Ir al contenido principal

dedicatoria XV

esta boca se enjuaga
los indicios de la iguana.

Comentarios

tomás dijo…
Es un problema, porque cuando comento algo me gusta leerlo y releerlo. Aquí, el texto se vuelve eco rápidamente... y yo que desconfío tanto de mi y de lo que he leído... ¿cómo hago ahora? Algo sobre una plaza y el sentido genuino de querer irrumpir en una de esas soledades imaculadas que sólo se construyen habiendo vivido solo. La idea de soledad, de sed y de plaza. De alguna manera, S., en mi cabeza todo aquello es parte de un mismo campo semántico; créame cuando le digo que lo he sentido muy próximo. Una de esas imágenes que infunden ganas de callar, esperar al otro y luego sonreír, porque uno entiende, aunque entienda que nunca podrá hacerse una idea, y que decirlo sonaría hipócrita. Por suerte hoy puedo escribirlo.
sibila dijo…
escribir es decir, tomás. gracias. sé que usted comprende.
feliz día. sé qué, seguramente, es amigo de alguien.
tomás dijo…
Suyo, si me permite. Hoy cuando salga, me voy a poner un buzo. No sé, se lo comento, por si le interesa, ¿vio?
sibila dijo…
sí, amigo. abríguese. podría usted enfermarse.
(j.g.) dijo…
pequeñas sincronías simbolistas: una tirada de monedas,los dados de mallarme, revelando una secreta interconexión entre el azar y la muerte: no alcanza para vivir.
Ya veo por dónde viene. Veo.
sibila dijo…
las monedas fueron después de la muerte, j.g. nadie lo salvó.
sibila dijo…
por la sed. siempre.
(j.g.) dijo…
a eso me refería sibila, justamente. quien pudiera hacer sin más su morada en el poema? eso le dije: no alcanza para vivir ni para salvar. aunque usted le robe una porción a la eternidad con las bellas líneas que le dedica.
los salmones nadan contra la corriente.
Los dorados también?
no sabía.
Meridiana dijo…
muy bueno eso de callar que dice Tomás, palabras que convocan un enorme silencio porque te llevan a
un lugar de espejos en galería.
y también con J.G., no alcanza para vivir, quien pudiera no, hacer su morada en el poema?
queda el lazo, un sonido para mañana, mas allá de nosotros, pulsos en la línea, el desvelo de algún ojo, papeles, papeles.


Lilián
sibila dijo…
yo tampoco. pero mi amigo linqueño sabe. le creo. sé que está.
sibila dijo…
vaya. sí, papeles, lilián y silencios.
Sepa amiga que vengo 100% en son de paz. digo por si quedaban dudas.
sibila dijo…
ninguna duda. vio qué lindo lo que dicen los amigos, a veces.
sibila dijo…
carito, amiga: puede usted dejar de perseguirse? si no no le paso los datitos que me pidió anoche...je
Sib: No persigo. Me preservo y a Ud. un poquito también.
Vamos por el baile!

Entradas más populares de este blog

ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…