Ir al contenido principal

la muerte no es nada (dryden)


*
Mira al frente. ¿Qué hay?
Si lo ves tal cual es
nunca errarás.

Bassui Tokusho
Murió el vigésimo día del segundo mes de 1387, a la edad de 61 años.
Antes de morir, Bassui se dirigió a la multitud que se había congregado y pronunció el poema transcripto. Lo repitió en voz alta y expiró.

*
Me he pasado la vida afilando la espada.
Y ahora, cuando me enfrento a la muerte,
La desvaino, y he aquí
Que la hoja está rota
¡Ay!

Dairin Soto
Murió el vigésimo séptimo día del primer mes de 1568, a la edad de 89 años.

*
Todas las doctrinas, rotas;
Las enseñanzas del zen, deshechadas:
Ochenta y un años.
El cielo se resquebraja y desploma,
La tierra se abre:
En el corazón del fuego
Se esconde la primavera.

Giun
Murió el decimosegundo día del décimo mes de 1333, a la edad de 81 años.

*
Al venir, todo está claro, no hay duda.
Al ir, todo está claro, sin duda.
¿Qué es, pues, todo?

Hosshin
Siglo XIII
Una semana antes de morir, Hosshin declaró: 'Moriré dentro de siete días'. Nadie le hizo caso, pero siete días después Hosshin pronunció sus últimas palabra: el poema transcrito y cuando un monje le pidió que añadiera otra frase, Hosshin lo reprendió con un grito agudo de 'Katsu' (que significa que se ha alcanzado la ilumninación) y murió.


*
Durante setenta y tres años
He sacado agua clara del fuego.
Ahora soy un insecto diminuto.
El mundo tiembla
Si lo rozo con mi cuerpo.

Ingo
Murió el vigésimo primer día del octavo mes de 1281, a la edad de 72 años.

*
Vine al mundo con las manos vacías,
Descalzo lo dejo.
Venir, partir:
Dos sencillos sucesos
Que se entrelazaron.

Kozan Ichikyo
Murió el decimosegundo día del segundo mes de 1360, a la edad de 77 años.
Unos días antes de morir, Kozan convocó a sus alumnos, les ordenó que lo enterraran sin ceremonia y les prohibió que celebraran funerales en su memoria. Escribió su poema la misma mañana de su muerte, dejó el pincel y falleció en posición erguida.


*
¡Katsu!
¡Katsu!
¡Katsu!
¡Katsu!

Kogetsu Sogan
Murió el primer día del décimo mes de 1643, a la edad de 70 años.
La palabra 'katsu' no se puede traducir. Es una aguda interjección que emiten el profesoer y el alumno zen en el momento de la iluminación. Aparece en muchos textos zen chinos y japoneses y aún hoy puede oírse en el interior de los monasterios
.

de Poemas Japoneses a la Muerte escritos por Monjes Zen y Poetas de Haiku en el umbral de la muerte, 'Segunda parte: Poemas a la muerte de monjes zen', antologados, prologados y comentados por Yoel Hoffmann, traducción de Eduardo Moga, DVD poesía, Barcelona, 2004.

Comentarios

Marcelo dijo…
Qué buenos poemas, Sibila y qué buena conjunción de monjes con poetas: Sólo en oriente es posible.
Gracias.
gabrielaa. dijo…
pero las enseñanzas del zen, ¿se deshicieron, o las desechó?

;)
Me encanta la poesìa japoonesa. Disfruté mucho leyendo.
Gracias! :)
sibila dijo…
gracias, marcelo.

imposible preguntarles. están todos muertos. (hemos perdido la seriedad, amiga. sin comentarios.)

nati: me gusta que te haya gustado.
gracias, a vos.

Entradas más populares de este blog

ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…