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lunes, enero 20, 2020

kay ryan. en caso de un cambio radical






En caso de un cambio radical

Nacer de cada semilla
es una pequeña anti-semilla
útil en caso de algún
cambio radical:
un pequeño pero poderoso
kit que adaptar
a lo inimaginable.
Si pudiéramos romper lo
delgado de la cáscara
veríamos las
desventajas amontonadas
apiladas como en una caja fuerte,
listas para usar
si las cosas no
van bien.

Kay Ryan, California, 1945
Versión © Silvia Camerotto


In Case of Complete Reversal

Born into each seed
is a small anti-seed
useful in case of some
complete reversal:
a tiny but powerful
kit for adapting it
to the unimaginable.
If we could crack the
fineness of the shell
we’d see the
bundled minuses
stacked as in a safe,
ready for use
if things don’t
go well.



lunes, mayo 06, 2013

kay ryan. las cosas no deberían ser tan duras


Las cosas no deberían ser tan duras

Una vida debería dejar
profundas huellas:
surcos en el sitio
en que ella salía y volvía
para buscar el correo
o mover la manguera
en el jardín;
donde solía
pararse ante el fregadero,
un lugar desgastado;
bajo su mano,
los tiradores de porcelana
frotados hasta convertirse
en pastillas blancas;
el interruptor que solía
buscar tanteando
a oscuras casi borrado.
Sus cosas tendrían 
que conservar sus marcas.
El paso de una vida
debería verse;
mostrar su erosión.
Y cuando la vida se interrumpe,
un cierto espacio
-por pequeño que sea-
tendría que exhibir las cicatrices
de ese tránsito
grandioso y dañino.
Las cosas no tendrían 
que ser tan duras.

Kay Ryan, California, 1945.
Versión de Mirta Rosenberg
en El paisaje interior, Bajo la luna poesía, Buenos Aires, 2012
imagen de Brooke Shaden©, en Uno de los nuestros

Things shouldn't be so hard

A life should leave
deep tracks:
ruts where she
went out and back
to get the mail
or move the hose
around the yard;
where she used to
stand before the sink,
a worn-out place;
beneath her hand
the china knobs
rubbed down to
white pastilles;
the switch she
used to feel for
in the dark
almost erased.
Her things should
keep her marks.
The passage
of a life should show;
it should abrade.
And when life stops,
a certain space—
however small —
should be left scarred
by the grand and
damaging parade.
Things shouldn’t
be so hard.