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Mostrando las entradas de enero, 2010

casi al alcance de la mano

Cora

tu fragilidad a la que simone martini
hubiese dado el golpe de gracia
tu temor ácido a los hoteles
a los huecos del porvernir

tus presentimientos de abandonada
tu deseo sometiendo los médanos
la soledad
las osamentas

y ese algo que inexperta
no podías controlar ni contradecir
eso que estaba más allá del ensueño
del jerez constelado

más allá de la ingenuidad y del recelo
del filo de los pícaros
de la espuma de los inocentes

eso parecido a la aventura
que se escabullía en la penumbra
de tus grandes zaguanes

aquello que incendiabas para permanecer

los últimos navíos
lo que indagaba la pampa sin decir nada
aquello que te deja con cierta tibieza mexicana en el corazón
sonriendo pálidamente al fuego que nada devolverá
que se quedará con todo

de Nombres, 1963

Sonia

Hasta cuándo te vas a quedar allí, guardada,
intocable, muda, aburrida, sin crecer o morir de una buena vez,
como todo el mundo. Hasta cuándo voy a masticar
ese amor aparecido demasiado al principio: una realidad triste lo ap…

mal te perdonarán a tí las horas

1615 (M 341)
Alegoría de la primera de sus «Soledades»

Restituye a tu mudo horror divino,
amiga Soledad, el pie sagrado,
que captiva lisonja es del poblado
en hierros breves pájaro ladino.

Prudente cónsul, de las selvas dino,
de impedimentos busca desatado
tu claustro verde, en valle profanado
de fiera menos que de peregrino.

¡Cuán dulcemente de la encina vieja
tórtola viuda al mismo bosque incierto
apacibles desvíos aconseja!

Endeche el siempre amado esposo muerto
con voz doliente, que tan sorda oreja
tiene la soledad como el desierto.


1622 (M 200)
De un perrillo que se le murió a una dama, estando ausente de su marido

Yace aquí Flor, un perrillo
que fue, en un catarro grave
de ausencia, sin ser jarabe,
lamedor de culantrillo;
saldrá un clavel a decillo
la primavera, que Amor,
natural legislador,
medicinal hace ley,
si en hierba hay lengua de buey,
que la haya de perro en flor.

1623 (M 374)
De la brevedad engañosa de la vida

Menos solicitó veloz saeta
destinada señal, que mordió agud…

i know you had to cheat

A mil besos de profundidad

No importa si el camino es largo
No importa si es difícil
No importa si la luna se fue y la oscuridad es total
No importa si perdemos el rumbo,
está escrito que nos encontraremos
Al menos, eso es lo que te escuché decir
A mil besos de profundidad.

Te amé cuando te abriste al calor como una lila
Ya ves, soy solo un hombre de las nieves
parado bajo la lluvia y la cellisca
Que te amó con su amor helado
Su físico de segunda mano
Con todo lo que es y lo que fue
A mil besos profundidad.

Sé que tuviste que mentirme
Sé que tuviste que engañarme
Lo aprendiste en las rodillas de tu padre
Y a los pies de tu madre
¿Pero tenías que abrirte camino en la calle caliente
Cuando nuestros intereses vitales se hallaban
A mil besos de profundidad?

Estoy ganando clientes
Me estoy enderezando
He regresado a la calle del amor
Me gustaría dejar el negocio,
pero estoy metido en él, por así decirlo

Pensar en vos es un descanso
Y tu archivo está completo
Excepto por lo que olvido …

no habrá

Intermezzo

No no
no habrá

dicen los continentes
escapando en círculo

no habrá un remoto guiño de tinieblas
un demente ajedrez
una trompeta finisterra
o un suelto dedo atroz
que apriete

en la única doble humanidad
en ambas ambos frentes

el ubicuo detonador...

de IV Aventuras concéntricas

A marido regalado

A marido regalado
no se le mira el príncipe.

de Escrituras de rana

Amelia Biagioni, Gálvez, 1916- Buenos Aires, 2000
Fuente: Amelia Biagioni, Poesía completa, Editorial Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2009
imagen: Mish Gordon, Inspiration in black

pero también hay algo más que eso...

