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Mostrando las entradas de diciembre, 2011

es infinita esta riqueza abandonada

¡Feliz año para todos!

la editora

Edgar Bayley. Es infinita esa riqueza abandonada.


Edgar Bayley, buenos Aires, 1919-1990
Leer el poema aquí

ya no somos los mismos

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche q…

voy a su encuentro

Un ejercicio de amor
a Jackson Allen
Mi amigo usa mi bufanda en su cintura
Le regalo piedras lunares
él me regala conchas & algas marinas
Viene de una ciudad lejana & voy a su encuentro
Plantaremos juntos berenjenas & apio
Él hila tela para mí

                              Muchos donaron los regalos
                              que uso para complacerlo
                              seda & verdes colinas
                              & garzas del color del amanecer

Mi amigo camina suavemente como si tejiera en el viento
Él ilumina mis sueños
Ha edificado altares al lado de mi cama
Me despierto con el olor de su pelo & no puedo recordar
su nombre, ni el mío.


Diana di Prima, New York, 1934
en Diane di Prima, ‘An Exercise in Love’ de Pieces of a Song. Copyright © 1990- Diane di Prima. Reimpreso con autorización de City Lights Books
versión © Silvia Camerotto
imagen de Jack Vettriano©, Portrait in Blue and Black, en Uno de los nuestros


An Exercise in Love
for Jackson…

les mêmes phrases

Figura 6

Regresar en el otoño con colores el nombre de los árboles los zarzales
la tranquilidad perfumada de una estación como alrededor de la casa
siempre la misma con su techo rojo en el tiempo
como todo ese pasado tan lejos el estorbo
del corazón y del paisaje con palabras
como eso hace el espacio un poco más grande
¿cómo el corazón dentro de un zapato demasiado grande?

Al lado del lugar donde yo trabajo un poco todos los días
la jornada puede ser quizás un caballo de pie barreras blancas los árboles
poco a poco la estación deshace colores al fin
es más bien como un dibujo
el aire es más frío eso continúa igual en suma
el caballo volverá el tiempo cerrado los árboles que mueren.

Lo que es molesto es de recordar el mal lo que ya se ha dicho
en los otros poemas por ejemplo del año pasado
en la misma época al lado en suma de los árboles
que están todavía en el otoño un poco diferente es cierto
ha hecho frío los colores se han parecido más temprano
a caminos que yo conozco en Francia a…

porque eres de Cain

4-Fragmento de un evangelio

Y dijo:
Bienaventurados los que viven
en escenarios convencionales.
Los que miden sus vidas
con patrones convencionales:
dinero, éxito, frustraciones.

Dijo:
Los que llevan el sello en la frente
serán perseguidos por la desdicha,
antes que la paz conocerán el pánico.

Dijo:
Porque las simas de dios son del diablo
y las simas de dios son el desierto
y las pústulas
y la misericordia no se alcanza
si no se conoció el castigo.

Dijo:
Bienaventurados los que desconocen.
Los que no distinguen la buena pintura,
los que encuadran correctamente la vida
según mínimos patrones,
porque ellos tendrán el cielo
con relativa facilidad.

Dijo:
Desdichados los que Él selló,
los imperfectos, los justos,
porque el vacío se agitará en ellos
como sudoroso miasma
y no serán tenidos como ejemplos
si no que fueron elegidos
para que Él pruebe sus misteriosas armas
ante la general indiferencia.


7-Entrada a Jerusalén

Se pide precaución en el acceso oeste:
hay demoras originadas en un accid…

oh, manoseados sentimientos

Oficio de amor

De la intimidad que ahora nos asusta
sale el pasado,
sale la espléndida nostalgia,
ejercicio callado del ocaso;
de la valuación de Dios en la plegaria,
para que no estemos uno fuera del otro,
saldrá la amenaza,
celosa corrosión de los gestos
interrumpiendo nuestro abrazo.

¡Oh, manoseados sentimientos!
Más y mejor seré yo mismo
cuando guarde de tu amor la idea,
y aunque ya no pase del existir a la presencia
igualmente me verás contra tu boca
vigilando la mudanza de los días
hasta que, siendo como yo reliquia,
me ayudes a evitar esta agonía.

III

En tinieblas
descienden las jornadas
con señales evidentísimas
del pavor que humilla
al que no fía de su estado
y siente que los días son inciertos.

Alberto Girri, Buenos Aires, 1919-1991
en Alberto Girri, Obra Poética I, Corregidor, Buenos Aires, 1988
imagen Eric White©, No Neutral Thoughts, en Uno de los nuestros

solo renunciando a intentarlo

Enseñanza ignorada

I
Ni el drama de ciertas almas,
que destinadas a reconocerse
solamente ante otra alma,
no soportan la efectividad de lo real,
lo visible animado e inanimado;
sello de las almas bellas,
y de las muy sensibles,
las que alguno oyó pisando
sin descanso en la jaula de las costillas.

