Ir al contenido principal

ya no somos los que fuimos


La constancia de una mujer

Hoy me amaste todo el día.
Cuando partas mañana, ¿qué dirás?
¿Adelantarás la fecha de un voto recién hecho?
¿O dirás ahora que
ya no somos los que fuimos?
¿O que a las promesas hechas por temor reverencial
del amor y su ira, cualquiera puede renunciar?
¿O que como las muertes verdaderas a los matrimonios verdaderos deshacen,
así las promesas de los amantes , imágenes de aquellos,
unen, solo hasta que el sueño, imagen de la muerte, los desata?
¿O tratando de justificar tus propios fines,
por haber aspirado variedad y falsía,
no tienes otro camino que la falsedad para ser leal?
Soberbia lunática, contra estas excusas podría
argumentar y vencer, si quisiera;
pero me abstengo de hacerlo porque mañana
puede que también yo piense así.

John Donne, Londres, 1572-1631
Version © Silvia Camerotto
imagen: Giovanni Battista

Woman’s constancy

Now thou hast loved me one whole day,
To-morrow when thou leavest, what wilt thou say ?
Wilt thou then antedate some new-made vow?
Or say that now
We are not just those persons which we were?
Or that oaths made in reverential fear
Of Love, and his wrath, any may forswear?
Or, as true deaths true marriages untie,
So lovers' contracts, images of those,
Bind but till sleep, death's image, them unloose ?
Or, your own end to justify,
For having purposed change and falsehood, you
Can have no way but falsehood to be true ?
Vain lunatic, against these 'scapes I could
Dispute, and conquer, if I would;
Which I abstain to do,
For by to-morrow I may think so too

Comentarios

Ophir Alviárez dijo…
La inmanencia de los sentimientos, ayer, hoy, siempre...Y ahí Donne y sus versos que develan...

Ophir

Entradas más populares de este blog

ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…