Oración por Marilyn Monroe

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.

Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...

Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century Fox.
El templo —de márm…

pro nobis ora

Letanía de nuestro señor Don Quijote
A (Francisco) Navarro Ledesma

Rey de los hidalgos, señor de los tristes,
que de fuerza alientas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión;
que nadie ha podido vencer todavía,
por la adarga al brazo, toda fantasía,
y la lanza en ristre, toda corazón.

Noble peregrino de los peregrinos,
que santificaste todos los caminos
con el paso augusto de tu heroicidad,
contra las certezas, contra las conciencias
y contra las leyes y contra las ciencias,
contra la mentira, contra la verdad...

¡Caballero errante de los caballeros,
varón de varones, príncipe de fieros,
par entre los pares, maestro, salud!
¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes,
entre los aplausos o entre los desdenes,
y entre las coronas y los parabienes
y las tonterías de la multitud!

¡Tú, para quien pocas fueran las victorias
antiguas y para quien clásicas glorias
serían apenas de ley y razón,
soportas elogios, memorias, discursos,
resistes certámenen, tarjetas, concursos,

qué reinado tan triste

I

No te quiero como una mancha inerme entre dos fechas
con los habitantes testigos que componen toda historia
disueltos en la cruz de la ventana -transida vena-.
No es el amor ni es negocio del alma,
es un agradecimiento dispar y sin rigor,
redención parapetada en los atardeceres
que demora el aire muerto de los espejos,
mi orgullo esquivo
y tu aliento mojando la ciudad dormida y admirable.
No es el amor ni es negocio del alma,
es la acción particular del tiempo,
y debes saberlo,
porque las horas que declaro ciertas
estaban gobernadas por el único metal que escucha:
el fuego.

Las magias empezaban,
cuando la seda lejana de una corneta
llegaba desde el río humoso, alzaba su voz, radiante aviso,
y en las aguas mugían -¿por qué no?- los toros inmolados a Neptuno.
Empezaban
junto a los pudorosos y distantes versos ingleses
donde el anónimo amador
decía que el amor bueno es siempre moderado
y dura toda la vida.
Junto a la estampa representando la fantasía,
esa mujer tan accesible y suntuos…

del todo espartana

No habrá segunda Troya



¿Por qué debería culparla por llenar mis días
de tristeza o por haber enseñado, al fin y al cabo,
a los hombres ignorantes las formas más violentas,
o por agitar las calles pequeñas contra las grandes*?
¿Tuvieron ellos tanto coraje como deseo? (igual valor que deseo)
¿Qué pudo hacerla más pacífica, cuando la nobleza
hizo su espíritu simple como el fuego,
con una belleza como la de un arco tenso, una clase
poco habitual en esta época,
siendo altiva y solitaria y del todo espartana?
¿Por qué, qué podría haber hecho ella, siendo lo que es?
¿Hubo otra Troya que ella pudiera incendiar?
William Butler Yeats, Dublin, 1865- Menton,1939
Versión © silvia camerotto
Imagen: Dante Gabriel Rossetti, Helen of Troy


*En el poema hay una referencia implícita a Maud Gonne. En este caso, Yeats está hablando de cuando los nacionalistas irlandeses fueron empujados a entrar en guerra con el ejército británico, y Maud los guíaba, armados con palos de hurling.

No second Troy

Why should I…

al principio no había nada

luchas con cosas sin importancia

Al principio fue el caos.
No, eso no es verdad.
Al principio no había nada.
Un espacio vacío se extendía, grande y vacío.
El tiempo pasó, dos años para ser preciso. Varias cosas fueron traídas.
Entre ellas, un escritorio, una cama, una computadora, estantes, sillas (dos), una mesa plegable,
Un piano eléctrico, un fax, y luego pilas de periódicos.
Libros. Revistas. Volantes anunciando obras de teatro. Sobres. Cds. Faxes de distinta gente.
Cartas de distintas personas. Cosas sin importancia. Cosas importantes.
Cosas que algún día podrían ser importantes.
(Ahora, todas estas cosas, que ya no son importantes,
Llenan todo el espacio disponible).

