jueves, marzo 05, 2015

en todos los puertos del mundo



Escrito en una trastienda

En todos los puertos del mundo
descansa la noche
sobre los navíos oscuros
y reza su rosario de lunas
el viejo lobo curtido y silencioso.
Palomas de las músicas vagabundas
picotean los fanales encendidos.
Tu recuerdo ha hecho hueco en mi mano sin luz.
Ah, llegar a tu cabellera rubia como a un puerto final.

Atracan los astros
y detrás de los grandes murallones de sombras
luces multicolores se roban las miradas
y las estrellas son afónicas
como la voz de la violinista tuberculosa
cuya tos en el bar es obligatoria.
El alcohol anda en zancos y las mujeres canallas
Pasean su olor a polvo y su cansancio.
En todos los puertos del mundo
hay alguien que está esperando.
Hasta muy cerca de los navíos
salen los patios
y entran por los oídos de los marinos.
Un sabor dulce, un amargo sabor.
En todos los puertos del mundo
hay vagabundos como yo
que asoman al asombro lejano
el corazón, como un barquito en la mano.
Hay una calle, larga borrachera,
pedazos de noche dispersada
y cuando llega el alba roja y con su clarín
revuela pájaros alucinados,
en todos los puertos del mundo
hay alguien que está esperando.



Raúl González Tuñón, Buenos Aires, 1905- 1974
imagen de Georges Braque en Art Institute of Chicago

miércoles, marzo 04, 2015

único aspecto de la esencia del ser



10. Coro de las Furias
Guarda mi disse, le feroce Erine

Encontrémonos con él primero como si fuera un sueño,
presencia triple anónima,
memoria hecha sustancia y recuento de la podredumbre del corazón:
luego en la vigilia ser Ahora demostrable, parecer
único aspecto de la esencia del ser,
ataúd para el toque de vida, Iscariote mismo. 
Entonces él repudiará la prolongada caricia del año
sin esperanza de divorcio,
envidiando la apatía de la idiotez o el estrés
del remordimiento definitivo.
Él se degradará a una media vida a no ser que la tensa fuerza
del ímpetu de la mente
recuerde esos demonios o que nuevas apariciones sostengan
su angustia excesiva.
Él se encogerá, su virilidad lo abandonará, mudar consciente de sí
la última piel del desollado: la desesperación.
Él alimentará su terror cuidadosamente, inseguro
incluso del consuelo de la muerte,
impotente para superar
la dispersión del alma, la alteración del cerebro.

Basil Bunting, Benwell and Scotswood, 1900 - Hexham, 1985
en  Complete Poems,  Bloodaxe Books Ltd., 1968
versión © Silvia Camerotto
imagen de William Adolphe Borguereau en Wikipedia

10. Chorus of Furies
Guarda mi disse, le feroce Erine

Let us come upon him first as if in a dream, 
anonymous triple presence, 
memory made substance and tally of heart’s rot: 
then in the waking Now be demonstrable, seem 
sole aspect of being’s essence, 
coffin to the living touch, self’s Iscariot. 
Then he will loath the year’s recurrent long caress 
without hope of divorce, 
envying idiocy’s apathy or the stress 
of definite remorse. 
He will lapse into a halflife lest the taut force 
of the mind’s eagerness 
recall those fiends or new apparitions endorse 
his excessive distress. 
He will shrink, his manhood leave him, slough selfaware 
the last skin of the flayed: despair. 
He will nurse his terror carefully, uncertain 
even of death’s solace, 
impotent to outpace 
dispersion of the soul, disruption of the brain. 




martes, marzo 03, 2015

todo es un error



Correr de la noche

Tanto frío
que ni la luna puede digerirlo
ni el puerto en su maloliente oscuridad. Tú
equilibras tu respiración como bol de hielo
seco. Todo es un error, este cuerpo,
este trabajo, este amor. Ahí adentro
donde el corazón gira violentamente en su cuerda
hay un animal acechando. Se rasca
a la noche, tal vez con un pico o un colmillo,
no es ni bueno ni cruel, solo está inquieto.

