sábado, octubre 12, 2013

miguel hernández. todas las casas son ojos


[40]

Todas las casas son ojos
que resplandecen y acechan.

Todas las casas son bocas
que escupen, muerden y besan.

Todas las casas son brazos
que se empujan y se estrechan.

De todas las casas salen
soplos de sombra y de selva.

En todas hay un clamor
de sangre insatisfechas.

Y a un grito todas las casas
se asaltan y se despueblan.

Y a un grito, todas se aplacan,
y se fecundan, y se esperan.


Miguel Hernández, Orihuela, 1910- 1942
De Cancionero y Romancero de Ausencias, 1938-1941
 imagen de Amparo Climent, Poetas en el camino

lunes, octubre 07, 2013

geoffrey hill. ovidio en el tercer reich



Ovidio en el Tercer Reich

non peccat, quaecumque potest peccasse negare,
solaque famosam culpa professa facit

Amores, III, xiv

Amo mi trabajo y mis hijos. Dios
está lejos, difícil. Las cosas ocurren.
Demasiado cerca los antiguos canales de sangre
la inocencia no es un arma terrenal.

He aprendido algo: a no mirar con tanto
desprecio a los condenados. Ellos, en su círculo,
armonizan extrañamente con el amor
divino. Yo, en el mío, celebro el amor grupal.

Geoffrey Hill, Bromsgrove, 1932
De King Log, Andre Deutsch, 1968

Versión © Silvia Camerotto
imagen de Ovid the world

domingo, octubre 06, 2013

enrique lihn. contra los pensamientos negros



Contra los pensamientos negros

Pensamientos
no pensamientos negros
La relación paradigmática de éstos con la muerte es un recurso fácil
una mala metáfora
Los pensamientos no lloran
no se conduelen de sus objetos
tampoco deben ser pensados como auxiliares de la razón contra la locura
(Fourier no anunció sin razón las ciencias de la locura)
El desahuciado observa que, en la perspectiva de la muerte, las cosas
forzadas a ocupar un espacio limitado antes que a fluir en un
                                                                    tiempo amorfo supuestamente ilimitado
se ordenan como en un cuadro de Mantegna
Nunca antes se había visto así, al centro del escenario
Como un santo con un león a sus pies
Nunca fui un santo ni domestiqué un león
lo importante es el centro del cuadro
como lo veo como lo ven
en el andén de la equidistancia
el de ser sin que esto sea un motivo de orgullo
(¿qué orgullo puede tener el que va a morir?)
el centro de un pequeño sistema planetario
al que, en honor a la claridad, le falta la cuarta dimensión

el tiempo que ciega en punto a la perspectiva.

Enrique Lihn, Santiago de Chile, 1929- 1988)

imagen de Wassily Kandinsky

viernes, octubre 04, 2013

mercedes álvarez. recomendación a los trabajadores de mi generación


Recomendación a los trabajadores de mi generación

Si va a trabajar
piense en la generación que lo antecede:
ellos lo hicieron mejor que usted.
Sus padres madrugaron
sacrificaron las horas de ocio
cayeron rendidos los domingos
sobre sofás comprados
con el sudor de sus frentes.
Si va a trabajar
piénselo dos veces.
Recalcule, amortigüe.
Hay magníficos sofás mullidos
de segunda mano
y mesas de mármol
que desechan los jubilados desprendidos.
A veces las tías muertas dejan en herencia
copas de cristal europeo.
Si va a trabajar piénselo, medite:
ellos lo hicieron mejor que usted.

Mercedes Alvarez, Tandil, 1979
de Imitación de los pájaros, Inédito




jueves, octubre 03, 2013

irma cuña. no podrás dos veces retomar el sueño



III

No podrás dos veces retomar el sueño.
Cuídate de su agua.
Una vez cae el corazón entre los muertos
   con la pesadez grave de los espacios:
sólo una vez naces así
sin rosa
sin pez
sin fruto.
Todos los días del hambre se suceden después inexorables.

