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Mostrando las entradas de febrero, 2014

pero tengo la certeza

Certeza
Jamás he visto un páramo Jamás he visto el mar; Y aun así sé como es el brezo Y cómo la ola es.
Jamás hablé con Dios, Ni  lo visité en el cielo; Pero tengo la certeza del lugar Como si me tuviera el mapa.
Emily Dickinson, Amherst, Massachusetts, 1830-1886
en The Poems of Emily Dickinson, editado por R. W. Franklin, Harvard University Press, 1999 Versión © Silvia Camerotto imagen de Dominant Star
Certainty
I never saw a moor,
I never saw the sea;
Yet know I how the heather looks,
And what a wave must be.
I never spoke with God,
Nor visited in heaven;
Yet certain am I of the spot
As if the chart were given.

como la brisa que la sangre orea

I Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora,
y estas páginas son de este himno
cadencias que el aire dilata en la sombras.

Yo quisiera escribirlo, del hombre
domando el rebelde, mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.

Pero en vano es luchar; que no hay cifra
capaz de encerrarlo, y apenas, ¡oh hermosa!
pudiera al oído, contártelo a solas.


VI Como la brisa que la sangre orea
sobre el oscuro campo de batalla,
cargada de perfumes y armonías
en el silencio de la noche vaga;

símbolo del dolor y la ternura,
del bardo inglés en el horrible drama,
la dulce Ofelia, la razón perdida
cogiendo flores y cantando pasa.

LXXXVIII Errante por el mundo fui gritando:
La gloria ¿dónde está?
Y una voz misteriosa contestóme:
Más allá... más allá...

En pos de ella perseguí el camino
que la voz me marcó;
halléla al fin, pero en aquel instante
el humo se troncó.

Más el humo, formado denso velo,
se empezó a …

aun parados en una cuerda floja

Ella
Al amanecer reuniste unas piedras sólo para demostrarme  cómo te pesan en la mano, mientras el pasto crece y hay hongos en las paredes y libros por todas partes.  Con una mirada aguda sostenés esas piedras y por fin las tirás al agua. Las piedras hacen sapitos y me devuelven más arriba donde mi mano, a la vez, trata de sostenerte y cae al costado de los días. Tu cara se sostiene casi sola y tus manos son una ofrenda a todas las cosas vivas más allá de las lágrimas que ahora como quien dice se deslizan por tus ojos.
de Resonancia de las cosas, 2009
***
Movimiento perpetuo
Los hombres se mueven riegan las plantas del jardín arreglan la máquina del césped comen con su mujer hacen el amor con su mujer juegan con sus hijos van al trabajo vuelven del trabajo. Los hombres se mueven pagan las cuentas hacen negocios brindan con amigos hacen proyectos vuelven a casa. Son capaces de acciones heroicas pero bastan sus acciones cotidianas para imponer su sello al mundo. Los hombres se mueven aun parados en una cuerda floja aunque duerma…

por qué me importaría

La condición humana

hay dos caminos hacia nada
un camino ordenado
otro desordenado

las mismas luce en la misma costa
un poco de todo
o sea nada

cimas relampagueantes
mucho de muy poco
o sea nada

puedo percibir todo
y apenas me importa
lo que no percibo

¿por qué me importaría
lo que no percibiré
cuando nada perciba?


***

Si yo esperara

si yo esperara el tiempo suficiente
pasarías por aquí 

sin duda pasarían muchas otras
antes que vos
ostentando esos rasgos grotescos
que no son los tuyos

pero alguna vez pasarías
finalmente siquiera
para encontrar mis huesos

o moriríamos los dos
yo te esperaría en la eternidad
vos pasarías por la eternidad


De "Los Aeropuertos"

César Fernández Moreno, Buenos Aires, 1919- París, 1985
en Sentimientos Completos, Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 1981
imagen de Duan Michals, en Mundografías

confiar esperar

Cuando el aire
cuando el aire se puebla estoy presente canta la puerta el fuego la esperanza conoces tu nombre y la sangre de su sueño la tierra donde amanece el día cuando la luz llega canta mi silencio
es suficiente el lejano retumbar del trueno la verde falda de la montaña y este momento ayer mañana es suficiente confiar esperar estar despierto