II
Ni el nihilista,
de pronto inseguro
de su doctrina, desorientado
(como si le dijeran que quizás
la negación nihilista no sea
en definitiva la última
palabra de la realidad),
opta por defender un secreto impulso
de dar testimonio de reconocimiento
a todo objeto lo mismo que a seres;
un ladrillo porque es un ladrillo,
un pañuelo porque es un pañuelo, aun
si tergiversado por pálidos símbolos,
l'adieu suprême des mouchoirs.

III
Ni los que presumen
que la vida de los hechos se advierte
en la fuerza de la mente,
mayor carencia
de vida en los hechos
mayor certeza de la mente
para observarlos.

IV
Ninguno lo logra. Nadie
aprendió todavía que solo
renunciando a intentarlo alcanzaría
a imponer lo que…

vuelve siempre y tómame

**
Al atardecer

De todos modos no duraría mucho. La experiencia
de los años me lo enseña. Sin embargo, algo apresuradamente
vino la Moira y lo interrumpió.
Fue breve esa hermosa vida.
Pero qué intensos eran los perfumes,
en qué espléndidos lechos nos acostamos,
a qué placer entregamos nuestros cuerpos.

Un eco de los días de placer,
un eco de los días, vino hasta mí,
algo del ardor de nuestra juventud;
volví a tomar una carta en mis manos,
y leí una y otra vez hasta que faltó la luz.

Y salí melancólicamente al balcón,
salí para cambiar de pensamientos mirando al menos
un poco de la ciudad amada,
un poco el movimiento de la calle y los negocios.


**
Vuelve

Vuelve siempre y tómame,
sensación amada, vuelve y tómame—
cuando despierta la memoria del cuerpo
y un viejo deseo pasa nuevamente por la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
y las manos sienten que tocan otra vez.

Vuelve siempre y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan...

**
El sol de la tarde

Este cuarto, qu…

pero si a ti no te interesan

Epigramas

Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.
Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica...
Y si al amor que los dictó, tú también desprecias,
otras soñarán con este amor que no fue para ellas.
Y tal vez, Claudia, que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti) despiertan
en otras parejas enamoradas que los lean
los besos que en ti no despertó el poeta.
**

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a tí
pero a tí no te amarán como te amaba yo.
**

Muchachas que algún día leáis emocionadas estos versos
y soñéis con un poeta:
sabed que yo los hizo para una como vosotras
y que fue en vano.

Como latas de cerveza vacías

Como latas de cerveza vacías y colillas
de cigarrillos apagados, han sid…

no os bastará

Contra la seducción

No os dejéis seducir:
no hay retorno alguno.
El día está a las puertas,
hay ya viento nocturno:
no vendrá otra mañana.

No os dejéis engañar
con que la vida es poco.
Bebedla a grandes tragos
porque no os bastará
cuando hayáis de perderla.

No os dejéis consolar.
Vuestro tiempo no es mucho.
El lodo, a los podridos.
La vida es lo más grande:
perderla es perder todo.

Bertolt Brecht, Augsburgo, 1898 – Berlín, 1956
Traducción de Jesús López Pacheco y Vicente Romano
en La mejor poesía, Antología ordenada por Héctor Yánover, Colección Anesa de Editorial Crea S.A., Buenos Aires, 1979
imagen s/d

olvida tu alma

**
Mozart en el cielo

El día 5 de diciembre de 1971 Wolfgang Amadeus Mozart
entró al cielo, como un artista de circo,
haciendo piruetas extraordinarias sobre un
miravolante caballo blanco.
Los angelitos atónitos decían: ¿Qué ha sido? ¿Qué no ha sido?
Melodías jamás oídas volaban en las líneas
suplementarias superiores de la pauta.
Durante un momento se suspendió la contemplación inefable.
La virgen le besó en la cabeza
Y desde entonces Wolfgang Amadeus Mozart fue el más
joven de los ángeles.

**
Arte de amar

Si quieres sentir la felicidad de amar, olvida tu alma,
el alma es lo que estropea el amor.
Sólo en Dios puede encontrar satisfacción,
no en otra alma.
Sólo en Dios -o fuera del mundo.

Las almas son incomunicables.

Deja a tu cuerpo entenderse con otro cuerpo.

Porque los cuerpos se entienden, pero las almas no.

**
Preparación para la muerte

La vida es un milagro.
Cada flor,
con su forma, su color, su aroma,
cada flor es un milagro.
Cada pájaro,
con su plumaje, su vuelo, su canto,
ca…

sabrás el tránsito

Oda a la derrota
para Antonio Oliva
Aquí estás, pibe lustrín,
diez años,
ojos de vibrante e incisiva
petición.
Aquí, en la oda magna
de los intersticios que ajan la cocina.
Camínala, cucaracha enjoyada
que ilumina,
contrasta las erosiones:
sesgos, gestos, gateadas
en la cundida y oropelada
ciudad.
Pues andas, cajón al hombro,
y le develas su ser de mera sombra
de excremento.

