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Mostrando las entradas de junio, 2010

siempre es igual

PAISAJE CONMIGO TRES DÉCADAS DESPUÉS

Volvemos al Botánico,
Volvemos a esa luz como de Bélgica de cuadro de Magritte
permeable a los designios de las nubes. Siempre es igual:
al fin y al cabo las razones
precarias del pasado
lamentará el presente,
enterrará el futuro.

Jorge Fondebrider, Buenos Aires, 1956
Inédito
imagen: Magritte, L'empire des lumières

dormir en el olvido

H. Melville: CONMEMORACIÓN DE UNA VICTORIA NAVAL

Pero raramente la corona de laurel se concibe
pura de pensativas, tristes violetas;
hay una luz y una sombra en cada hombre
que al final alcanza su punto más alto
cuidando en la noche la eterna chispa.
Jamás puede ser soberbio;
él siente los espíritus que gozosos exaltaron su mérito,
dormir en el olvido... Blanco, el tiburón
se desliza a través del mar de fósforo.

H. Melville: MONODIA

Haberlo conocido, haberlo amado
luego de tanta soledad;
y ser entonces apartado en la vida
y no en el error;
y ahora por la muerte ponerle su sello:
¡Alíviame, un poco de alivio, canto mío!

Junto a las colinas invernales su montículo de ermitaño
tapizaba cándidos bancos de nieve,
y sin hogar el pinzón de las nieves aleteaba
debajo de los abetos fúnebres:
esmaltada ahora de hielo la claustral viña
que oculta el racimo más esquivo.

Versiones
en Alberto Girri, Obra poética III, Corregidor, Buenos Aires, 1980
por Herman Melville, New York, 1819-1891
imagen: Anó…

esta frágil tregua nocturna

nosotros

Y por último, un día nos decidimos a partir.

Tenemos equipajes y algún papel en el bolsillo con anotaciones minúsculas;
un número de teléfono al que no llamaremos jamás,
el nombre de unas píldoras para dormir o no dormir,
el relámpago muerto de algún poema.

Tenemos equipajes con ropa y máquinas de afeitar y algunos de nosotros
botellas de coñac o perfume o aceite para el sol
y libros sagrados y de álgebra y de ciencia ficción,
tenemos treinta años y padecemos todos, cada uno según su necesidad,
humo y amor y redes y violencias, sed de verdad, insomnio y desesperación,
y hemos sacado algunas conclusiones.

(En la ciudad inmensa cada uno cavó su guarida,
acumuló sus propiedades, sus olvidos, su oposición a la muerte.
Cada uno disfrutó de derrumbes y papeles en blanco,
lloró de rabia ante las cajas fuertes del tiempo,
firmó con mil imágenes de Dios pactos después desconocidos,
creyó en todo,
abrió sus brazos, tomó vino, contó dinero, acarició, supuso
librarse bien, salvarse, hab…

nadie puede bajar del mismo tren en círculos

Baires Tremens

Organizar sistemáticamente la escritura en los subterráneos
Tratar de invisibilizarse antiguos ostentados talismanes
Llegar a desoír y que no infiera ni corte la absurda
campanilla entre el impulso que salta con aromas
de jabón promocionado

Mientras
las automáticas locutoras taladradas de rojo
advierten
para no descender jamás en una estación u otra
Nadie puede bajar del mismo tren en círculos

Pasillo advenedizo pero mío
Sombrío y mío
En la escalera mecánica parece que no hay nadie
Sólo dos o sea nadie
Desnudos son su propio misterio

Fernando Noy, San Antonio Oeste, 1951
en 200 años de poesía argentina, Selección y Prólogo de Jorge Monteleone, Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 2010
imagen: s/d

poisonville

***
Una mujer vestida de verde y un hombre vestido de gris

no es un pino azotado por la lluvia
ni será nada para nadie en absoluto
la de ojos fríos y azules
porque literariamente toda mujer es impenetrable
deja un gusto a metal sobre la lengua
como una historia negra

(A Hammett)

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
imagen: s/d

como una dueña

***
Movimiento

Una mujer sola frente al mar
es más majestuosa que él.
Puede pasar una gaviota
augurando la muerte
o puede caer el sol humedeciendo
las lonas de las carpas
hasta apagarlas,
pero una mujer
frente al mar
mece su soledad como una dueña
y no se estremece.
La luz del mar tiene la importancia
y el movimiento de su ánimo, de su alma.
El viento suena alrededor
de la mujer
y la despierta:
ahora se trata de la playa sin luz, una mujer,
el sol caído, el sonido del mar,
carpas levantadas,
el viento que lo da vuelta
todo.

Irene Gruss, Buenos Aires, 1950
imagen de Alain Daussin

alguien debe matarte

medida

quién calcula
mi pecho, mi pie?

de tal suerte, aguda longitud:
un metro de traición
dos de desprecio

fugit amor

corrida del eje
enmudecida

prenda de intercambio

huyendo
sin la cara de mi madre
he amado

día a día

día a día
voy perdiendo tu ceja
delicado párpado
mi labio inferior
el verdadero temblor
de tu mentira ponía
mi vida en pie

suave silencio
excava

mi vocal oscurecida
por la fina arena
del tiempo

a la luz de la lumbre

renuncio demasiado cada noche
cuando te recuerdo

alguien debe matarte, y yo
suspiro ante el puñal
como un asesino que ama

Lilian Piñeiro, Buenos Aires
en Acto Verbal, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2010
imagen: Monet, La urraca

todo este asunto se tornó estúpido

En aquellos años

En aquellos años, dirán las gentes, perdimos el rastro
del significado de nosotros, de ustedes
hasta encontrarnos
reducidos a yo
y todo ese asunto se tornó
estúpido, irónico, terrible:
intentábamos vivir una vida personal
y, cierto, aquella fue la única vida
de la que podemos dar testimonio