Edgar Bayley, Buenos Aires, 1919-1990
de Edgar Bayley,Obra poética, Editorial Corregidor, Buenos Aires, 1976 imagen Arte Masai rupestre

cuando las cámaras se apagan

Nuestros sueños de eunuco
I Nuestros sueños de eunuco, sin frutos bajo la luz, de luz y amor los humores del corazón, golpean las extremidades de sus chicos, y, amortajados en sus mantos y  sábanas, preparan a las novias oscuras, las viudas de la noche envueltas en sus brazos.
Las sombras de las chicas, todas acicaladas con sus sudarios, cuando se va el sol son separadas del gusano, los huesos de los hombres, los fracturados en sus lechos, arrancados de la tumba por poleas nocturnas.
II En esta época nuestra, el gángster y su novia dos fantasmas unidimensionales, se aman en el celuloide, extraños a nuestros ojos reales, y dicen sus nadas nocturnas mientras se agrandan; cuando las cámaras se apagan corren a su hoyo en el jardín diurno.
Bailan entre sus luces y nuestra calavera, imponiendo sus tomas, exhibiendo sus noches; vemos el show de sombras que se besan o matan, aderezados con celuloide mienten amor.
III
¿Cuál es el mundo? De nuestros dos sueños, ¿cuál será el que despierte cuando el remedio y su escoz…

no es ciertamente una mujer

De esas
Salí, bruja poseída, acechando el aire negro, más valiente a la noche; soñando el mal, hice mi recorrida sobre las casas llanas, de luz en luz: cosa solitaria, de doce dedos, fuera de sí. Una mujer así no es ciertamente una mujer. Yo fui de esas.
Encontré las cuevas tibias del bosque, las llené de sartenes, tenedores, estantes, armarios, sedas, incontables bienes; preparé cenas para los gusanos y los elfos: aullando, ordenado lo desordenado. Una mujer así es incomprendida. Yo fui de esas.
Anduve en tu carro, mayoral, saludé con mis brazos desnudos a los pueblos que pasaban, conociendo las últimas rutas de luz, sobreviviente a donde tus llamas aun muerden mi muslo y mis costillas se rompen a donde tus ruedas giran. Una mujer así no se avergüenza de morir. Yo fui de esas.
Anne Sexton, Newton, 1928- Weston, 1974 Versión © Silvia Camerotto En The Complete Poems of Anne Sexton, Houghton Mifflin Harcourt, 1981 imagen de Albert- Joseph Pénot, en Sexy witch
Her Kind I have gone out, a possessed witch, hauntin…

tuvo una vez sed para la sed

** Porque la memoria no tiene parques cerrados,
porque no es la memoria un pergamino, una lápida
o acero, un dorso transitable para buriles,
y también porque un dios ahora olvidado
tuvo una vez para la sed
un vaso, para el llanto un oído
y sin palabras
rebalsó los niveles, desorbitó los cauces
e inundó todo ejido, toda miseria, algo que llaman vida, soplo, barro,
supura o sangra, pero brilla,
enciende.
De Lugares extraños, 1967
** Non stop  Creer que voy a la India a creer que entiendo
lo que creo que hay que creer
creer que entendí lo que hay que creer para saber y
creer que estoy en la India porque creo saber
lo que hay que creer
creer que sigo en la India para profundizar este saber
sin permitirme creer que me ilusiona
ganges alguno
profesor templo vaca millón de muertos
ganges alguno
creer que mi creer estar en la India tiene un sentido cósmico
irrepetible intraducible
creer que mi creer estar en la India será fundamental
para mi creer saber
y el de la India
creer que el seguir en India todo…

en el mismo suelo yacemos

Epigramas  (1)
Hero y Leandro Ambos privados del aire, en el mismo suelo yacemos; ardiendo bajo el mismo fuego, nos ahogamos en la misma agua.
Píramo y Tisbe Dos —ellos mismos, cada uno— amor y temor, asesinados, brutales amigos, al partir aquí se han unido.
Níobe Por el nacimiento y muerte de mis hijos, me volví tan seca, que ahora soy mi propia triste tumba.

