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arte poética VIII



jorge aulicino

«Una poesía que se instala en el campo de la literatura —digo literatura en lugar de tradición, y sin embargo no es un eufemismo—. Una poesía que abandone sandeces tales como “la poesía es un fenómeno de las palabras” que era buena para batirse con los realistas, pero que no resiste el menor análisis. Una poesía que reivindique ficcional (lo cual es ligeramente otra cosa). Una poesía que se base en percepciones: el conocimiento directo, la conciencia ordinaria de los taoístas, guiadas por algún tipo de arbitrio, que podría ser el ánimo. Pero una poesía que dé cuenta de la imposibilidad de terminar una construcción coherente de estas percepciones. Una poesía que no abomine de la anécdota, replanteándola en los términos anteriores (anécdota de percepciones, diríamos). Una poesía que, en la escuela de Poe, tenga noción de efecto: lo que implica artificiosidad —o artesanía, palabra próxima— pero también tener en cuenta al lector; y lejos de pedir un lector ‘cómplice’, pida un lector ‘indispuesto’, lateral y hasta desdeñoso al que haya que conquistar […]. Una poesía que recupere la función lírica, deje la dramática para la televisión o la política, aunque no excluya el pathos[…]. Una poesía ‘de mínima’, que no es una poesía entregada al sistema sino una poesía de la vida inocente, la inmensa puerilidad: esto es, una poesía que pregunte (por el sentido, claro). Y que registre meramente algunas apuestas nunca del todo exitosas».

de “Lo que ocurre de veras”, Diario de Poesía, Buenos Aires, año 5, n° 20, octubre de 1991.

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Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

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Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…