miércoles, noviembre 23, 2011

el rigor de la belleza



:orgullo local; primavera, verano, otoño y el mar; una confesión; un canasto; una columna; una respuesta al griego y al latín con las manos vacías; una reunión; una celebración;
en términos claros; por multiplicación una reducción a uno; desafiante; una caída; las nubes resueltas en una esclusa arenosa; una pausa impuesta;
difícil de asignar ; una identificación y un plan de acción para reemplazar un plan de acción; un tensar la cuerda; una dispersión y una metamorfosis.

Paterson

Prefacio

“El rigor de la belleza es la búsqueda. Pero ¿cómo encontraremos la belleza si está encerrada en la mente más allá de cualquier protesta?”

Comenzar
por los detalles
y hacerlos generales, acumulando
el total por medios deficientes—
Solo un perro
entre otros perros
olfateando los árboles. ¿Qué
más hay? ¿Y qué más hay que hacer?
El resto se fue corriendo—
tras los conejos.
Solo queda el rengo—
en tres patas. Escarba adelante y atrás.
Engaña y come. Desentierra
un hueso mohoso.

Porque seguramente el principio es
el final—ya que no conocemos nada, lisa
y llanamente, más allá de
nuestras propias complejidades.

Aun así, no
hay retorno: surgiendo del caos,
una maravilla de nueve meses, la ciudad
el hombre, una identidad —no puede
ser de otro modo— una
interpenetración en ambos sentidos.
¡Amontonándose! anverso, reverso;
el borracho y el sobrio; el ilustre
el bruto; uno. Un cierto conocimiento
en la ignorancia y conocimiento
—concentrado—, su propia corrupción.

            (La semilla múltiple,
atiborra de detalles, agria,
se pierde en el flujo y la mente,
distraída, flota a la deriva en la misma
escoria)

Amontonándose, amontonándose llena de
números.

            Es el sol ignorante
saliendo en el horario
de soles huecos ya salidos, de manera que nunca
ningún hombre en este mundo vivirá bien en su cuerpo
salvo cuando muera —y sin saber que
se está muriendo; pero ése es
el designio. Por eso se renueva
en la suma y resta,
subiendo y bajando.

            y el oficio,
subvertido por el pensamiento, amontonándose, le permite
estar atento para que no se incline a escribir
nada más poemas banales . . .
Mentes como camas siempre en orden,
            (más heladas que una costa)
desganadas o incapaces.

            Llegando, sube
baja, avanza y retrocede, un gran ruido:
elevado como aire, embarcado, multicolor, una
estela de mares —
desde las matemáticas  a los detalles—

            Divididas como el rocío,
brumas flotantes, que se convertirán en lluvia y
se reunirán en un río que fluye
y abarca:

            caracoles y microorganismos
en general y lo mismo para el hombre,

            para  Paterson.

William Carlos Williams, Rutherford, 1883-1963
versión © Silvia Camerotto
de Paterson, William Carlos Williams, New Directions, New York, 1963
imagen s/d

***


:a local pride; spring, summer, fall and the sea; a confession; a basket, a column; a reply to Greek and Latin with the bare hands; a gathering up; a celebration;
            in distinctive terms; by multiplication a reduction to one; daring; a fall; the clouds resolved into a sandy sluice; an enforced pause;
            hard put to it; an identification and a plan for action to supplant a plan for action; a taking up of slack; a dispersal and a metamorphosis.
                                                                                                    
Paterson

Preface

“Rigor of beauty is the quest. But how will you find beauty
when it is locked in the mind past all remonstrance?”

To make a start,
out of particulars
and make them general, rolling
up the sum, by defective means—
Sniffing the trees,
just another dog
among a lot of dogs. What
else is there? And to do?
The rest have run out—
after the rabbits.
Only the lame stands —on
three legs. Scratch front and back.
Deceive and eat. Dig
a musty bone

For the beginning is assuredly
the end— since we know nothing, pure
and simple, beyond
our own complexities.

Yet there is
no return: rolling up out of chaos,
a nine months’ wonder, the city
the man, an identity —it can’t be
otherwise — an
interpenetration, both ways. Rolling
up! obverse, reverse;
the drunk the sober; the illustrious
the gross; one. In ignorance
a certain knowledge and knowledge,
undispersed, its own undoing.

            (The multiple seed,
packed tight with detail, soured,
is lost in the flux and the mind,
distracted, floats off in the same
scum)

Rolling up, rolling up heavy with
numbers.

            It is the ignorant sun
rising in the slot of
hollow sun risen, so that never in this
world will a man live well in his body
save dying —and not know himself
dying; yet that is
the design. Renews himself
thereby, in addition and subtraction,
walking up and down.

            and the craft,
subverted by thought, rolling up, let
him beware lest he turn to no more than
the writing of stale poems . . .
Minds like beds always made up,
            (more stony than a shore)
unwilling or unable.

            Rolling in, top up,
under, thrust and recoil, a great clatter:
wash of seas —
from mathematics to particulars—

            divided as the dew,
floating mists, to be rained down and
regathered into a river that flows
and encircles:

            shells and animalcules
generally and so to man,

            to Paterson.

2 comentarios:

El Joven llamado Cuervo dijo...

En el centro de todo este caos quizá, esté la belleza.

Tamarit dijo...

Qué poco que conozco la poesía en inglés, incluso traducida... Gracias por permitirme pispear en ella.

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