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Mostrando las entradas de enero, 2011

queda solo el mirar de vivir

**
Hospitalario y fiel en su reflejo

Hospitalario y fiel en su reflejo
donde a ser apariencia se acostumbra
el material vivir, está el espejo
como un claro de luna en la penumbra.

Pompa le da en las noches la flotante
claridad de la lámpara, y tristeza
la rosa que en el vaso agonizante
también en él inclina la cabeza.

Si hace doble al dolor, también repite
las cosas que me son jardín del alma.
Y acaso espera que algún día habite

en la ilusión de su azulada calma
el Huésped que le deje reflejadas
frentes juntas y manos enlazadas.

Enrique Banchs, Buenos Aires, 1888-1968
de La Urna, 1911

**
Hay un morir

No me lleves a sombras de la muerte
a donde se hará sombra mi vida,
donde sólo se vive el haber sido.
No quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como estos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
de mí un ausente
y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

Hay un morir si de unos ojos
se voltea la mirada de amor
y queda sólo el mirar de vivir.
Es el mirar…

aún no estamos seguros

Matrimonio
Esta institución,
quizás deberíamos decir empresa
por respeto por el que
uno dice no necesita cambiar de opinión
acerca de algo en lo que ha creído,
que requiere de promesas públicas
sobre nuestra intención
de cumplir con un compromiso privado:
a esta altura me pregunto qué pensarán hoy Adán y Eva al respecto, este metal moldeado a fuego
revivido en dorado; qué brillante se ve— “de tradiciones circulares  supercherías, perpetrando muchos saqueos”,* ¡que  requiere toda nuestra astucia criminal
para evitarlo!
La psicología que lo explica todo
no explica nada
y aún dudamos.
Eva: hermosa mujer—
La vi
cuando era tan bella
que me conmovió,
capaz de escribir simultáneamente
en tres idiomas—
inglés, alemán y francés
y hablar al mismo tiempo;* efectiva de igual modo al exigir conmoción
o al estipular serena:
“Quisiera estar sola”;
a lo que el visitante responde,
“Quisiera estar solo;
¿por qué no estar solos de a dos?”
Bajo las estrellas incandescentes
bajo la fruta incandescente,
la ext…

es una buena mujer

**
Aclamación de una pieza vacía

No fui en ninguna parte más entero
ni más hondo de mí.
Los instantes que en ella he desgastado
en tumulto indeciso tal vez me andan buscando.

Alguien paga con horas mi honda noche sin horas.
Su recuadro sereno
me dejó percibir cómo entraba en la sombra,
y me lavó la frente de silencio.

En ella
alumbré con palabras un recuerdo,
descargué mis jornadas,
desenredé mi viento.

Regresando del día
yo con súbita luz la desnudaba.
Acompañó el latido más intenso,
y bien supe que estuvo recogiendo
mis sombras, y mi ruta, y mi palabra.

Para siempre
me fue robando imágenes el fondo del espejo.

Caminos que soltara por los ayeres densos.
Iban claros y cansos
bajo mi foco eléctrico.

A veces, al entrar,
rayado de cien vidas y cien calles
extrañaba no hallarme en su silencio,
y al no encontrar mi voz me pensé muerto.

Le apasionaba noches
desvelado en la brasa del cigarro
y la pulsé con pasos que nadie me devuelve,
y le curvé un ramaje de cansancios.

Quiero pedirle ahora

una expansión cada vez más desmesurada

**
La época más propicia para nacer
no era
no es el presente

La Torre de la Muerte se eleva
ya se ve de todas partes
no tendrá igual

En un círculo, en un círculo inmensamente amplio
se terminan ciclos
Sin demora allí estarán las víctimas, presentes.
Simultaneidad siempre tan notable
de los sacrificados y de los armados.


**
Postura II

todavía acostado,
acostado, pero esta vez tenso
lo más tenso posible

el ser como en combate
en su fondo enterrado,
apuntalado
a la espera

Simultáneamente en el fondo de un triángulo
en lo más profundo de la punta de un triángulo
que se va adelgazando.
en movimiento en seguida
en un movimiento acelerado

yendo hacia atrás,
a toda marcha en el espacio que lo recibe
lo absorbe
lo engulle

a él mismo,
ser elástico
allí en esa figura simplificada
en conjunción con una inaudita fuerza balística
desconocida, sin medida, sin freno

sin
tregua

su expansión, su fortalecimiento
a una velocidad siempre creciente
de modo que en la confusión
de fuerzas nuevamente aparecidas

y mato al que me quiere ver triunfante

Prosigue el mismo asunto, y determina que prevalezca la razón contra el gusto

Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.
Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.
Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo.