Tanta lluvia
que ni la colina más profunda puede filtrarla
ni  el río con sus branquias abiertas. Tú
llevas tu corazón como un plato lleno de sangre.
Todo es una gran bendición, este cuerpo,
este trabajo, este amor. Ahí adentro
donde los pulmones expanden sus alas intrincadas
hay un animal acechando. Se retuerce
a  la noche y muestra su vientre o sus tiernas escamas,
no es ni bueno ni cruel, solo está inquieto.

Tiffany Atkinson, Berlín, 1972
de So Many Moving Parts, Bloodaxe books, Northumberland, 2014
versión © Silvia Camerotto
imagen s/d en Night Running Gifs


Nightrunning

So much cold
even the moon can’t swallow it
or the harbour in its fishy dark. You
balance your breath like a bowl of dry
ice. It’s all a mistake, this body,
this job, this love. Somewhere inside
where the heart spins hard on its string
is an animal watching. It scratches
at night, perhaps with a beak or a tusk,
is neither kind nor unkind, just restless.

So much rain
even the deepest hill can’t filter it
or the river with its open gills. You
carry your heart like a full dish of blood.
It’s all such a blessing, this body,
this job, this love. Somewhere inside
where the lungs stretch their intricate wings
is an animal watching. It wriggles
at night and shows its belly or its tender scales,
is neither kind nor unkind, just restless.



lunes, marzo 02, 2015

cuando un caballo sin jinete




***
Doma

¿Qué hacen los hombres de mi pasado,
qué ciudades destruyen? Cuando un caballo sin jinete
atraviesa el campo, veo en su mirada que lo han domado.
¿Qué hacen ellos lejos de mí? ¿Qué hago yo buscándolos
en los ojos salvajes de los animales?

***
Deslizo

Deslizo el lápiz sobre mi cuerpo.
Escribo sobre la piel para que la historia
no me haga daño.


Natalia Litvinova, Gómel, Bielorrusia, 1986.Actualmente reside en Buenos Aires
de Todo Ajeno
imagen de Isacar Ber Ryback en Trianarts

domingo, marzo 01, 2015

risa siempre, nunca llanto



Canción

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
(No soy tanto.)

En cambio, ¡qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Nicolás Guillén, Camagüey, 1902- Havana, 1989
imagen de Christine E. Alfery en Christine Alfery Fine Art




sábado, febrero 28, 2015

fue tu única y desleal competidora



***
A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo...

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo
       tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
       lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
       endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
       propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
       conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
       saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
       ridículo caerse de trasero with music in your soul.


***
Curriculum vitae

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.


Blanca Varela, Lima, 1926-2009
 Antología de la poesía peruana, Fuego Abierto, Selección y prólogo: Carmen Ollé, Editorial Lom, Santiago, 2008
imagen: Blanca Varela s/d

 




viernes, febrero 27, 2015

y muy otra sale




Nomás la noche

Nomás la noche, nomás la noche... y sí,
nomás la noche como un bordón de voces repicando
aquí y allá, con esa ronquera tan agria:
"¡Hay que traer ganado hay que traer
aunque se pierda el alma!", así gritaban, ¿entiende?

Y bien, y qué... porque estamos idos, ¿no?
Qué ironía: cuando fue mi viejo el que dijera:
"Vealó, vealó que el nubarrón se abre"... Y entonces
ese salir deseando un cielo para después del diluvio
y recién ahora reconocer el daño... no hay derecho.

Y más tarde, eso que le contaba, los perros
como lobos con las fauces abiertas, y mi potro
embretado entre cercos, en medio de las tipas
y las tunas, en puros zanjones de osamenta.
Pucha si lo estoy viendo, chapaleando sangre.

No le digo. No hay caso con este suelo. Qué difícil
para un animal buscar destino. Se quiere una cosa
y muy otra sale... "¡Que es pintor, que es pintor!"
vociferaba un taita como si fuera una sombra. Y más luego:
"¡Metele arte, gordo, que ahí está tu fortuna!"