"¿Un lápiz -me dijiste- un lápiz
quiere? ¿Usted escribe?"
(Sólo esto -pensé).
Pensé también: no pensar.
Sino:
Tanta eminencia
de fango,
alzada y tremolante
como gladio,
para saber
la vida en el enrosque
de la víbora:
en el peso, denso, planetario,
del diluvio;
en el hilo
límpido y filoso
de la mirada del desprecio:
el calidoscopio
de la producción del alma.
¿Legadas escenas,
rescates emanados
de un abrazo
abarcante -en la
historia-
del oprobio?
Dulce y ominosa
fugacidad
del barro endurecido;
hojas pérfidas de sílex
en el pecho, desasido
de un canto.

Si sabes la derrota,
sabrás el tránsito,
el sudor del …

más fuerte que las armas y el mal del enemigo

Para hacer un talismán

Se necesita sólo tu corazón
hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios.
Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría.
Nada más que un indefenso corazón enamorado.
Déjalo a la intemperie,
donde la hierba aúlle sus endechas de nodriza loca
y no pueda dormir,
donde el viento y la lluvia dejen caer su látigo en un golpe de azul escalofrío
sin convertirlo en mármol y sin partirlo en dos,
donde la oscuridad abra sus madrigueras a todas las jaurías
y no logre olvidar.
Arrójalo después desde lo alto de su amor al hervidero de la bruma.
Ponlo luego a secar en el sordo regazo de la piedra,
y escarba, escarba en él con una aguja fría hasta arrancar el último grano de esperanza.
Deja que lo sofoquen las fiebres y la ortiga,
que lo sacuda el trote ritual de la alimaña,
que lo envuelva la injuria hecha con los jirones de sus antiguas glorias.
Y cuando un día un año lo aprisiones con la garra de un siglo,
antes que sea tarde,
antes que se convierta en m…

lejos de toda eternidad o estimulación

Tu mano

Con tu mano sobre mi cuerpo
te dormís profundamente
impidiéndome dormir
Su peso tan liviano
de a poco se vuelve plomo
La noches es muy larga
y tu postura no cambia
Esta mano debería simbolizar amor
pero tal vez tenga
otro significado más profundo
no me animo a sacarla
o a despertarte
En el momento en que me acostumbro
e incluso llega a gustarme de golpe
en sueños sacás tu mano
completamente inconsciente.

Escenario

Cuando termine este cigarrillo voy a salir para una cena
Sentado en un taxi voy a cruzar la ciudad al atardecer
hasta llegar a una mesa iluminada por lámparas
Los amigos, algo excitados, irán llegando uno tras otro,
y unas luces vívidas cruzarán sus caras
antes de reflejarse en los platos límpidos,
luego cada vez más sucios a medida que el sol
de todo un día se hunde en un vaso turbio de vino

Leí este escenario en el humo de un cigarrillo.

Regreso

Acabo de volver a casa, de Shenzhen hasta Nanjing
El día todavía no terminó
No pueden decir que no entiendo el tiempo
No pu…

y si eres realmente Dios

Adentro de ti mismo, fuera de ti mismo, caerán del cenit al nadir,  porque ése es tu destino, tu miserable destino.  Vicente Huidobro
Pasión, pasión y muerte

Señor, hoy es el aniversario de tu muerte.
Hace mil novecientos veintiséis años tú estabas en una cruz
sobre una colina llena de gente.
Entre el cielo y la tierra tus ojos eran toda la luz.
Gota a gota sangraste sobre la historia.
Desde entonces un arroyo rojo atraviesa los siglos regando nuestra memoria.

Las horas se pararon ante el umbral extrahumano.
El tiempo quedó clavado con tus pies y tus manos.

Aquellos martillazos resuenan todavía,
como si alguien llamara a las puertas de la vida.
Señor, perdóname si te hablo en un lenguaje profano,
mas no podría hablarte de otro modo, pues soy esencialmente pagano.

Por si acaso eres Dios, vengo a pedirte una cosa
en olas rimadas con fatigas de prosa.

Hay en el mundo una mujer, acaso la más triste, sin duda la más bella,
protégela, Señor, sin vacilar; es ella.
Y si eres realmente Dios y pue…

el silencioso relámpago

Los treinta y tres Nombres de Dios

1.

Mar de mañana.


2.

Ruido de la
fuente en
las rocas
sobre las lajas
de piedra.

3.

Viento del mar
la noche,
en una isla.

4.

Abeja.

5.

Vuelo triangular
de los cisnes.

6.

Cordero recién nacido
carnero hermoso
oveja.

7.

El morro
de la vaca
el morro salvaje
del toro.

8.

El morro
paciente del
buey.

9.

El fuego rojo
en el hogar.

10.

El camello
cojo
que atravesó la
gran ciudad atascada
camino a su muerte.

11.

La yerba
El olor a la yerba.

12.

...

13.

La buena tierra
La arena
y la ceniza.

14.

La garza que
esperó toda la
noche, casi helada,
y que al fin
apacigua su
hambre al alba.

15.

El pequeño pez
que agoniza
en la garganta
de la garza.

16.

La…