Un barco incendiado Fuera del barco atacado —no se podía sino ahogándose salvarse de las llamas— algunos hombres saltaban, y cuando se acercaban a los barcos enemigos, con sus disparos caían; así todos se perdieron, los que en barco se hallaban, ellos en el mar quemándose,  ellos en el barco incendiado se ahogaron. 
John Donne, Londres, 1572-1631
Versión © Silvia Camerotto imagen William Etty, Hero y Leandro, en Raíces
Epigrams (1)
*Hero and Leander Bothrobb'd of air, we both lie in one ground;
Both whom one fire had burnt, one water drown'd.

*Pyramus and Thisbe Two, by themselves, each other, love and fear,
Slain, cruel friends, by parting have …

el bien no es bien

Amor confinado
Un hombre indigno de ser dueño de amor viejo o nuevo, siendo él mismo falso o débil, creyó que el dolor y su vergüenza disminuirían si descargaba su ira en las mujeres, y así nació una ley, que nos permite tratar con solo un hombre: pero ¿es igual con otras criaturas?
¿Es que la ley prohíbe que Sol, Luna o Estrellas sonrían allí donde se inclinan, o irradian su luz? ¿Se divorcian los pájaros o los castigan si a su pareja abandonan, o pasan la noche afuera? Las bestias no pierden su pensión aunque escojan otros amantes, pero a nosotras nos tratan aun peor.
¿Quién no equipó alguna vez un barco para dejarlo en puerto y no buscó nuevas tierras o intercambio? ¿O construyó casas bellas, plantó parrales y árboles, y las cerró o las dejó caer en ruina? El bien no es bien si miles no lo poseen, se pierde por avaricia.

John Donne, Londres, 1572-1631
Versión © Silvia Camerotto
imagen de Charles Edward Perugini, en Flickr

Confined Love

Some man unworthy to be possessor
Of old or new love, himself being fa…

por premio eterno dolor

Letrilla Lírica
[¿Qué puede ser?]

421.

Que un corazón lastimado,
a quien ha dado el Amor
por premio eterno dolor,
por alimento el cuidado;
constante, que no obstinado,
sólo tema en mal tan grave
que se acabe o que le acabe;
ved lo que llega a temer:
¿qué puede ser?

Que muestre tanto desdén
hermosura celestial,
que a sí misma se haga mal,
por sólo no hacerme el bien;
que invidien los que la ven
mi pena, y que yo la estime,
y que nadie se lastime
cuando me ven padecer,
¿qué puede ser?

Que esté ardiendo en rayos rojos
y en vivo llanto deshecho;
que, estando abrasado el pecho,
agua derramen mis ojos;
que maltrate sus despojos
quien venció con tanta gloria;
que en despreciar su victoria
muestre todo su poder,
¿qué puede ser?

Que me llamen "sin ventura"
es lo que más he sentido,
habiendo yo merecido
penar por tanta hermosura;
que llamen mi amor locura,
porque amo sin esperar,
sabiendo que es agraviar
esperar sin merecer,
¿qué puede ser?

Que me muestre yo contento
de este mal que no se entiende;
que estime a quien más me …

como los perros

Recomendación a las futuras novias

Que sea blanco el vestido
para que destaque sobre él el rojo de la sangre
si por casualidad se pinchan un dedo.
Que sea azul la ropa interior
pero solo si sus ojos son azules
para poner en consonancia
lo que se ve con lo que no se ve.
Los zapatos, de taco fino.
De raso la cinta que anude
el talle -también fino-
de la cintura marcada
por los dedos de tantos impúdicos amantes.
Cásense si están hartas
de repetir siempre la misma ceremonia
pónganse la corona de flores
maten con su perfume el perfume del jazmín.
Como los perros
elijan al marido por olfato.

***
Con un poco de orden es posible
poner las cosas
en su lugar
tipificar las horas
limpiar la casa
y dejar relucientes
las canillas del baño.
Con un poco de orden es posible 
no olvidar las cosas
en los hoteles de paso
cerrar las ventanas a tiempo
para que no entre la lluvia
ventilar la casa
hacer ejercicio
dormir ocho horas.
Con un poco de orden es posible
escribir a todos los amigos
visitar a la madre
y mañana a la tía
tener dos
-o incluso…