domingo, diciembre 08, 2013

allen ginsberg. howl (fragmento)


I.(fragmento)
[…]
    oh, Carl, mientras no estés a salvo no estaré a salvo y ahora estás metido por completo en el fumadero animal del tiempo—
    y por lo tanto eres quien corrió por las calles heladas obsesionado con la inspiración repentina de la alquimia del uso de la elipsis el registro el método & el plano vibrante,
    el que soñó y construyó vacíos encarnados en Tiempo & Espacio por medio de imágenes yuxtapuestas, y el que capturó al arcángel del alma entre 2 imágenes visuales y unió  los verbos básicos y puso el sustantivo y el guión de la conciencia juntos saltando de emoción Pater Omnipotens Aeterna Deus
   para recrear la sintaxis y la métrica de la mediocre prosa humana y quedarse frente a vos mudo e inteligente y temblando de vergüenza, rechazado y aún así confesando el alma para ajustarse al ritmo del pensamiento en su desnuda e infinita cabeza,
   el loco vagabundo y el ángel laten en el Tiempo, desconocidos, y escribiendo acá lo que podría quedar sin decir a tiempo después de la muerte,
    y se levantó reencarnado en la ropa fantasmal del jazz a la sombra de la trompa dorada de la banda y tocó el sufrimiento de la mente americana al desnudo por amor, convirtiéndolo en un grito eli eli lamma lamma de saxo que estremeció las ciudades hasta la última radio
   con el corazón absoluto del poema de la vida arrancado de sus propios cuerpos, bueno para ser comido durante mil años.


Allen Ginsberg, Newark, 1926- New York, 1997
De Howl, Primera Parte
En Howl and other poems, introduction by William Carlos Williams, The Pocket Poet Series, N° 4, City Lights, San Francisco, 1956
Versión ©Silvia Camerotto
imagen (biopic) Animation de Eric Brooker de la película Howl de Rob Epstein y
Jeffrey Friedman

I.(excerpt)
[…]
ah, Carl, while you are not safe I am not safe, and now you're really in the
  total animal soup of time—
and who therefore ran through the icy streets obsessed with a sudden flash
  of the alchemy of the use of the ellipse the catalog the meter & the
  vibrating plane,
who dreamt and made incarnate gaps in Time & Space through images
  juxtaposed, and trapped the archangel of the soul between 2 visual
  images and joined the elemental verbs and set the noun and dash of
  consciousness together jumping with sensation of Pater Omnipotens
  Aeterna Deus
to recreate the syntax and measure of poor human prose and stand before
  you speechless and intelligent and shaking with shame, rejected yet
  confessing out the soul to conform to the rhythm of thought in his
  naked and endless head,
the madman bum and angel beat in Time, unknown, yet putting down here
  what might be left to say in time come after death,
and rose reincarnate in the ghostly clothes of jazz in the goldhorn shadow
  of the band and blew the suffering of America's naked mind for love
  into an eli eli lamma lamma sabacthani saxophone cry that shivered
  the cities down to the last radio
with the absolute heart of the poem of life butchered out of their own bodies
  good to eat a thousand years.


viernes, diciembre 06, 2013

ósip mandelstam. la vida adentro discurre


***
La vida adentro discurre

La vida adentro discurre
Entre una y otra circunstancia y cielos despejados
Ahora que es julio –como mi hijo-
Y las salamandras salen por la luminosidad
En el año Paulino –como Pablo, mi otredad, mi otro hijo-
Lleno de relámpagos y verbos

Esta es mi radicalidad ahora
Que estoy/ estás
Maravillado de Sol
Y la Luna aparece a las 8 p. m.
Solitaria, todavía de día, pero inconfundible
En su máxima poética

Pero,
¿Qué clama mi corazón
De desharrapado?

***

Yo he regresado a mi ciudad, que conozco...

Yo he regresado a mi ciudad, que conozco
       hasta las lágrimas,
Hasta las venas, hasta las inflamadas glándulas
       de los niños.

Tu regresaste también, así que bébete
       aprisa
El aceite de los faros fluviales
       de Leningrado.
Reconoce pronto el pequeño día decembrino,
Cuando la yema se mezcla a la brea
       funesta.

