miércoles, febrero 19, 2020

john ashbery. encrucijada del pasado




Encrucijada del pasado

Aquella noche el viento agitaba los arbustos de forsitia,
pero era el viento equivocado, soplando en la dirección equivocada.
“Es una tontería. ¿Cómo puede existir una dirección equivocada?
‘Sopla hacia donde quiere’, como sabes, igual que hacemos nosotros
cuando hacemos el amor o hacemos otra cosa para la que no hay reglas”.

Te digo que algo salió mal allá tiempo atrás.
No me preguntes qué fue. Finjamos que no quiero hablar del tema.
No, ahora me interesa. Quiero saber
con exactitud qué te pareció mal, cómo algo

pudo parecerte mal. ¿De qué modo las cosas comienzan a estar mal?
Estoy sentado aquí, marcando el celular
con una mano, removiendo las oscuras piedritas con mi pala
con la otra. Y entonces algo como un entretejido sobresale,

en almohadones de crin. Ese sillón es en verdad demasiado lúgubre.
Tenemos que cambiar todos los muebles, fumigar la casa,
hablar de nuestra relación desde el comienzo. Digo, ya sabes
que eso es lo que quizá esté mal el concepto de comienzo, digo.
Te aseguro que no hay comienzo, aunque quizá los hubo alguna
vez. Nos detuvimos a mirar el cartel que la sala de cine

colocó afuera en la vereda. Las entradas
nos guiaron adentro. Era la tarde, nos encontramos
sentados al final de la fila en un palco; la sala estaba increíblemente
llena. Ese fue el día en que por primera vez nos dimos cuenta de que
no sabíamos nuestros nombres completos, el tuyo o el mío, y nos fuimos
en silencio, bajo la nieve gris cayendo. El ocaso se había instalado.


John Ashbery, New York 1927-2017
“Crossroads in the Past”, Farrar Straus and Giroux, 2000
Versión ©Silvia Camerotto


Crossroads in the Past

That night the wind stirred in the forsythia bushes,
but it was a wrong one, blowing in the wrong direction.
“That’s silly. How can there be a wrong direction?
‘It bloweth where it listeth,’ as you know, just as we do
when we make love or do something else there are no rules for.”

I tell you, something went wrong there a while back.
Just don’t ask me what it was. Pretend I’ve dropped the subject.
No, now you’ve got me interested, I want to know
exactly what seems wrong to you, how something could

seem wrong to you. In what way do things get to be wrong?
I’m sitting here dialing my cellphone
with one hand, digging at some obscure pebbles with my shovel
with the other. And then something like braids will stand out,

on horsehair cushions. That armchair is really too lugubrious.
We’ve got to change all the furniture, fumigate the house,
talk our relationship back to its beginnings. Say, you know
that’s probably what’s wrong—the beginnings concept, I mean.
I aver there are no beginnings, though there were perhaps some
sometime. We’d stopped, to look at the poster the movie theater

had placed freestanding on the sidewalk. The lobby cards
drew us in. It was afternoon, we found ourselves
sitting at the end of a row in the balcony; the theater was unexpectedly
crowded. That was the day we first realized we didn’t fully
know our names, yours or mine, and we left quietly
amid the gray snow falling. Twilight had already set in.


lunes, enero 20, 2020

kay ryan. en caso de un cambio radical






En caso de un cambio radical

Nacer de cada semilla
es una pequeña anti-semilla
útil en caso de algún
cambio radical:
un pequeño pero poderoso
kit que adaptar
a lo inimaginable.
Si pudiéramos romper lo
delgado de la cáscara
veríamos las
desventajas amontonadas
apiladas como en una caja fuerte,
listas para usar
si las cosas no
van bien.

Kay Ryan, California, 1945
Versión © Silvia Camerotto


In Case of Complete Reversal

Born into each seed
is a small anti-seed
useful in case of some
complete reversal:
a tiny but powerful
kit for adapting it
to the unimaginable.
If we could crack the
fineness of the shell
we’d see the
bundled minuses
stacked as in a safe,
ready for use
if things don’t
go well.



viernes, enero 17, 2020

lawrence ferlinghetti. no haría un pacto contigo


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# 11

No haría un pacto contigo
           
                                    viejo E.P.