Tú no creerás que has partido
hasta apretar el viento entre los dedos,
y yo me desespero por decirte que huyas río arriba
con tu única siembra.
Ahora.

Nunca después remontarás las fuentes.

Y te crecerán alas invisible
  en la región del alma donde no hay aire,
y una aleta triangular buscará el filo inútil de las olas,
y un dedal de acero guardará la espina de las primaveras
  cuando el sol salga por occidente.

Nada retorna.
Tú dormías
y pasaban los coros de la ofrenda.
Más te valiera dormir ahora.
(En el andén rectangular se despiden parejas y se besan.
En el muelle respiran los viajeros.
Una playa redonda
se recuesta a dormir bajo la arena.
Alto, sonríe el bosque visionario.)

Tú estás en la marea enloquecida de algas.
Nada vuelve.

de El riesgo y el olvido, 1962

Irma Cuña, Neuquén, 1932-2004
en Pasajera del viento, Antología poética, Selección y prólogo de Irene Gruss
imagen de Harry Weisburd

miércoles, octubre 02, 2013

anna ajmátova. bocetos de komavoro


Bocetos de Komavoro


Oh musa del llanto, M. Tsvetáieva
...Y yo aquí renuncié a todo,
a todos los bienes terrenales;
el espíritu guardián de "ese lugar"
es ahora la corteza de los árboles.

Todos somos huéspedes de la vida,
vivir es sólo una costumbre.
Oigo en los caminos del aire
dos voces que dialogan.

¿Dos? Contra la pared del este,
junto a espesos arbustos de frambuesas,
hay una rama oscura, fresca, de saúco...
Es un mensaje de Marina.

En el puerto, noviembre de 1961 (delirando)

***

He aprendido a vivir de modo simple y sabio,
mirar al cielo y rezar a Dios,
y dar largos paseos antes de que anochezca
para ahogar esta inútil ansiedad.

Cuando murmuran los espinos del barranco
y rojo y dorado cabecea el racimo del serbal,
entonces compongo versos fáciles
sobre la vida breve, breve y hermosa.

Regreso. El gato peludo
lame mi mando y tierno ronronea.
Y en la torrecilla del aserradero junto al lago
brilla la llama de una hoguera.

Rara vez turba el silencio
el grito de una cigüeña posándose en la casa.
-Y si a mi puerta llamaras,
creo que ni siquiera te oiría.

1912

Anna Ajmátova,Odessa, 1889- Domodedovo, 1966
versión de Olvido García Valdés y Monika Zgustova
en Poesía y traducción, Ediciones Arte y Estética, Círculo de Bellas Artes, Madrid, 2007
imagen de Modigliani, 1991, Anna Ajmátova

martes, octubre 01, 2013

georges pérec. ifa


ifa

¿Supiste vencer tu pánico? Azar paralizado, inmóvil
gris por el frío que bloquea para siempre tu cuerpo azorado.
¿Por qué este gesto injusto, de vida febril, conduce
hacia la frágil sombra que eternamente escapa? Deseo
de llevar hasta el final esta fantasía virgen, aún
cuando es solo una trampa, ardor sin goce, boca ávida
Búsqueda de un vértigo imposible. Descifrar lo que está en juego
de la imagen esbozada para acabar este proyecto breve:
Jalones visibles, marcas fieles, fotografía
que amarillea en la noche breve, campo de una efigie
grave, casi alelada frente al trémulo día.
He marcado con tu fiebre la sombra de mi página blanca
Flechas de escarcha que un tiempo justiciero atropella
Máscara vibrante, arcilla recubierta que golpea tu noche
estrangulada, esperanza quebrada que se vuelve brecha y fuga
Hacia el odio frío y abyecto que nos retiene.