Petersburgo, todavía no quiero morir.
Tú tienes mis números telefónicos.

Petersburgo, yo aún tengo las direcciones
En las que podré hallar las voces de los muertos.

Vivo en la escalera falsa, y en la sien
Me golpea profunda una campanilla agitada.

Y toda la noche, sin descanso, espero la visita anhelada
Moviendo los grilletes de las puertas.

Ósip Mandelstam, varsovia 1891- vladivostok 1938
Traducción de Jorge Bustamante García
De El Instante Maravilloso: poesía rusa del siglo XX, UNAM, México, 2004
Imagen de Mandelstam y Ajmátova, Moscú, 1934


miércoles, diciembre 04, 2013

alberto girri. poesía de observación



Poesía de observación

En los viejos de Yeats,
Asistiendo a un acumularse
De experiencia e historia
Que impreca con doctos
Y respetables harapos,
Informes ruinas eruditas,
La sagrada Bizancio
Como urbe hostil a viejos,
Y el persistente rencor
Hacia la vida, que agravia
Por acabar siempre pagando
Con moneda de desgracia,
Soledad, separación,
Y la fácil, trivial conjetura,
De que la indignidad de la vejez
Fue más llevadera
En siglos distantes.

Y cuando,
Vanamente, por las plazas,
Quisiéramos reconocerlos
Entre el anónimo, ininterrumpido
Tremolar en los bancos,
 No nos parecen de Yeats
Esos ancianos que nada
Comentarían si Catulo pasara por allí,
Mientras balbucean sus crueles
Datos, para encuestas:
 “¿De qué sirvo ahora? Mis hijos
Apenas si vienen a verme una vez al año.
¿De qué sirve un viejo?

De Poesía de observación, 1973

***
 Quien habla no está muerto

Un curioso se interesa por la frase,
                                             Literalmente
Vertida del alemán, un verso.
                                   La aparta, la despliega
Sobre la mesa, bien manifiesta, intuyendo
Al margen de su obviedad el ánimo
De sustentar lo que se quiera
En cualquier circunstancia, aseverar
Monólogos o diálogos,
Desmentirlos;
                Fácil de ser memorizada
Como tersa y metálica variante
Del bíblico “Tienen la boca más no hablan”.
No le dura casi. De improviso
Es como golpeado, despertado,
La vecindad de otra lectura
Previniéndole que no existen
Verdades objetivas,
                        Y que si así no fuera
¿cómo legitimarlas, a través de qué?; 

y su inicial devoción, sumisión
A la frase, se tambalea,
Vacila hasta desleírse,
Escudriñándola de nuevo, extrañado,
Como un inquisidor, ensombrecido,
Recriminándole no haberle hecho entender
Que su corteza, irrefutable en lo exterior,
Tiene tan descorazonadores límites
                   (No,
“Quien habla no está muerto”,

                   Sino,
“Quien habla probablemente no está muerto”;
y desazonado, indispuesto
Consigo mismo, a sí mismo
Puesto bajo la acusación

De quimérico, crédulo,
                           De culpable ligereza
En entregarse a deducir
Que lo evidente es verdadero.

De Quien habla no está muerto, 1975

Alberto Girri, Buenos Aires, 1919-1991

Imagen de Joseph Hirsch, Portrait of an old man, 1939, en  Ocean's Bridge

sábado, noviembre 30, 2013

alfonsina storni. cuadrados y ángulos



Cuadrados y ángulos 

Casas enfiladas, casas enfiladas,
casas enfiladas.
Cuadrados, cuadrados, cuadrados.
Casas enfiladas.
Las gentes ya tienen el alma cuadrada,
ideas en fila
y ángulo en la espalda.
Yo misma he vertido ayer una lágrima,
Dios mío, cuadrada. 


Alfonsina Storni, Sala Capriasca 1892- Mar del Plata 1938.
De Alfonsina Storni, Poesía, Ensayo, Periodismo, Teatro, Tomo I, Losada, Buenos Aires, 1999
imagen de Vassily Kandinsky

viernes, noviembre 29, 2013

pedro calderón de la barca. es verdad, pues...



