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empaparse herirse hundirse


otros verán el mar

otros verán el mar
la soledad del sueño
encenderán nuevos nombres
viajes felices al extremo de la mañana
otros tendrán secretos
olvido tolerancia
otra voz otras luces
un juego diferente
¿qué vida retendrás mientras tanto?
¿qué esperanza dirás todavía
en la calle o el bosque renacido?
¿en qué rostro o amor revivirás tu viaje?
otros tendrán la isla
conquistarán la inocencia
refundirán la noche la vigilia
el amo y el esclavo
entonces no habrá sido en vano
tanto descenso y tempestad y absurdo
tanto desprecio y lagos de sombra y brujas
tanto perdón y puerta sin llamado
entonces se amarán de nuevo de verdad
un hombre una mujer
al principio al fin del mundo
otros verán sin pausas
sin fronteras
inventarán el fuego y la confianza
¿qué día albergará tu nombre
en qué vena o qué metal
tendrá destino tu silencio?

de ni razón ni palabra

cuestión de tiempo

cuestión de tiempo quizás
de andar en trenes
de encontrar a la luz del sol
la guerra y la paz
el camino que lleva al hermano
al enemigo
cuestión de tiempo
la música vendrá
un tribunal enjuiciará tu miedo tu pobreza
y otro mañana de distinto modo
al vagabundo que se extravía balbuceando
el idioma que hablarán los hombres
cuestión de tiempo
colonizadores de la riqueza y la claridad
en todos hablará el difícil amor
la transparencia
pero siempre el vértigo
extenderá sombras sobre los senderos
abrirá cielos sobre las voces y el silencio
y hombres solos
mujeres solas
hablarán sin amparo
sin encontrar la palabra apropiada
el nombre de la noche


Edgar Bayley, Buenos Aires, 1919- 1990
en Poesía argentina, Selección del Instituto Torcuato Di Tella, Editorial del Instituto, Buenos Aires, 1963
imagen:Jeffrey Vanhoutte, con expresa autorización del autor

Comentarios

Ophir Alviárez dijo…
Me gusta la voz, me quedo cerca y hurgo...

Saludos,

Ophir

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