domingo, noviembre 11, 2012

un pacto suicida



C

Cuelo el café y espero que su paso llene la casa.
Es mañana de enero simple y luminosa, todo está en paz.
Por la ventana veo pasar la vieja de la que nos reíamos ayer,
está encorvada sobre una trípode, es ciega.
Nos visita la mujercita de tu hermano por la boda que viene,
te muestra fotos de un vestido blanco como todo lo que es
maldito,
como todo lo que requiere una muerte pronta, festejada y
sucia.
Melville, te acordás, hablaba del color blanco
todas las novias deberían casarse de negro,
el matrimonio es un pacto suicida.
Los ojos de la vieja son blancos,
levantó sus anteojos y eran blancos.
Estuvo bien reírnos.
Era un símbolo.
Una rareza.

Y

Ya no hablamos.
Con su pájaro en el hombro,
transfigurada por los faroles de la plaza
camina nuestra hija, salta baldosas
que guardaban un  tesoro de barro y podredumbre.
Le pesa nuestro silencio, por eso se adelanta.
Le pesa llevar en la boca un candado de miedo.
El pájaro en su hombro se ha vuelto viejo
no estudia los movimientos de la familia
se duerme.

Marcelo Dughetti, Villa María, 1970
de Los caballos de Isabel, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2009
imagen de Franz Marc, The large blue horses, en Hunstville art blog

1 comentario:

Anónimo dijo...

grande marcelo!

carina sedevich

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