Ir al contenido principal

la tierra es breve


XXIII

Me digo, la tierra es breve,
y la angustia es absoluta.
Y muchos están heridos,
pero y con eso ¿qué?

Me digo, podríamos morir;
la vida más plena
no puede contra la caída final;
pero y con eso ¿qué?

Me digo que en el cielo,
de algún modo, seremos pares,
habrá un nuevo equilibrio;
pero y con eso ¿qué?

CXXVIII

Al morir oí el zumbido de una mosca;
la quietud alrededor de mi cuerpo
era como la quietud del aire
entre los vientos rotos de la tormenta.

Los ojos cercanos se escurrieron hasta secarse,
y las respiraciones se unían con firmeza
hacia la última meta, donde el rey
sería visto en todo su poder.

Yo lego mis recuerdos, cediendo
la porción de mí que
pude transferir, —y allí, entonces
se interpuso una mosca.

Con un zumbido azul, inestable y torpe,
entre la luz y yo;
y entonces las ventanas se cerraron, y entonces
no pude ocuparme de ver.

Emily Dickinson, 1830- 1886, Amherst, Massachusetts.
Versión © silvia camerotto
De The Collected Poems of Emily Dickinson, Barnes & Noble, New York, 1993
imagen: Caspar David Friedrich, Woman at window, en Commons Wikimedia

XXIII

I reason, earth is short,
and anguish absolute.
And many hurt;
but what of that?

I reason, we could die;
the best vitality
cannot excel decay;
but what of that?

I reason that in heaven
somehow, it will be even,
some new equation given;
but what of that?


CXXVIII

I heard a fly buzz when I died;
the stillness round my form
was like the stillness in the air
between the heaves of storm.

The eyes beside had wrung them dry,
and breaths were gathering sure
for the last onset, when the king
be witnessed in his power.

I will my keepsakes, signed away
what portion of me I
could make assignable, —and then
there interposed a fly.

With blue, uncertain, stumbling buzz,
between the light and me;
and then the windows failed, and then
I could not see to see.

Comentarios

gabrielaa. dijo…
and then the windows failed, and then
I could not see to see
Irene Gruss dijo…
Ah, qué maestra; gracias, Irene

Entradas más populares de este blog

ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…