Juana de Asbaje y Ramírez,San Miguel Nepantla, ¿1648?-1695

when times get rough

Bridge over troubled waters

When you're weary
Feeling small
When tears are in your eyes
I will dry them all

I'm on your side
When times get rough
And friends just can't be found
Like a bridge over troubled water
I will lay me down
Like a bridge over troubled water
I will lay me down

When you're down and out
When you're on the street
When evening falls so hard
I will comfort you

I'll take your part
When darkness comes
And pain is all around
Like a bridge over troubled water
I will lay me down
Like a bridge over troubled water
I will lay me down

Sail on Silver Girl,
Sail on by
Your time has come to shine
All your dreams are on their way

See how they shine
If you need a friend
I'm sailing right behind
Like a bridge over troubled water
I will ease your mind
Like a bridge over troubled water
I will ease your mind

Paul Simon - Art Garfunkel

Peter, Paul & Mary - If I Had A Hammer

Peter Yarrow - Noel Stooky - Mary Travers

resplandor extraño y casi triste

**
Hierba

Iba a cortarte pero me detuve.
¿Cómo impedir a Dios tu acercamiento?
Tus dueños son el sol, el agua, el viento,
las iluminaciones de la nube.

Vives de nada, así, como con tiento,
Mas a tu lado, se hincha, crece, sube
la vida vegetal, la vida en que hube
de ver tu savia y de sentir tu aliento.

Oh, hierba, que en lo bueno y en lo malo
hallas pureza idéntica y regalo.
Miro a mis pies el mundo a que has venido

de poca tierra y mansedad umbría.
En él hay todo lo que yo quería
para permanecer desconocido.

Horacio Rega Molina,San Nicolás, 1899- Capital Federal, 1957
de Sonetos con sentencia de muerte, 1940

**
Corazón del Oeste

3
Como antes lloviznaba, como el canto
Que antes caía en lluvia y sal radiosa,
¡Ay!, la artería floral volcada en llanto
Muere amapola y muere mariposa.

Junto a las líneas de mi mano abierta
LLegas, amargo río, y te detienes.
Nave de soledad, balsa constante.
Qué solo árbol, qué cerrada puerta,
Qué piedra en muro y epitafio amante.
¡Ay!, lloviznaba el oro de tu…

es un vano artificio del cuidado

Procura desmentir los elogios que a un retrato de la Poetisa inscribió la verdad, que llama pasión

Este, que ves, engaño colorido,
que del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos de colores
es cauteloso engaño del sentido;
éste, en quien la lisonja ha pretendido
excusar de los años los horrores,
y venciendo del tiempo los rigores
triunfar de la vejez y del olvido,
es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento delicada,
es un resguardo inútil para el hado:
es una necia diligencia errada,
es un afán caduco y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.

Juana de Asbaje y Ramírez,San Miguel Nepantla, ¿1648?-1695

tira con tirita, ojal con botón

Doña Disparate

Doña Disparate,
nariz de batata,
se olvida, se olvida
de cómo se llama.

Se olvida el rodete
detrás de la puerta,
duerme que te duerme
cuando está despierta.

Se quita el zapato,
se pone el tranvía,
bebe la botella
cuando está vacía.

No sabe, no sabe
y aprieta el botón
para que haya luna
o se apague el sol.

Oye con el diente,
habla con la oreja,
con un cucharón
barre la vereda.

–¡Señor boticario,
véndame tornillos!
¡Señor verdulero,
hágame un vestido!

¡Guau!, dice el felpudo.
¡Miau!, dice la jarra.
¡Que yo soy el perro!
¡Que yo soy la gata!

Doña Disparate,
nariz de merengue,
se ”ecovica” digo
se equivoca siempre.

Juancito volador

Juancito quiere volar
sentado en un barrilete.
Sus amigos lo remontan
con su trompo y su bonete.

Se encuentra con una nube,
con una nube muy rubia,
que está bordando un pañuelo
con los hilos de la lluvia.

Juancito sigue volando
y se encuentra con el viento,
que tiene una capa verde
por afuera y por dentro.

