Ir al contenido principal

de la electricidad no puede surgir


I. El tiempo.

2.

Si hemos aceptado el viento
no te afinques.
No lamentes la luz
que un instante atraviesa
el follaje y desaparece.
Es posible que corramos
detrás de una música
que nunca se escucha
ni en el paisaje ni en nosotros
y flota
como un puente de grande fragilidad.

No estamos más que de ese modo.
Y ése no es un lugar para
construir.

Lo que elegimos nos lleva
y ordena
quienes somos.

VI. Lo nuestro

2.
Se esconde.
Lo que sabemos es que no está.
Se esconde.
Se esconde en la espesura
en el placard
en lo profundo de un sótano
que almacena desperdicios
en las tinieblas
de un cuarto cerrado
y que da miedo.
Otra vez y para que se entienda:
No está.
Perso su ausencia dice
que es
y que lo echamos en falta.
Se esconde.
En baúles con sombreros ajados
en el cuarto de planchar
en lo profundo de un chalet cerrado
en un balneario en invierno.
Ahí quedó
mohoso.
Donde no lo hallaremos al volver
porque hemos cambiado.

Junté mis dedos a las puntas de tus dedos
y fue como si dijera
ahora puede volver.
De la electricidad puede surgir.
De la electricidad de tu cuerpo
y de la oscuridad
de las persianas bajas.
En esa hora en que todo se aquieta
y la chicharra manda
y su mentira en la noche
es puesta en evidencia
por la verdad de tu cuerpo
puede volver.

Pero es inútil.
Se esconde
y nos espía
y su mirada nos llena de vergüenza.

Miguel Gaya, Ayacucho, 1953
en Lo efímero y otros poemas inestables, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2009
imagen: Bente Skille

Comentarios

Entradas más populares de este blog

ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…