***

Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida?  Un frenesí.
¿Qué es la vida?  Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Segismundo: Jornada III, Escena 9

Pedro Calderón de la Barca, Madrid, 1600-1681
de La vida es sueño (fragmento), Editorial Castalia, 1993
imagen s/d en Radio Educa

jueves, noviembre 28, 2013

friedrich schiller. amor y apetito





Amor y apetito

Muy bien dicho, Schlosser: se ama
lo propio; y si no se tiene
se apetece. El alma rica
ama, la pobre apetece.


Friedrich Schiller, Marbach am Neckar, 1759 - Weimar, 1805
en Poesía, Friedrich Schiller, Yunque, Barcelona, 1940 
imagen de Anton Graff, Friedrich Schiller

miércoles, noviembre 27, 2013

emily brontë. ven, camina conmigo



Ven, camina conmigo

Ven, camina conmigo,
solo tú puedes
consagrar mi espíritu ahora—
solíamos amar las noches de invierno
para caminar por la nieve;
¿Acaso no podemos regresar  los viejos placeres?
Las nubes oscuras y salvajes
salpican con su sombra nuestras montañas
como hace tiempo
y en el horizonte descansan al fin
apiladas en masas acechantes;
mientras los rayos de luna brillan y vuelan tan rápido
que apenas si podemos decir si sonreían—

Ven, camina conmigo, camina conmigo;
no hace mucho no éramos tan pocos
pero la Muerte se robó nuestra compañía
como la luz del sol roba el rocío—
Se llevó uno a uno y solo
quedamos nosotros dos;
tanto se enriedan mis sentimientos
porque no tienen más soporte que el tuyo—

No me llames— podría no estar,
¿es el amor humano tan real?
¿Puede la flor de la amistad languidecer durante años
y revivir luego?
No, aunque el suelo se empape con lágrimas,
tan puro sea lo que fuere que crecía
la savia vital una vez muerta
no volverá a correr
y con mayor seguridad que aquella temida morada,
la angosta celda del tiempo muerto
separa los corazones de los hombres—

Emily Brontë, Thorntorn, 1818- Haworth, 1848
Versión ©Silvia Camerotto
Imagen s/d, Emily Brontë
Come, Walk With Me
Come, walk with me,
There's only thee
To bless my spirit now—
We used to love on winter nights
To wander through the snow;
Can we not woo back old delights?
The clouds rush dark and wild
They fleck with shade our mountain heights
The same as long ago
And on the horizon rest at last
In looming masses piled;
While moonbeams flash and fly so fast
We scarce can say they smiled—

Come walk with me, come walk with me;
We were not once so few
But Death has stolen our company

As sunshine steals the dew—
He took them one by one and we
Are left the only two;
So closer would my feelings twine
Because they have no stay but thine—


'Nay call me not— it may not be
Is human love so true?
Can Friendship's flower droop on for years
And then revive anew?
No, though the soil be wet with tears,
How fair soe'er it grew
The vital sap once perished
Will never flow again
And surer than that dwelling dread,
The narrow dungeon of the dead
Time parts the hearts of men—

martes, noviembre 26, 2013

arnaldo calveyra. ser de donde se viene...




***
[...]

Ser de donde se viene. Saber de dónde viene uno. Consultarlo con otros. Con conocidos de viaje, en una conversación fugaz, conversación de momento, ocasional en lo posible. Fingir altanería, para así provocar objetividad en uno y los demás. Socarronería por principio. Lengua cortada, lengua interrumpida.

La gente que ha querido vivir conmigo, los amores tontos, la mirada del perro, una luz de vidriera, ¿dónde están ahora, cuando ya dejamos de vernos y ellos son ahora ese yo que les presté pero que me llevé conmigo, estrechado, escondido aun para mí, entre mis brazos a enterrarlo en su recova?
Precisión del dejar, campanada irreconocible en la simetría y la arritmia. Estas y esas gentes, ahora que empiezo a saber cómo llamarlas, tratarlas, que han aceptado sin pestañear este cono transitorio de respuesta, no sé si están o estarán un día en su cadáver de corazón exagerando.