Sube un poco más arriba
y se encuentra …

un concierto de grillos y mucamas

La clase

Desde las casuarinas en el jardín interno
y desde el clavel del aire sobre el emparrillado de madera
se desliza una sombra que cubre y abarca las paredes
de color desgastado, malva, una sombra
de antigua evocación, no tan antigua como lo que evoca,
y aun así, profunda, ahondándose en las líneas francesas
del edificio, sabiamente convivientes con la rusticidad pampeana:
distinguidos, rústicos ecos, de pasteles criollos y muebles importados
de una Versalles ya también extinta, componen finalmente
un concierto de grillos y mucamas, de almidón y yuyo, de naranjos:
de un sabor bilioso, de condescendencia sin objeto, de un cansancio.
La Revolución no había ocurrido nunca.
Francia era la cuna del art noveau, que aquí se metamorfoseaba en gótico.
Gótico de la capital de la pampa.
Ese hilo de oscuros entramados se extiende por las fachadas desde el barrio norte
a la Boca cuyas nieblas londinenses no huelen mejor que en Londres
cuando el Támesis no había sido despojado del barro de si…

cortázar, marechal, wilcock. de otro río que pasa. selección jorge aulicino

**

Soneto

Esto es amor, oh caracol que aloja
la analecta sonora del pasado
y astuto en su recinto, ensimismado
reitera azul de mar y rosa roja.

El eco, ya, una flor que se deshoja
en perfume y color multiplicado-
Esto es amor, de nuevo marchitado
con la reiteración de cada hoja.

Y nunca menos solo y más seguro
por oscuro, por solo y asumido
-fidelidad del lirio a su color-

estatua leal, de espaldas al futuro
con un nombre infinito y repetido
de piedra y sueño y nada, esto es amor.

Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984
de Salvo el crespúsculo, recopilación 1984-2009. El poema lleva la anotación siguiente: soneto petrarquista de los años cuarenta, tiempo en que la abstracción y la forma bastaban para la felicidad.


**

Del amor navegante

Porque no está el Amado en el Amante
Ni el Amante reposa en el Amado,
Tiende amor su velamen castigado
Y afronta el ceño de la mar tonante.

Llora el Amor en su navío errante
Y la tormenta libra su cuidado,
Porque son dos: Amante desterrado
Y Amado c…

esta dicha de andar tan infelices...

**
Nada de historias

Ninguna solemnidad ningún corcel ningún futuro
ningún mapa ningún congreso de buscadores
de piojos ningún desayuno que no sea mortal
ninguna convalecencia de la opinión pública
ningún divorcio que no sea decretado por los amantes
ningún desembarco en tierra de ladrones
NINGÚN HOMBRE CON EL VIENTRE
ABIERTO DE UN TAJO TIENE INTERÉS
EN LA PERPETUACIÓN DE LA ESPECIE
Así que nada de historias ningún consuelo
ningún símbolo para el asco ningún pacto secreto
ningún receptor de televisión sintonizado
en mi reino no es de este mundo

Juan Antonio Vasco, Buenos Aires, 1924-1984
de Cambio de horario (1954)

**
El juego en que andamos

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
q…

ven y toma

Elecciones

Muchas cosas te ofrecen,
Yo solo unas pocas.
La luz de la luna en el juego de las fuentes a la noche
cuya agua brilla en somnolienta monotonía,
mujeres sonrientes de hombros desnudos y charlas
y un juego cruzado de amores y adulterios
y el temor a la muerte
Y el recuerdo de lo que se lamenta
Todo eso te ofrecen.
Yo traigo:
pan y sal
trabajo terriblemente duro
una guerra interminable;
Ven y toma ahora:
hambre,
peligro
y odio.

Carl Sandburg, Illinois, 1878- 1967
Versión de © Silvia Camerotto
De “The road and the end”, en Carl Sandburg, Selected Poems, Gramercy Books, New York, 1992
Imagen: s/d

Choices

They offer you many things,
I a few.
Moonlight on the play of fountains at night
With water sparkling a drowsy monotone,
Bare-shouldered, smiling women and talk
And a cross-play of loves and adulteries
And a fear of death
And a remembering of regrets
All this they offer you.
I come with:
salt and bread
a terrible job of work
and tireless war;
Come and have now:
hunger,
danger�…