Georges Pérec, Paris, 1936- Ivry-sur-Seine, 1982
En Beaux présents, Belles absentes, Ed. du Seuil, Paris, 1994
Traducción de Florence Baranger-Bedel
imagen de Paul Signac en Paul Signac Virtuális Galéria

ifa
As-tu su vaincre ta panique? Hasard figé, immobile
gris du froid bloquant à jamais ton corps hagard.
Pourquoi ce geste injuste, fébrile de vie, chemin
vers l’ombre fragile qui toujours échappe. Désir
d’aller jusqu’au bout de ce phantasme vierge, même
s’il n’est qu’un piège, flamme sans joie, bouche avide
Quête du vertige impossible. Déchiffrer l’enjeu
de l’image esquissée pour achever ce projet bref:
Jalons visibles, marques fidèles, photographie
qui jaunit dans la nuit brève, champ d’une effigie
grave, presque hébétée en face du jour tremblant.
J’ai marqué de ta fièvre l’ombre de ma page blanche
Flèches de givre qu’un temps justicier bouscule
Masque vibrant, glaise jonchée frappant ta nuit
jugulée, espoir rompu qui devint brèche et fuite
Vers la haine froide et abjecte qui nous agrippe.

lunes, septiembre 30, 2013

vladimir nabokov. el poema


El poema

No el poema crepuscular que compones pensando 
en voz alta
con su tilo esbozado en tinta china
y cables de telégrafo sobre nubes rosáceas;

no el espejo que está en ti y el hombro de ella,
delicado y desnudo, brillando con luz tenue;
no el lírico chasquido de rimas de bolsillo…
la música menuda que da siempre la hora;

y no los pesos y monedas en esas pilas
de diarios vespertinos calados por la lluvia;
no los cacodaimones del dolor de la carne
ni las cosas que dices mucho mejor en prosa:

el poema que cae desde alturas ignotas…
cuando aguardas el chapoteo de la piedra
allá al fondo, y agarras como puedes la pluma,
y entonces sobreviene la conmoción, y entonces…

en la fronda sonora, las palabras-leopardo,
las aves avistadas, los insectos cual hojas,
se fusionan y forman un intenso, callado,
mimético diseño de perfecto sentido.

Vladimir Nabokov, San Petersburgo, 1899- Montreux, 1977
Versión de Jordi Doce
Imagen de Alex Grey, The Chapel of Sacred Mirrors, en Alex Grey

The Poem

Not the sunset poem you make when you think aloud, with its
linden tree in India ink and the telegraph wires across its pink
 cloud;

not the mirror in you and her delicate bare shoulder stil
l glimmering there; not the lyrical click of a pocket rhyme—the tiny
 music that tells the time;

and not the pennies and weights on those evening papers piled up
 in the rain; not the cacodemons of carnal pain; not the things you
 can say so much better in plain prose—

but the poem that hurtles from heights unknown—when you wait
 for the splash of the stone deep below, and grope for your pen, and
 then comes the shiver, and then—

in the tangle of sounds, the leopards of words, the leaflike insects,
 the eye-spotted birdsfuse and form a silent, intense, mimetic
 pattern of perfect sense.


domingo, septiembre 29, 2013

gillian clarke. frontera





Frontera

Se desmorona
donde la tierra olvida su nombre
y soy extranjera en mi propio país.
Páramo, pastura, sembradíos
arrancados de la colina
cercana a una granja quebrada

La exactitud de la palabra
se escapa de las lenguas de los niños.
Los santos se desvanecen en las parroquias.
Los campos se mezclan entre la marca
de cerco y la nueva carretera.
La historia se olvida a de sí misma.

En el garaje son educados.
“Lo sentimos, querida, nada de Galés”.
En la tienda me sopapean
con un duro “¿Qué?”
Vinieron por la belleza
pero no pudieron escucharla decir.

