domingo, febrero 17, 2013

como ermitaños o gatos




Explícame

Los días de lluvia son mejores,
Hay algo de permanencia en el ángulo
Que las cosas dibujan con el suelo;
En no irse después de las disculpas
            El velocímetro en el ocaso.

Incluso mientras hablaban el sol empezaba a desaparecer tras una nube.
Bien, entonces es mejor tener contornos vagos
Pero ceñidos, fuertemente, alrededor de nuestro humor
Parecido a la felicidad vengativa. Y con la madera
            También es lo mismo. 

Creo que me gustabas más cuando apenas te conocía.
Pero los amantes son como ermitaños o gatos: Ellos
No saben cuando aparecer, cuando dejar
De cortar ramitas para la cena.
            Te esperé en la pequeña estación

Y lo seguiré haciendo con el interés
Que pongo en tus planes y el futuro
De las estrellas me provoca sed
Solo para arrodillarme buscando
            Felicidad en el aserrín.

Junio y los niños apenas si mirarán hacia nosotros.
Y ser valiente entonces es entonces
Esta nube que nos imagina y todo lo que nuestra historia
Iba a ser alguna vez, y nos ponemos al día
Con nosotros, pero ellos son los yos de otros.

[…]
Y con eso toda la ciudad comienza a vivir
Como un lugar donde uno puede creer en moverse
Hacia un nombre en particular y estar allí, y luego
Es más acción retrocediendo actualizándose en la muerte.
            Podemos sobrevivir las tormentas, que nos cubren

Como sombreros de arcoíris, temerosos de desandar los pasos
Hacia el pasado que fue nuestro hasta hace poco,
Temerosos de encontrar allí una fiesta.
¿O algunas vez en tu vida fuiste objeto de burla
            De este modo, y eso se convirtió en tu mente?

Donde aun algún paseo por la orilla mezclado
Entre sombras ciruela y el sol cansado, resignados
A las instalaciones de la orilla opuesta, mezclamos
Saludos jadeantes y lágrimas y últimamente saboreamos
            Las queridas reservas.


John Ashbery, Rochester, 1927
De April Galleons, 1987
En Notes from the air, Selected later poems, Harper Collins, New York, 2007
Versión © Silvia Camerotto
imagen de Jack Vettriano© – Milan Tram Shoot, en Uno de los nuestros


Riddle me

Rainy days are best,
There is some permanence in the angle
That things make with the ground;
In not taking off after apologies
            The speedometer’s at sundown.

Even as they spoke the sun was beginning to disappear behind a cloud.
All right so it’s better to have vague outlines
But wrapped, tightly, around one’s mood
Of something like vengeful joy. And in the wood
            It’s all the same too.

I think I liked you better when I seldom knew you.
But lovers are like hermits or cats: They
Don’t  know when to come in, to stop
Breaking off twigs for dinner.
            In the little station I waited for you

And shall with all the interest
I bear toward plans of yours and the future
Of stars it makes me thirsty
Just to go down on my knees looking
            In the sawdust for joy.

June and the nippers will scarcely look our way.
And be bold then it’s then
This cloud imagines us and all that our story
Was ever going to be, and we catch up
            To ourselves, but they are the selves of others.

[…]

And with it all the city starts to live
As a place where one can believe in moving
To a particular name and be there, and then
It’s more action falling back refreshed into death.
            We can survive the storms, wearing us

Like rainbow hats, afraid to retrace steps
To the past that was only recently ours,
Afraid of finding a party there.
O in all your life were you ever teased
            Like this, and it became your mind?

Where still some saunter on the bank is mixed
Plum shade and weary sun, resigned
To the installations on the opposite bank, we mix
Breathless greetings and tears and lately taste
            The precious supplies.

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