                                    viejo poeta maestro

                        caro maestro               il miglior fabbro

                        que ‘recogiste del aire una tradición viviente’

Ezra expatriado

            Confuciano confundido

                        El Rip van Winkle de la poesía americana

Te amé lo suficiente
Y después te desamé lo suficiente

Porque fuiste tu quien abrió el mundo nuevo
                        las bellas máscaras de Personae
                        y la bella ‘Audiart Audiart
                                    Donde comienza el encaje del corset’
                                                y la gloriosa grandeza
                                    de tus primeros Cantos
                        y los cantos enjaulados en Pisa
                                    elevándose aun así a la belleza


Pero después empezaste con las frases quebradas
aptas para ser impresas en mármol
Los ecos fallidos de la historia
Un palimpsesto ruidoso
que resumía el pasado en robo y alusión
(el zumbido de una mosca llevando las noticias)
calculando nuestros destinos
Polifónico poeta-oráculo
recitando a Dante y Confucio
Kuan Yin y  Kubblai Kahn
Jefferson y John Adams
y al general Washington
(padre de nuestra desvergüenza)
En el peor de los casos, el galimatías de un viejo
de erudiciones y profundidades
por momentos noble e incoherente
Derrame de lluvia en el techo de una buhardilla
mezclado con antiguos chismes
viejos libros toscanos de cuentas
y las charlas de ayer
Un parloteo engañoso de
vulgar lengua campesina
emparchado con la tipografía poética
en canti que no podrían ser cantados de ningún modo

(Pero, mientras te deslizas por una vez
en el primer borrador del primer Canto
‘el mundo moderno
necesita tal mezcolanza
para meter sus pensamientos’)

En tanto el distinguido Jimmy Joyce -también polifónico-
en la triste Trieste cercana
 ya había ido más lejos en forjar
‘la conciencia increada’ de su raza
con su voz floreciente
junto a las aguas cantoras de
aguas desdeñosas de
los monólogos interiores parlantes
i fuimi della nostra vita

Y fuiste tu entonces
el que avivó la leña
hacia la llama fascista
            en el fuego del mundo ciego
                        viejo Rip radio-fascista
            ‘Señor Ga Ga’ (como te llamaba el doctor)
Furbo Musso-filo
            que extendió a los amigos el saludo fascista
                        fanfarroneando en Radio Roma
                                                y en la vanidosa Venecia
                                    (como D’Annunzio cortejando Il Duce
                        antes de que el fascismo se hiciera fascista)

Así que te agarraron
los conquistadores en kaki
Los americani te agarraron
como traidor o como un caso espacial
Y te metieron en esa jaula en Pisa
Y regresaron tu furia a América

Y entonces tú caminando
por los jardines mentales de Saint Elizabeth
(¡tristes los largos años desperdiciados
de maldito genio!)
Hasta que te liberaron-
El mismo viejo Rip
            brotando de los Catskills de su propio sueño profundo
            (no habiendo leído ni enrollado los papeles psicodélicos
                        de la nueva consciencia)
Luego llevado de inmediato de regreso al Viejo Mundo
el almenado camembert de Olde Europa

Y allí en tu ancianidad veneciana
calentaste el viejo potaje
y murmuraste un cierto modo de arrepentimiento
de que los judíos fueron tu
‘estúpido prejuicio suburbano’
pero hasta ahí llegaste
                                    ¡amortiguado en el silencio!

tu verdadero lume spento

Un apagado cascajo que se lleva el viento
                                                            pero la luz cantó eterna

Y el enorme sueño
todavía en tus ojos
hubo derrotado tu exilio.

Lawrence Ferlinghetti,  New York, 1919
De A Far Rockaway of the Heart, New Directions, New York, 1997
Versión © Silvia Camerotto

N del T: El original, se los debo…