lunes, abril 20, 2009

quién te liberará de tus propias cadenas

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El hilo de la vida

I
El indiferente silencio de la tierra,
el indiferente sonido del mar,
ambos transmiten un mensaje de un único sentido para mí: —
Distantes, distantes, nos mantenemos distantes, entonces permanece
también tú distante, amarrado al lazo perfecto
de la soledad interior; nosotros no te atamos;
pero ¿quién te liberará de tus propias cadenas?
¿Qué corazón tocará el tuyo? ¿Qué mano?—
Y a veces soy soberbio y otras dócil,
y a veces recuerdo los días pasados
cuando la camaradería no parecía tan difícil de encontrar
y el mundo entero parecía menos frío,
y al pie el arcoiris se tendía en oro puro,
y la esperanza era fuerte y la vida misma no era débil.

II
Así estoy en mi propia prisión. Todo
a mi alrededor es libre y soleado y tranquilo:
y si está oscurecido, bajo la sombra de los árboles
que el sol besa, allí donde cantan alegres los pájaros
y donde los vientos murmuran de variadas maneras
donde encontramos abejas, con miel para las abejas;
donde los sonidos son música y los silencios
son música en diferentes modos.
Entonces observo la festiva tripulación,
y sonrío por un rato y por un rato suspiro
pensando: ¿Por qué no puedo regocijarme con ustedes?
E inmediatamente fantaseo con la tonta idea:
No soy lo que poseo ni lo que hago;
pero lo que era soy, y aún soy yo.

III
Entonces yo misma es esa única cosa
que tengo para usar o desperdiciar, para conservar o entregar;
la única posesión por cada día que vivo,
y mía aún, a pesar de la reducción del Tiempo.
Siempre mía, mientras lunas y estaciones traen
la cruda madurez apacible y sanadora;
siempre mía, hasta que la Muerte use su cedazo;
y todavía mía, cuando los santos abran la sepultura y canten.
Y este yo mismo, como rey a su Rey,
doy, a Él Quien se ofreció a sí mismo por mí;
que se ofrece a mí, y me pide que cante
una dulce canción de Su redimido ahora liberado;
me pide que cante: O muerte, ¿dónde está tu aguijón?
y canto: O tumba, ¿dónde está tu victoria?

Christina Georgina Rossetti, Londres 1830–1894

versión © silvia camerotto

The Thread of Life

I
The irresponsive silence of the land,
The irresponsive sounding of the sea,
Speak both one message of one sense to me:—
Aloof, aloof, we stand aloof, so stand
Thou too aloof, bound with the flawless band
Of inner solitude; we bind not thee;
But who from thy self-chain shall set thee free?
What heart shall touch thy heart? what hand?—
And I am sometimes proud and sometimes meek,
And some times I remember days of old
When fellowship seem’d not so far to seek
And all the world and I seem’d much less cold,
And at the rainbow’s foot lay surely gold,
And hope felt strong and life itself not weak.

II
Thus am I mine own prison. Everything
Around me free and sunny and at ease:
Or if in shadow, in a shade of trees
Which the sun kisses, where the gay birds sing
And where all winds make various murmuring;
Where bees are found, with honey for the bees;
Where sounds are music, and where silences
Are music of an unlike fashioning.
Then gaze I at the merrymaking crew,
And smile a moment and a moment sigh
Thinking: Why can I not rejoice with you?
But soon I put the foolish fancy by:
I am not what I have nor what I do;
But what I was I am, I am even I.

III
Therefore myself is that one only thing
I hold to use or waste, to keep or give;
My sole possession every day I live,
And still mine own despite Time's winnowing.
Ever mine own, while moons and seasons bring
From crudeness ripeness mellow and sanitive;
Ever mine own, till Death shall ply his sieve;
And still mine own, when saints break grave and sing.
And this myself as king unto my King
I give, to Him Who gave Himself for me;
Who gives Himself to me, and bids me sing
A sweet new song of His redeemed set free;
he bids me sing: O death, where is thy sting?
And sing: O grave, where is thy victory?

**dante gabriel rossetti

4 comentarios:

gabrielaa. dijo...

recién veo el artículo de Antonio Ochoa sobre traducción: buenísimo!

Natalia Zacarías dijo...

Me hizo recordar una vieja canción: "Where is the sting tell me where is the bite,
When the grave robber comes like a thief in the night,
Where is the victory where is the prize,
When the grave robber comes
And death finally dies"

La poesía ilumina rincones de la mente y del corazón que muchas veces teníamos olvidados.

Me encantó leerlo en inglés! Gracias por incluir las dos versiones! :)

Saludos

sibila dijo...

es así, natalia: la poesía ilumina. gracias a vos, por la lectura, la canción y tu recuerdo.
un beso.

sibila dijo...

artículo interesante, gab. seguro.

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