miércoles, julio 20, 2011

a nosotros



Nosotros

En nuestra vida, nunca nada fue recto.
Recto como para nosotros.
En nuestra vida, nada se consumó hasta el fondo.
Hasta el fondo como para nosotros.
El triunfo, el perfeccionamiento,
no, no son para nosotros.

Pero tomar el vacío entre las manos,
cazar la liebre, encontrar al oso.
Golpear valientemente al oso, tocar al rinoceronte.
Ser despojado de todo, haciendo transpirar nuestro propio corazón.
Arrojado al desierto, obligado a reunir su ganado,
un hueso por aquí, un diente por allá, a lo lejos un cuerno.
Eso es para nosotros.

Y decir que las siete vacas gordas nacen en este momento.
Nace, pero nosotros no las ordeñaremos.
Los cuatro caballos alados acaban de nacer.
Han nacido. Sólo sueñan con volar.
Nos da pena retenerlos. Llegarán casi hasta las estrellas esos animales.
Pero no nos transportarán a nosotros.
Para nosotros los caminos de topo, de alacrán.
Además, hemos llegado a las puertas de la Ciudad.
De la Ciudad-importante.
Estamos ahí, no hay dudas. Es ella. Es ella de verdad.
Todo lo que sufrimos para llegar... y para partir.
Desatarse con lentitud, fraudulentamente, los brazos en la espalda...

Pero no somos nosotros los que entraremos.
Son jóvnes qué-me-miras, todos verdes, muy altivos quienes entrarán.
Pero nosotros no entraremos.
Tampoco iremos más allá. ¡Stop! No más allá.
Entrar, cantar, triunfar, no, no, no es para nosotros.

Henri Michaux, Namur, 1899 - París, 1984
en Antología poética 1927-1986, Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2002
Selección, traducción y prólogo de Silvio Mattoni
imagen de Jeffrey Vanhoutte, en Jeffrey Vanhoutte. Publicada en este blog con expresa autorización del autor.

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