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Mostrando las entradas de agosto, 2016

irene gruss. hombre sin auto

Hombre sin auto

Ahora dice que tiene fríos los pies,
camina despacio.
Antes, cuando manejaba, 
cuidaba detenerse a cada cambio de luz, 
vigilaba el trayecto.

Vendió el auto como quien se inclina
y se persigna, rendido, suplicante.
Pide a Dios por una vez que lo contemple,
y que él deje de mirar 
como si fuese Dios. Por una vez,
dice cuando camina, temer, 
decir que teme.

Irene Gruss, Buenos Aires, 1950
Inédito
Imagen Scott Richard, Manhattan, fuente torbakhopper

jonio gonzález. creo como hablo

Creo como hablo
el camino consiste en comprender que si el fuego
habita la rama
queda un hueco
que es el hambre en penetrar la tiniebla
hasta que se iluminen los cielos
hasta que la palabra perfume la brizna
de lo que se ha perdido y al final bajar del coche
y arrancar del parabrisas
los pájaros muertos
Jonio González, Buenos Aires, 1954 Inédito
Imagen de Alexis Portilla

johann w. goethe. la novia de corinto

La novia de Corinto
Provenía de Atenas un joven que llegó a Corinto, donde nadie lo conocía. Él contaba con la amable recepción de uno de sus habitantes: sus padres estaban unidos por la hospitalidad, y habían convenido, mucho tiempo atrás, el matrimonio de una y otro: su hija y su hijo. Pero, ¿sería bienvenido aún si no compra con cariño este favor? Él es todavía pagano, como los suyos; pero ellos ya son cristianos y se han bautizado. Cuando nace una nueva fe, el amor y la fe jurada, frecuentemente, se destruyen como una mala yerba. Ya la casa entera reposa; padre e hijas; sólo la vigilia es de la madre; que recibe con diligencia al huésped: de inmediato lo conduce a la habitación más bella. Previniendo sus deseos , le presenta los vinos y manjares más preciados. Tras atenderlo, ella le desea una buena noche. Pese al buen alimento servido, él no siente deseo alguno de comer; la fatiga lo hace rechazar manjares y bebida. Y, vestido, se recuesta en el lecho. Casi está dormido cuando un huésped extraño se introduc…

william carlos williams. a manera de canción

A manera de canción

Que la serpiente espere
bajo su cizaña
y la escritura
sea de palabras, lenta y rápida, afilada
para golpear, sosegada para esperar,
insomne.

... con metáforas reconciliar
a las personas y las piedras.
Componer. (No ideas,
sino cosas) ¡Inventar!
Saxífraga es mi flor que parte 
las rocas.

William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963
En La invención necesaria, Ensayos, cartas y poemas, Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, 2013
Selección, traducción, prólogo y notas de Juan Antonio Montiel

A Sort of a Song

Let the snake wait under
his weed
and the writing
be of words, slow abd quick, sharp
to strike, quiet to wait,
sleepless.

-through a metaphor to reconcile
the people and the stones.
Compose. (No ideas
but in things.) Invent!
Saxifrage is my flower that splits
the rocks.


william carlos williams. la parábola de los ciegos

La parábola de los ciegos

Esta horrible y soberbia pintura
la parábola de los ciegos
sin un rojo

en la composición muestra a un grupo
de mendigos que se guían 
uno al otro en diagonal hacia abajo

atravesando el lienzo
desde uno de los lados
hasta dar finalmente en una ciénaga

detrás de la cual el cuadro
y la composición terminan no hay
un solo vidente pintado

sino los rostros sucios 
de los desvalidos
con sus pocas lamen-

tables posesiones
y la palangana y la choza
y la aguja de una iglesia

los rostros se alzan
como hacia la luz no hay
detalle extraño

a la composición de cada uno
sigue a los otros báculo en
mano triunfante hacia el desastre

(1962)
William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963
En La invención necesaria, Ensayos, cartas y poemas, Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, 2013
Selección, traducción, prólogo y notas de Juan Antonio Montiel
Imagen de Pieter Brugel, The Blind Leading the Blind, 1568


The Parable of the Blind
This horrible but superb painting the parable of the blind without…

john ashbery. el pasado reciente

El pasado reciente

Tal vez deberíamos sentir con más imaginación.
Como hoy el cielo con 21 grados sobre cero que luego desciende
como septiembre al descorrer un encaje para acercarse al peral,
un recurso original nunca es simple. Y es ahí donde
el sentido peyorativo del miedo mueve sus ejes. Ya no hay
paz en las estrellas, vacías como una taza de café
en medio de una lluvia cegadora que cuestiona.

