Ir al contenido principal

dedicatoria XII

rotas las coordenadas, hay lugares que dejan de pertenecernos. efectos del exterminio, dirías. el tren sin mece sin disposición de marcha
cuál fue el principio trascendente?
ayer todo nos dirigía hasta el lugar más cercano. el empedrado marcaba nuestros pasos.
fue tu cuento del buda haciendo mi lamento de pantera frente a un exilio que no me podía permitir.
oremos por los justos, antes de la despedida. que el mundo se haga trizas.
soy la que no puede decirte. estoy a un lado.
apenas si alcanzo a encontrarme en medio de esta bagatela.
no duraré para siempre.
la llama pura de violetas me lleva a leer mil veces lo que leímos juntos.
qué corregiste para mí, si el velo lleva el tono admonitorio del que no celebra.
cada palabra escrita estaba sola.
el poema y mi llanto.
el punto exacto de tu mirada al volver del hospital.
dejamos el tiempo en una cama diminuta, para albergar aquello que únicamente nosotros pudimos comprender.
no hay tiempo de cosecha.
el taxi está esperando a la salida pero no lo tomamos.

Comentarios

Cosechesé a si misma amiga. Si lo sé, yo también siento aveces que la próxima lágrima me va a hacer de piedra.
Saludos apedreados
sibila dijo…
lo grave, amiga, es que no nos convertimos en piedra. a quién heredaremos la cosecha?
lo pensaré este fin de semana.
(j.g.) dijo…
taxi esperando? y si prueban que se siente al caminar? como decía emily dickinson "yo soy un nadie- vos también sos un nadie- ya hacemos dos".
de piedra se hizo la mujer curiosa por mirar hacia atrás según el best seller biblia.
que coseche tempestades sibila, de las buenas, de las de verdad, la "tempestad fertilizadora" que alude holderlin.
que esté usted perdida, que sepa lo que es perder.(que bello es en esa instancia que un par de brazos sostengan nuestros despojos diciendo tan solo que las cosas van a estar mejor, no hay mucho más que eso en la vida.)
mi deseo de tormentas sin heredad.
niñoespina dijo…
En mi recorrida blogger del día, estoy hilando todo.
¿Tendré mi cosecha? No se, tengo la sensacion que no.

Abrazo de Blog.
sibila dijo…
y king lear y el reconocimiento y la caducidad de las seguridades y el cuerpo a la intemperie.
hagamos el poema, estimado j.g. solo hagamos el poema.
sibila dijo…
usted cosechará, mi estimado espina. no se quede en los efectos del extermino. vaya hasta el lugar más cercano: eso que nosotros, (todos), pudimos comprender.

un abrazo.
No sé a quién se herada Sib..hay que heredar?
La piedra, la soledad, el desvelo, el taxi en la puerta, ufff todo tan familiar..
sibila dijo…
diríamos: la misma mirada? cómo se cambia?
no hay respuestas. al menos hoy, solo hay taxis sin tomar.
Meridiana dijo…
Sí Sibila, sin convertirnos en piedra quedamos extáticos, parados,
sin seña, mirando pasar los taxis.
A veces con frío, a veces tan cansados, en medio de la noche,
la luz roja de libre y nosotros...nada, sin extender la mano.
Efecto del exterminio...
Lilián
sibila dijo…
a veces tan cansados, lilián. tan poderosamente cansados...

Entradas más populares de este blog

ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…