Limpiar el cuarto
Implica comenzar desde lo alto de las pilas y escarbar.
Las diferentes cosas que pongo, una a una, en esta pila
Porque son cómodas o importantes o
Porque me gustan.
Son cosas que amo, y no puedo deshacerme de ellas fácilmente.
Es más difícil ocuparse de los papeles que de los libros —esto lo sabe t…

mucho antes de ser una metáfora

Permiso

Un huevo es, después de todo, algo hermoso mucho antes de ser una metáfora de los peligros de este mundo, entonces,  cómo puede esto disuadirlos del sexo y aún del amor, es un misterio, y sin embargo ellos se pavonean por los pasillos todo el día con sus pequeñas cargas a las que envuelven en chales y remeras, y guardan, de a pares, en canastos y latas. Un huevo roto,
les dicen, quiere decir un hijo roto, aunque en la vida real, el cuerpo es más resistente de lo que nos imaginamos. Entonces, esta es la carga del futuro, y quién de ellos está verdaderamente preparado para soportarla. Imaginen, les digo, cómo será el interior de un huevo, y ellos se imaginan habitaciones herméticamente cerradas que protegen del clima —afuera, la lluvia y el viento tan lejos adentro, su conversación. Seguramente, dice alguien, un huevo roto es más adecuado ya que el futuro es mayormente
vacío y pérdida, y yo quiero contarles que mi madre una vez me llevó hasta el granero y levantó del coágulo amarillo debajo de l…

paternidad

A César, en sus diez años...

De veras no sé qué hacer contigo,
oh César, hasta ayer blanda pelusa.
LLena de rebelión está tu blusa,
y aunque no quieras ya eres mi enemigo.

Alzo la voz, levanto el dedo y digo
esto y lo otro, en fin, lo que se usa...
¡Sí hasta te inspira ya contraria musa
y, a tu padre, prefieres a tu amigo!

En medio del hogar roja amapola,
sangre argentina y gala y española,
no seré yo quien tire de tu brida.

Sencillamente me pondré a tu lado,
te enseñaré a ser limpio y ordenado,
y lo demás te lo dará la vida.


Hoy, por primera vez...

Hoy, por primera vez, el peluquero
puso sus manos en tu cabecita.
¡Oh, qué dedos más grandes los del hombre
y qué inmensas tijeras que blandía!

De un fino estambre de oro pincelado
quedóse el piso. La peluquería
se llenaba de gente indiferente.
Yo estaba un poco triste. Atardecía.

Baldomero Fernández Moreno, San Telmo, Buenos Aires, 1886-1949
de Las cien mejores poesías líricas argentinas, Selección de Leonardo Castellani y Fermín Chávez, E…

lo único que tengo

Con Esta Mano

Con esta mano, hecha de piel, de huesos, de repetidos naufragios,
de sospechas,
acaricié a un niño, corté unas flores, saludé, dije adiós.
Levanté ciudades de hierro, de cal, de pétalos, de humo,
y habité en ellas como se habita la sombra de una estrella:
con hierro, con cal, con pétalos, con humo.
Me cubrí del sol, de la lluvia, de los malos pensamientos, de la desidia,
e inventé la mañana, y cada mañana, el sol.
Recogí una piedra, le dije: tú eres mi reino, mi altar, mi zafiro;
contigo yo conversaré.
Pulsé la rama frágil de la belleza, que es verdad y sueño.
Crucé un río, avancé, me detuve, y estando colmado me sentí vacío,
y estando vacío sentí la plenitud del vacío: la copa llena.
Hice un pozo en la tierra: lo llené de imposibilidad.
Abrí cajones cubiertos de polvo, arrastré una valija, palpé en la oscuridad
una puerta que no estaba.
Dibujé una nube, la llamé: Ley, Oriente, Montaña.
Toqué un pez, toqué una rosa: eran iguales y distintos, en los dos cabía
un alma.
Me busqué en paraísos …