jueves, julio 21, 2011

la verdad se mueve


En Palermo

Hoy es día de mojarras, Mario.
La superficie del lago es transparente
y no parece sensato intentar de nuevo
la suerte del mediomundo.
Al fin y al cabo, fue casi por azar
que sacamos la bestia imaginaria.
¿Te acordás?, se reía de nosotros
con esa boca llena de felpudos sarcásticos.
Algo bíblico.

Sí, es día de mojarras, che.
El cielo brilla indiferente y produce
ese efecto gregario que nos ablanda a todos.
Además, quién oye la canción de los mansos.
Yo te había comprado el helado de palito
con el que señalaste de pronto la profundidad
y mirá, ahora estamos aquí
a merced de las palabras.

No valen intenciones. Que vengas
y te enfundes en el vistoso pilotín amarillo
con la red en la mano
no es argumento suficiente. El agua
es peligrosa siempre, ¿viste?,
te refleja y no te refleja,
pero no hay monstruos cada dos por tres
en el lecho del lago.
Te lo digo así, para que no insistas.

¿Dónde estará ese sueño de vapores
y ronquidos felices?...

Mario,
no creo que la vida de oportunidades.
Eso sí, cuando arrojaste la red
te oí el grito más tierno, más ilusionado
y éramos dos titanes, ambos
tirando de la caña.

'Ta bien,
la fantasía puede ser un cáncer
que se lo lleva todo, pero
dónde se oculta, entonces,
la ferocidad del sentido.

de La verdad se mueve, Buenos Aires, 2008

**

¿Hicimos bien?

¿Entonces por fin el centro de los oscuro, Víctor?
Pico y pala... ¿pico y pala para llegar a esto?
¿al furor de los sueños, el muro de granito?

No fue uno, sabelo, fueron muchos los años
de bruto boqueteo, y ¿esto era? decime,¿así
la forma de la bestia? ¿lo negro de las horas?

No, si nada es lo que parece, lo sabemos.
Porque lo hicimos muy por otra cosa ¿no?...
¿Pero qué oís ahora con ese estetoscopio?

Hablame, por favor, ¿hicimos bien en empeñar
la vida, los departamentos?... Por dios, ¿hay algo?
Aflojá, hermano, ¿por qué llorás con esa cara?

de La verdad se mueve, Buenos Aires, 2008

**
[...]
Los dos buscamos el final del arcoiris (qué maravilla como
metáfora de muerte) de que lo dado es por un día, efímero,
pero por fin plenario, porque lo bueno del río es que no tiene
cauce ni lecho y semeja, a cada momento, que volamos desasidos
de la propia materia, cantando la canción que esto contiene,
melodía del aire. No creo ya en la eternidad, y si la hubiera,
mejor, no importa. Cada mojadura del agua es un cielo de tierra.
El fulgor del instante que nace y que se va, que escurre sin medida
desde el fondo del iris. Este es el arcoiris a cruzar, la mera vida.

Si algo espera detrás de la curva, yo te espero o esperame. Es
de una belleza desaforada cuando andamos del brazo por ahí,
cantando la oración de los mansos, los que no exigen nada.
Y es más, son nada. Polvo de estrellas que regresan
para volverse solamente nubes: amiga, compañera del alma
.

extracto de 'Moon River' (glosa), en Los nada, libro póstumo, 2011

Javier Adúriz, Buenos Aires, 1948- 2011
imagen obtenida de Discos vinil

7 comentarios:

iregruss dijo...

Gracias, señora; Irene

Griselda García dijo...

Me sumo a los agradecimientos.

Gerardo dijo...

Gracias, Javier, por lo que fuiste y diste, por tu buena mirada, por tus malas palabras.

Tamarit dijo...

Me quedo pensando en una cosa, después de leer tres o cuatro poemas traducidos, aquí, antes, y llegar a éstos. En éstos está el lenguaje natural, probablemente argentino, y en los otros hay como mucha distancia, como algo extraño, ajeno, artificial. Recuerdo haber leído la palabra "falenas" en uno de esos versos traducidos, y bueno, qué quieren que les diga, no es una palabra para nada habitual entre nosotros. Dudo sobre qué signifique, y no quiero ir al DRAE.

¿No es todo un problema el cómo elegir el vocabulario -para empezar- a la hora de traducir? Son dos cosas bastante diferentes, dos experiencias bastante diferentes, para mí, leer esos problemas traducidos y estos otros, argentinos.

No digo que sepa qué se debe hacer, sino que doy cuenta de una (doble) experiencia de lectura. Me dirán que a eso están condenadas las traducciones; pero habrá gradaciones, matices, etc. ¿Qué opinan?

sibila dijo...

estimado tamarit: sobre la elección de falenas (de paso, es un insecto de no sé qué clase) habría que preguntarle a muschietti. no soy yo quien tradujo esos poemas. no ha sido el primero en destacar algo de estas versiones, pero allí no me corresponde a mí abrir juicio.
con respecto a las mías, hago el mayor de los esfuerzos porque suenen a nuestra lengua, próximas, simples.
sin embargo, muchas veces aparecen palabras -sobre todo cuando se trata del mundo vegetal y animal, que para nosotros suenan chinas. me pasó en estos días con una traducción donde el autor usa la palabra 'hepatica' en inglés. es una planta cuyo nombre científico no recuerdo. el vulgar es 'ranúnculo'. no tengo demasiadas opciones. puse ranúnculo y no es que me pase el día hablando de los ranúnculos ni mucho menos, pero no se me ocurre inventar algo que allí no dice. podría generalizarlo con 'planta'. sin embargo el poeta no eligió 'plant', escribió 'hepatica' y lo hizo por algo que no tiene que ver con la rima ni nada por el estilo, cosa que quizá justificaría el cambio en la traducción.
esa experiencia sí la tuve con browning, quien utiliza muchas palabras de relleno para que le cierren las cuentas. ahí puedo permitirme ciertas licencias.
traducir es elegir todo el tiempo. las elecciones pueden resultar más o menos afines al traductor y/o al lector porque también se juegan cuestiones de subjetividad. quizá el matiz que yo elija para el lector no sea un matiz sino una puñalada.
por eso, cuando termino -si es que termino alguna vez- leo las traducciones en voz alta. si hay extrañeza, las reveo.
también es posible que lo que es música para mí sea ruido para el otro o que el ruido sea constitutivo del poema y entonces, no debemos tener miedo porque el ruido también es una elección de los poetas.
las lenguas son intransferibles.
nada hay que pueda asegurar. trabajo atenta.
el resto, cómo saberlo?
un saludo cordial,

silvia

Tamarit dijo...

Gracias, silvia, por tus reflexiones. Realmente me sirven porque últimamente estoy animándome con hacer algo con poemas en francés. Anoche justamente estaba con un poema de Francis Jammes, y apareció "hameau". Pensé en aldea, en poblado, en villorio; no consulté todavía un diccionario bilingüe. Pero son muy ciertas, y muy ilustrativas, las cosas que señalás (disculpá por favor el tuteo); seguro que las tendré en cuenta. Y es cierto: cada poeta tiene una particular forma de escribir, de escoger, por caso, su vocabulario: y unos tendrán uno más llano, y otros más, por así decir, "exótico". Y no está mal ninguna de las dos cosas.

Saludos desde Córdoba.

sibila dijo...

gracias, a vos, por la lectura y por las preguntas. sirven para que vuelva a pensar por qué hago lo que hago.
abrazo,

s.

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