martes, octubre 04, 2011

siempre te amaré



Declaración moderna

Yo, que he amado desde que era una niña unas pocas cosas, sin dudar jamás de
esos afectos;
ni por timidez en las casas de los ricos o frente a los clérigos he negado estos amores;
ni cuando fui tratada por cínicos como los quiroprácticos me quejé o acomodé una vértebra para el descrédito de estos amores;
ni aún ansiosa por conseguir un trabajo los disminuí con una sonrisa especuladora; ni cuando aturdida por el alcohol
me burlé de ellos por el dolor del corazón o perezosa acaricié los dedos de sus perspicaces enemigos; declaro

que siempre te amaré.
No importa  qué partido ostente el poder;
no importa que combinación temporaria y expeditiva de intereses aliados gane la guerra;
siempre te amaré.


Edna St. Vincent Millay, 1892, Rockland, Maine – 1950, Austerlitz, New York
Versión © Silvia Camerotto
en Edna St. Vincent Millay, Collected Lyrics, Harper Colophon Books, New York, 1981
imagen: Pillow Book 3 de Anne Arden McDonald, bajo exclusiva autorización de la autora. Enlace:  anneadenmcdonald

Modern Declaration

I, having loved ever since I was a child a few things, never having
wavered
In these affections; never through shyness in the houses of the
rich or in the presence of clergymen having denied these
loves;
Never when worked upon by cynics like chiropractors having
grunted or clicked a vertebra to the discredit of those loves;
Never when anxious to land a job having diminished them by a
conniving smile; or when befuddled by drink
Jeered at them through heartache or lazily fondled the fingers of
their alert enemies; declare

That I shall love you always.
No matter what party is in power;
No matter what temporarily expedient combination of allied
interests wins the war;
Shall love you always.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

no dudar de los afectos, ni de los pequeños (que entonces no lo son, cuando no dudamos)y saber y declarar el amor para siempre... es identidad, es magia, es realidad, y al fin, Un Gran Amor (qué felicidad, aunque pueda arrastrar penas)
abrazo, Yamana

El Joven llamado Cuervo dijo...

Siento que el amor es otra cosa. Eso que se defiende con uñas y dientes. Nada que se niega puede ser objeto de amor. Ni cuestión de tibiezas...

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II La época exigía una imagen de su gesto acelerado, algo para el escenario moderno, no, en todo caso, una gracia ática; no...