jueves, noviembre 20, 2014

y me saludan todos



Ciego

Imposible explicarlo,
me dice.
Sabores y texturas
habitan la fiesta.
Nadie advierte
el perfume de las calles resecas,
el olor áspero de la tierra.
Hay un temblor de pájaros
entre las palmeras,
un rumor de alas
golpeando sobre las anchas hojas.
Zumban los insectos
en cada esquina,
alrededor de los focos de luz.
El paso de mis vecinos
-los vigorosos, los débiles-
produce un diferente
movimiento del aire,
un ritmo único.
Es carnaval -insiste-
y me saludan todos.
Saben que mis quemados ojos
se entienden mejor
con la fatiga del dios.

Susana Cabuchi, Jesús María, Córdoba, 1948
imagen de Peter Brueghel

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