No, si para estas congojas yo parezco mandado.
Y "¡Vamos, negro!", insistía. Y a otro: "¡Cincha, Machaco,
cinchale de una vez por encima del hombro
que parece hombre, pero lleva un demonio
en la cara!" (Por mi barba lo gritaba, ¿sabe?)

Y la mandíbula crujiendo de abajo arriba,
y ese revoleo de golpes, como una rima de brutos,
cantando: "¡Música, música firme, guitarra...
hay que templar la cuerda hasta hacerle la obra!"
Y uno queriendo una compasión que no había.

Así es la noche, amigo. Cada estrella un puño
vibrando su soledad más central. No, si lo había soñado,
que la barbarie no tiene redención en la brutalidad.
Si es como una violencia sorda, omnipresente.
Qué país el nuestro, vecino, una poesía violenta era...

                                                                   para Guido L. Croxatto


Javier Adúriz, Buenos Aires, 1948-2011
de La verdad se mueve
 en Javier Adúriz, Poesía Completa, Ediciones del Dock, Pez Náufrago, Buenos Aires, 2014
imagen de Night Wanderers, en Night Wanderers-Fubiz Net

jueves, febrero 26, 2015

me estoy hablando



***

Qué creen que digo
los que piensan que todavía ensueño
y no saben que sólo me estoy hablando
a lo sumo converso
con los que llevo adentro
del lado del nublado
gentes de cuerpo enteco
como don Pastor Jaime
tan de piedra estremecida
su alma
tiento de catre recordatorio
de la mujer abrazada
hasta el después saciado en quebranto

qué creen que este hombre dice
de espaldas al río que aquí
no es de agua
sino oscuro aluvión de cerros

qué espantos pasan por sus ojos
agachados
para que no los toque la memoria
y la herida del mundo se descargue
mientras sigue don Pastor cantando
su pena limpia
en este carnaval de pueblo
lloviznado de un lento morirse lento.

Celia Clara Fischer, Buenos Aires, 1943
Inédito

imagen de Wassili  Kandinsky, Improvisación N° 19, en Life Art Group

miércoles, febrero 25, 2015

toda herida que se olvida



Madre e hijas


Otoño se imagina niebla en el jardín de suculentas
diluvio tropical un cielo seco y frío se sueña
y madre exalta ese pequeño y delicado asunto
de tejer enlazar a veces recto y otras curvo
mientras dice qué barato es tejer
qué barato es hablar de un viento.

Nacidas y criadas en las pausas del desierto
evitamos llorar -ni por todos los muertos-
será que no aprendimos
palabras que dicen penas.

Quiero mi té de burro reclama una
y la otra qué delicia, voy llevar dos gajos
hinojo, palomilla y ruda para la angustia
y hasta esa ira en la violeta africana
encuentra cura.

Un ramito en el corpiño de hierba santa
una agüita tibia mentolada trae sosiego
toda herida que se olvida al fin te salva
y eso las cuatro lo sabemos.

Es cierto, hay plantas sabias pero hay otras
que no te dejan mentir aunque quisieras
y te deforman el pie y el alma
si para no llorar te estás riendo.

Mercedes Araujo, Mendoza, 1972. Vive en Buenos Aires
imagen de Katie M. Berggren en Archival Print

martes, febrero 24, 2015

del candil y la pena




Poema de la soleá
a Jorge Zalamea
Tierra seca
Tierra seca,
tierra quieta
de noches
inmensas.
(Viento en el olivar,
viento en la sierra).
Tierra
vieja
del candil
y la pena.
Tierra
de las hondas cisternas.
Tierra
de la muerte sin ojos
y las flechas.
(Viento por los caminos.
Brisa en las alamedas).


Federico García Lorca,  Fuente Vaqueros, 1898- Alfacar, 1936
imagen de Mike Rayner 'The Age', en Alerta tierra



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