sábado, septiembre 27, 2008

the cat himself knows


El nombre de los gatos

El nombre de los gatos es una cuestión delicada,
no es tan sólo uno de esos juegos para un día feriado;
ustedes pensarán que estoy loco como un sombrerero
cuando afirmo: un gato debe tener TRES NOMBRES DISTINTOS.
Primero, está el nombre que la familia le da a diario,
como Pedro, Augusto, Alonso, Jaime,
como Víctor o Jonás, Jorge o Bill Baily,
todos ellos sensatos nombres cotidianos.
Si suponéis que suenan mejor, existen nombres más fantasiosos,
unos para los caballeros, otros para las damas,
como Admeto, Platón, Electra, Deméter,
sensatos nombres cotidianos también estos.
Pero yo sostengo que un gato debe tener un nombre exclusivo,
un nombre especial y más digno,
de otro modo, ¿cómo podría mantener erguida su cola,
o atusar sus bigotes, o alimentar su orgullo?
Nombres de esa clase puedo sugerir muchos
Mankustrap, Quaxo, o Coricopat,
Bombalurina, o bien Jellylorum,
nombres que no compartirán con otro gato.
Pero además de esos nombres todavía queda otro,
el nombre que jamás podremos adivinar,
el nombre que ningún hombre puede adivinar,
pero que EL GATO SABE, y no habrá de confesar.
Cuando sorprendan a un gato en profunda meditación,
la causa, les advierto, es siempre la misma:
su mente está entregada a la contemplación
de una idea, de una idea, de la idea de su nombre,
su inefable, efable,
efinefable,
único, profundo e inescrutable Nombre.

T.S.Eliot, St. Louis Missouri 1888- Londres 1965
Versión de Alberto Girri // Print de Jamie Edwards

The naming of cats

The Naming of Cats is a difficult matter,
It isn't just one of your holiday games;
You may think at first I'm as mad as a hatter
When I tell you, a cat must have THREE DIFFERENT NAMES.
First of all, there's the name that the family use daily,
Such as Peter, Augustus, Alonzo or James,
Such as Victor or Jonathan, George or Bill Bailey—
All of them sensible everyday names.
There are fancier names if you think they sound sweeter,
Some for the gentlemen, some for the dames:
Such as Plato, Admetus, Electra, Demeter—
But all of them sensible everyday names.
But I tell you, a cat needs a name that's particular,
A name that's peculiar, and more dignified,
Else how can he keep up his tail perpendicular,
Or spread out his whiskers, or cherish his pride?
Of names of this kind, I can give you a quorum,
Such as Munkustrap, Quaxo, or Coricopat,
Such as Bombalurina, or else Jellylorum—
Names that never belong to more than one cat.
But above and beyond there's still one name left over,
And that is the name that you never will guess;
The name that no human research can discover--
But THE CAT HIMSELF KNOWS, and will never confess.
When you notice a cat in profound meditation,
The reason, I tell you, is always the same:
His mind is engaged in a rapt contemplation
Of the thought, of the thought, of the thought of his name:
His ineffable effable
Effanineffable
Deep and inscrutable singular Name.

1 comentario:

gerund dijo...

es uno de mis poemas favoritos!

ge

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...