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abandonar la carne, deberías




El empeño de los hombres
se siente dos pisos más arriba. Pronto
olvidarás tu comarca y la del otro.
En realidad, nunca estuviste allí.
Abandonar la carne, deberías.
Abandonar el polen, los resumideros, las fuentes de las plazas.
El  margen evidente.
Ahora se revuelca como si nadie
en medio de un vínculo atado con alfileres.
Los  ancestros  te dijeron mal. Los libros te dijeron mal
y  pensaste en la rabia de los perros de la calle
en el hambre de los perros de la calle
en las cortinas del cuarto de la nena que pasaba por tu puerta
siempre a la hora de sacar la basura.
Leíste en tu habitación los mismos párrafos todo el tiempo.
Una medida de agua lavaría las intenciones,
pero tu casa es enorme e insulsa.

Silvia Camerotto, Lomas de Zamora, 1959
Inédito
Imagen de Anka Zhuravleva© – Pierrot . parte 1, en Uno de los nuestros

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Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
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Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
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Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
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¿A cuántos litros por segundo
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peligroso como acariciar
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No joda.
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Oculte sus espejos.

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Leticia Ressia, Pellegrin…