Vosotros fuisteis mis quíntuples cuando decidí abandonaros
al abrir un libro ilustrado las imágenes eran solo hierba
lentamente el libro se hizo fuego, tú, lector
sentado con tus gafas empañadas preguntabas
cómo rimarían 'ladrillo' y 'bermellón'.
El siguiente capítulo dijo todo sobre un arroyo.
Comenzabais a ver la relación cuando la marejada
apareció con barcas naufragando al pronunciar 'Aladino',
Pensé en el chico árabe de la caverna
pero el pensamiento llega antes que la advertencia.
Si supierais que la nieve es apenas un tobaogán en el espacio
lo escrito rimaría con 'estrella ca…

sharon olds. después de 37 años mi madre

Después de 37 años mi madre me pide perdón por mi infancia

Cuando te inclinaste hacia mí, los brazos hacia adelante
como alguien que trata de atravesar un incendio,
cuando te balanceaste hacia mí, gritando que 
sentías mucho lo que me habías hecho, tus
ojos llenos de líquido terrible como 
gotas de mercurio de un termómetro roto
patinando por el piso, cuando gritaste suavemente
¿A quién más podía acudir? ¿A quién más tenía? La 
porcelana rota de tus manos se mueve hacia mí, el
agua que mana de tus ojos como la humedad
que sale de las piedras bajo mucha presión, yo no podía
ver lo que haría con el resto de mi vida.
El cielo parecía astillarse como una ventana
que alguien atraviesa, tu
cara pequeña destellaba como con
cristales rotos, con verdadero arrepentimiento, el
arrepentimiento de tu cuerpo. No podía ver como iban a ser
mis días contigo arrepentida, contigo deseando
no haberlo hecho, el
cielo caía a mi alrededor, sus astillas
brillando en mis ojos, tu viejo cuerpo suave
caído contra el mío horrorizada
t…

eduardo aibinder. selección de ¡párense derecho!

Primero:

Llegará el día en que podré exclamar
a mis seres queridos, personal doméstico, proveedores en general:
Vengo de renunciar y estoy en éxtasis.
Segundo: en la construcción de la Gran Obra
apenas soy un insignificante operario;
en cuanto mis superiores se distraen
aprovecho para no hacer nada,
cuando intensifican los controles
le soy infiel al trabajo con la mente.
Tercero: si fuera mi tarea bajarles el pulgar uno por uno
a objetos que se ofrecen a la contemplación estética,
no le ofrecería el mismo brazo a una anciana decrépita
para pasearla por las calles,
además, a qué moverse de casa si no sólo el metal
también lo blandengue se amoneda y circula.
Cosas que respondí, cuando me preguntaron
si mi experiencia fue significativa.


***
¡Pobre mí!

¡Pobre Richard! Henry James
por no saber cómo seguir,  renuncia a moverse de su casa, rompe su única tarjeta de visita, se le pasa la hora de la cita, el carruaje se le vuelve calabaza. ¡Pobre E! Por no saber qué hacer hace secretas visitas de media hora por las cuales…

pier paolo pasolini. versos del testamento

Versos del testamento

La soledad: hay que ser muy fuerte
para amar la soledad; hay que tener buenas piernas
y una resistencia fuera de lo común; hay que evitar
los resfríos, la influenza y la gota; no se debe temer
a rapiñadores y asesinos; si toca caminar 
toda la tarde o quizá toda la noche,
hay que saber hacerlo sin pensar mucho; sentarse no se puede,
especialemente en invierno, con el viento sobre la hierba mojada
y con las piedras entre la basura, húmedas y fangosas;
no hay ninguna gratificación, de eso n hay duda,
salvo la de tener por delante un día y una noche
sin deberes o límites de ningún género.

El sexo es un pretexto. Por muchos que sean los encuentros
-incluso en invierno, por las calles abandonadas al viento,
entre las  pilas de basura contra los edificios lejanos,
suelen ser muchos- no son sino momentos de soledad;
cuanto más caliente y vivo es el cuerpo gentil
que unge de semen y se va,
más frío y mortal alrededor es el dilecto desierto;
es éste quien llena de alegría, como un viento mil…

francis ponge. el objeto es la poética

El objeto es la poética

La relación del hombre con el objeto no es en absoluto
solo de posesión y de uso. No, sería demasiado sencillo.
Es harto peor:
Los objetos están fuera del alma, por supuesto; sin embargo
son también nuestro plomo en la cabeza.
Se trata de una relación con el acusativo.

El hombre es un curioso cuerpo, que no tiene en sí
mismo su centro de gravedad.
Nuestra alma es transitiva. Requiere de un objeto que
la afecte, como su complemento directo, acto seguido.
Se trata de la relación más grave (para nada con el tener
sino con el ser).
Más que todo otro hombre, el artista soporta su carga y
acusa su golpe.

Por fortuna, sin embargo, ¿qué es el ser? -Solo hay
maneras de ser; sucesivas. Hay tantas como objetos. Tantas
como parpadeos.
Tanto más cuanto que, convertido en nuestro régimen,
un objeto nos concierne, nuestra mirada lo ha cercado y 
lo discierne. Gracias a los dioses, se trata de una 'discreción'
recíproca; y el artista pronto da en el blanco.
Sí, solo el artista, entonces, sa…

griselda garcía. el iluminador

El iluminador

Quedó bajo un haz cruel.
Dejate mirar, dije
yo también tengo la manía
del ojo que nunca se apaga.

A veces a una le toca iniciar
aunque el tiempo sea poco
toma un montón de arcilla
lo moldea en forma de hombre.
Fija la nueva geografía.

Griselda García, Buenos Aires, 1979
De Ahora, Ediciones del Dock, Colección Pez Náufrago, Buenos Aires, 2016
Imagen de Frank Gilbreth, 1914, en Light Painting Photography-History