miércoles, agosto 03, 2011

pensamos que era sanguinario y hermoso


El tigre

            Iba y venía, delicado y fatal, cargado de infinita energía, del otro lado de los firmes barrotes y todos lo mirábamos. Era el tigre de esa mañana, en Palermo, y el tigre del Oriente y el tigre de Blake y de Hugo y Shere Khan, y los tigres que fueron y que serán y asimismo el tigre arquetipo, ya que el individuo, en su caso, es toda la especie. Pensamos que era sanguinario y hermoso. Norah, una niña, dijo: Está hecho para el amor.

De Historia de la noche, 1977

El juego

No se miraban. En la penumbra compartida los dos estaban
serios y silenciosos.
Él le había tomado la mano izquierda y le quitaba y le ponía
el anillo de plata y el anillo de oro con piedras duras.
Ella tendía alternativamente las manos.
Esto duró algún tiempo. Fueron entrelazando los dedos y
juntando las palmas.
Procedían con lenta delicadeza, como si temieran equivocarse.
No sabían que era necesario aquel juego para que determinada
cosa ocurriera, en el porvenir, en determinada región.

De Historia de la noche, 1977

en Jorge Luis Borges, Obras completas III, Emecé, Buenos Aires, 2007
imagen de William Blake, The tiger

1 comentario:

emmagunst dijo...

"El juego" me recordó El efecto mariposa...

Soy una inexperta leyendo a Borges poeta, casi no lo leí. Saludos.

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