Pero los grandes pájaros oscuros de la historia gritaron y se sumergieron
en nuestro clima personal
Fueron decapitados en alguna parte pero sus picos y alas se movieron
a lo largo de la costa, a través de los jirones de niebla
donde permanecíamos, diciendo yo

1991
In those years

In those years, people will say, we lost track
of the meaning of we, of you
we found ourselves
reduced to I
and the whole thing became
silly,ironic, terrible:
we were trying to live a personal life
we could bear witness to

But the great dark birds of history screamed and plunged
into our personal weather
They were headed somewhere else but their beaks and pinions drove
along the shore, through the rags of fog

desmiente la divina procedencia del hombre

¿Verdad?

Con este día oscuro el alma es un barrote;
hermética, egoísta, desmiente la divina
procedencia del hombre con su norma mezquina
que no tiene una brizna siquiera de Quijote.

¿No cuadraría el cuerpo cuatro manos de simio
y un encéfalo pobre, rudimentario, nimio,
para que, por lo menos, cumpliera con su vida
retozando en la selva bellamente florida?

de El dulce daño, 1918

Vaticinio

Un día,
la ciudad desde arriba
veo,
se levantará sobre sus flancos
y caminará.
Sus grandes remos
de hierro,
moviéndose a un compás
solemne,
avanzarán río adentro
y el agua
los sostendrá.
Con su ancha proa roma,
hecha para calar
en el horizonte
túneles gigante,
sus selvas de chimeneas,
lanzas negras;
sus nieblas y sus penachos
y su ejército de casas,
ordenado por una
voluntad prevista,
dejará sus húmedos
sótanos coloniales,
y, atravesando el mar,
entrará en la Tierra,
gastada y luminosa de los hombres.

en Mundo de siete pozos, 1935


** No hieren los grandes dolores naturales con que la vida nos castiga…

la vida fue cortando los piolines

Lunfasoneto

Quizá no escriba yo como es debido,
el abc que dicta la poesía,
pero este, mi sover polentería,
es simple como el barrio en que he nacido.

Es cierto que le supe dar tupido
a César Tiempo, a Yunque y a Centeya,
más cuanto me batieron las estrellas
lo dice el cuore como lo ha sentido.

Y si mi rima a veces no respeta
la relación de lo versificado,
no pienso que sea grande mi pecado.

Si puntos grossos han elaborado
sonetos disonantes y elevados,
permítanme jugarla de poeta.

De cuando parábamos la “Pulpo” de veinte guitas, para que la chata corralonera te cruzara, y no soñabas con ese manto impiadoso de alquitrán que sepultó tu empe¬drado de lunas, al que la lluvia, alguna vez, le regaló la ilusión de ser espejo...

A la yeca

Fuiste el patio de juegos de purrete.
De la rayuela, el punto y revoleada.
Del potrero, el buzón y la cortada,
de aquel primer romance de juguete.

Del croto que atorraba en el pasaje,
y el curda que piantaba del boliche.
Del tano remendón y cocoliche,
que det…

hay que llorar por todos

Donde está la esterilidad que te acompaña
y retiene las sonrisas a los fecundadores
que no logran fecundarte

porque eres estéril y la alianza
con la infancia es
una primavera llena de muerte.

Gastas tu santo cuerpo detrás
de los setos. Te poseen muchachos
nutridos de pan. Hay
que llorar por todos. Por ti
que entre ortigas en un prado
te concedes. Por mí
que de nuevo voy en busca
de palabras para evocar el sol
de tu cuerpo.

Dario Belleza, Roma, 1944-1996
versión de Sergio Trejo
en Revista Luvina N° 53, Stazione Italia, Editorial Pandora, Guadalajara, Invierno 2008
imagen:

Dov'e la sterilità che t'accompagna
e trattiene i sorrisi ai fecondatori
che non riescono a fecondarti

perché sei sterile e l'alleanza
con la fanciullezza è
una primavera piena di morte.

Spendi il tuo corpo santo dietro
le siepi. Ti possiedono ragazzi
nutriti di pane. C'è
da piangere per tutti. Per te
che in un prato ti concedi
fra le ortiche. Per me
che daccapo vado in cerca
di parole per rievocare …

y tiene el corazón guerra y poca vida

XI

Porque conviene que lleve corazón de duelo
y sienta del placer ardiente fuego,
que me lleve de virtud a lugar vil,
diré cómo perdí todo valor.
Y digo que mis espíritus han muerto,
y tiene el corazón guerra y poca vida,
y si no fuera que morir me da alegría
haría de piedad llorar a Amor.
Pero, por el loco tiempo en que me veo,
cambio mis firmes opiniones
en otras condiciones,
tales que ya no muestro mi deseo:
allá es donde recibo engaño,
porque dentro del corazón pasó la que quería
que se lleva toda mi energía.

XI
Poi che di doglia cor conven ch'i'porti
e senta di piacere ardente foco
e di virtù mi traggi'a s'vil loco,
dirò com 'ho perduto ogni valore.
E dico che'miei spiriti son morti,
e 'l cor che tanto ha guerra e vita pocco;
e se non fosse che 'l morir m'è gioco,
fare 'ne di pietà pianger Amore.
Ma, per lo folle tempo che m'ha giunto,
mi cangio di mia ferma oppinïone
in altrui condizione,
s' ch'io non mostro quant' io sento a…