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por qué no



Asimetría

Pasando el puente bajo, nuestras cuentas dan rienda suelta
a una sarta de insultos. Los castaños
alteran sus hojas una a una. Probando un
tópico de conversación atrás de otro, la puerta
admitiendo solo visitas por separado. ¿Por qué no?

¿Fue por eso que evitamos llamar la atención
mientras estábamos en el centro comercial después de que el sol
terminara de alunarse? Había conejos en el oasis
de los que nadie nos habló, menos aun
los vendedores de turrones cercanos. Una
canción de cuna sirve para todo. No hay reglas para escuchar,
solo hábiles gigantes devoradores de perspectivas
o la soledad que se impone a sí misma, anodina
como destacada en píldoras de luz.

John Ashbery, Rochester, 1927
A worldly country, New poems, Harper Collins Publishers, New York, 2007

versión © Silvia Camerotto
imagen de  Kaveh H. Steppenwolf© , en Uno de los nuestros

Streakiness

Passing the low bridge, one’s beads give vent
to a volley of abuse. The chestnut trees
shed their leaves one by one. Trying one
topic of conversation after another, the door
admitted visitors singly. Why not?

Was it for this we eschewed attention-getting
moments in the plaza after the sun
finished sulking? There were rabbits in the oasis
no one told us about, least of all
nougat merchants in close quarters. One
lullaby fits all. There is no clause in hearing,
only nimble perspective-gulping giants
or loneliness asserts itself, featureless
though picked out in pills of light.



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