Gillian Clarke, Cardiff, 1937
En Modern Women Poets, compilado por Deryn Rees-Jones, Companion Anthology, Bloodaxe Books, Northumberland, 2005
Versión ©Silvia Camerotto



Traducción

después de traducir del galés, en especial, una novela de Kate Roberts

Tu mano en la mano de ella —nunca has estado
tan cerca de una mujer desde que la belleza de tu madre
en la puerta de la escuela te quitó el aliento,
desde que tu mejor amiga y vos se tomaron las manos pegajosas y calientes,
desde que vos, colegiala huésped en la casa de un minero,
dos arriba y dos abajo, demasiado pequeña para habitaciones
o camas de huéspedes, compartidas con dos hermanas,
riendo en la oscuridad, corazones calientes por charlas sobre chicos.

Extiendes el texto. Ella te alcanza una fruta.
La  rompes, comes, sabés exactamente cómo
sostener su peso de terciopelo, cómo morder, saborear
hasta el último trozo dorado. Pero estás perdida por las palabras,
no puedes pensar en eirin en inglés — está en la punta de  —
Pero el gato te comió la lengua, lamiendo jugo de durazno
de tu mano con su áspera langue de chat,
tafod cath, la aspereza de la pérdida.

1998

Gillian Clarke, Cardiff, 1937
En Modern Women Poets, compilado por Deryn Rees-Jones, Companion Anthology, Bloodaxe Books, Northumberland, 2005
Versión ©Silvia Camerotto

Border

It crumbles
where the land forgets its name
and I’m foreign in my own country.
Fallow, pasture, ploughland
ripped from the hill
beside a broken farm.

The word’s exactness
slips from children’s tongues.
Saints fade in the parishes.
Fields blur between the scar
of hedgerow and new road.
History forgets itself.

At the garage they’re polite
“Sorry love, no Welsh.”
At the shop I am slapped
by her hard “What!”
They came for the beauty
but could not hear it speak.

Translation

after translating from Welsh, particularly a novel by Kate Roberts

Your hand on her hand –you've never been
this close to a woman since your mother's beauty
at the school gate took your breath away,
since you held hot sticky hands with your best friend,
since you, schoolgirl guest in a miner's house,
two up, two down, too small for guest rooms
or guest beds, shared with two sisters,
giggling in the dark, hearts hot with boy-talk.

You spread the script. She hands you a fruit.
You break it, eat, know exactly how
to hold its velvet weight, to bite, to taste it
to the last gold shred. But you're lost for words,
can't think of the English for eirin - it's on the tip of your -
But the cat ate your tongue, licking peach juice
from your palm with its rough langue de chat
tafod cath, the rasp of loss.

1998

viernes, septiembre 27, 2013

lavinia greenlaw. electricidad


Electricidad

La noche que llamaste para decirme
que la desigualdad de los días
es tan simple como encontrase o no encontrarse,
yo pensaba en la electricidad —
cómo  en ningún momento de un circuito
puede disminuir la fuerza o acumularse,
cómo también se necesita la falta de equilibrio
para que la energía sea liberada. Creéme.
Una vez, sostenida así,
sin límites, sin principio ni fin,
no podía distinguir nuestros actos:
si fuiste vos quien levantó mi cabeza hacia la luz,
si fui yo la que dijo cuánto deseaba
mirar tu cara. Tu bella cara.

1993

Lavinia Greenlaw, Essex, 1962
En Modern Women Poets, compilado por Deryn Rees-Jones, Companion Anthology, Bloodaxe Books, Northumberland, 2005
Versión ©Silvia Camerotto
imagen de Tibor Freund©, Face under light, en Motion in paintings

Electricity

The night you called to tell me
that the unevenness between the days
is as simple as meeting or not meeting,
I was thinking about electricity —
how at no point on  a circuit
can power diminish or accumulate,
how you also need a lack of balance
for energy to  be release. Trust it.
Once, being held like that,
no edge, no end and no beginning,
I could not tell our actions apart:
if it was you who lifted my head to the light,
if it was I who said how much I wanted
to look at your face. Your beautiful face.

1993