Ir al contenido principal

la que mueve la acción


Así habla Júpiter y así la hija divina de Saturno,
decaído el semblante, le responde:
«Por eso, pues sabía que era ese tu deseo, egregio Júpiter,
he abandonado a Turno y he dejado la tierra contra mi voluntad.
Si no, no me verías ahora solitaria en este miradero del aire
sufriendo lo decible y lo indecible. Estaría arrebujada en llamas
allá en la misma línea de batalla, arrastrando a los teucros al amargo combate
Aconsejé a Juturna, lo confieso,
que ayudara a su hermano infortunado y accedí
a que intentara audacias mayores todavía por salvarle la vida,
mas no a que disparase dardos ni a que tensara el arco.
Lo juro por el inexorable hontanar de las aguas de la Estigia
-el solo nombre por que siente respeto los dioses de la altura-.
Y ahora me voy y abandono esta lucha que he aborrecido ya.
Un favor no prohibido por decreto ninguno del destino te pido en bien del Lacio
y la grandeza de los tuyos, tu pueblo. Cuando asienten la paz
con una bodas de feliz augurio, que así sea, cuando queden unidos
por leyes y tratados no ordenes que los hijos de este pueblo, los latinos,
pierdan su antiguo nombre y se tornen troyanos o se les llame teucros
o que cambien de lengua ni de atuendo. Siga existiendo el Lacio
y unos reyes albanos a través de los tiempos, que la estirpe romana
cobre poder por el valor de Italia. Cayó Troya.
Consiente que con ella caiga también su nombre».

Virgilio, Andes, 70 a.c.- Brundisium, 19 a.c.
de La Eneida, Introducción de José Luis Vidal, Traducción y notas de Javier de Echave-Sustaeta, Biblioteca Clásica Gredos, Del Nuevo Extremo, Buenos Aires, 2008.

Libro XII, 807-829
Imagen: Juno y Júpiter, Annibale Carracci en La maleta de Ulises

Comentarios

Entradas más populares de este blog

ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…