Uno de nosotros dos es dos y alguien más a esta hora. Más vida, agua de manantial y monte, uno solo entre y con los dos, más callado, silencio de recién preciso y vacilante. Indeciso, extrañado silencio, más se parece a la batalla cuando les llega la noche y mueren los últimos. Uno de los dos, más por recibir a ese otro que alienta todavía en uno y de cuando el era y el serán se pliegan y despliegan como las dos puntas de mañanas y tardes, barquito de papel lanzado al estanque. Serán uno, serán uno, alguien que conserva su silencio de fábrica entre sus dos manos apaciguadas, su humo de recién.

Arnaldo Calveyra, Mansilla, Entre Ríos, 1929
de El cuaderno griego, Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2010
imagen de Eli, en Eli Gallery

lunes, noviembre 18, 2013

doris lessing. fábula




Fábula
Cuando miro hacia atrás me parece recordar el canto.
Sin embargo, siempre fue silencioso en aquella larga y cálida habitación.

Impenetrables, esas paredes, que creíamos
oscurecidas por escudos antiguos. La luz
brillaba sobre la cabeza de una niña o jóvenes extremidades
estirándose al descuido. Y las voces débiles
se elevaban en el silencio y se perdían como el agua.

Sin embargo, pese a que era tranquila y cálida como una mano,
si uno de nosotros corría las cortinas
una lluvia continua soplaba afuera despreocupadamente.
A veces entraba el viento, moviendo las llamas,
y haciendo que las sombras en la pared se encogieran,
o un lobo aullaba afuera en la noche inmensa,
y sintiendo que nuestra carne se helaba nos amontonábamos.

Pero durante un tiempo el baile continuó—
Esto es lo que me parece ahora:
siluetas lentas moviéndose en calma a través
de charcos de luz como una red dorada sobre el piso.
Podría haber seguido, como un sueño, para siempre.

Pero entre un año y otro— ¿sopló un viento nuevo?
¿La lluvia pudrió las paredes al fin?
¿Los hocicos de los lobos llegaron empujando los rayos caídos?

Fue hace tanto tiempo.
Pero a veces recuerdo la habitación con cortinas
y escucho las lejanas voces juveniles cantar.

Doris Lessing, Kermanshah, 1919-Londres, 2013
De Fourteen Poems, London: Scorpion Press, 1959
Vía Gabriela Adelstein en Mitakuye Oyasin
Imagen de Wikimedia Commons, National Register of Historical Places

Fable
When I look back I seem to remember singing.
Yet it was always silent in that long warm room.

Impenetrable, those walls, we thought,
Dark with ancient shields.  The light
Shone on the head of a girl or young limbs
Spread carelessly. And the low voices
Rose in the silence and were lost as in water.

Yet, for all it was quiet and warm as a hand,
If one of us drew the curtains
A threaded rain blew carelessly outside.
Sometimes a wind crept, swaying the flames,
And set shadows crouching on the walls,
Or a wolf howled in the wide night outside,
And feeling our flesh chilled we drew together.

But for a while the dance went on—
That is how it seems to me now:
Slow forms moving calm through
Pools of light like gold net on the floor.
It might have gone on, dream-like, forever.

But between one year and the next – a new wind blew?
The rain rotted the walls at last ?
Wolves’ snouts came thrusting at the fallen beams?

It is so long ago.
But sometimes I remember the curtained room
 And hear the far-off youthful voices singing.

jueves, noviembre 14, 2013

jorge leónidas escudero. mi anciano hijo



Mi anciano hijo

Mi hijo es viejo y tiene eso raro

de sentarse en un banco de la plaza
y estarse solitario hasta el amanecer.
No es por insomnio, me dijo, 
sino en cómo hacer para dejar de pensar
y entrar directamente en el saber.
Algunos dirán que es estúpido
eso de dejar que el tiempo transcurra lúcido
por fuera del pensamiento propio; 
pero allá él, mi hijo es así. 

Tiene un impulso que lo alienta a correr

detrás de lo difícil, 
pero como le falta agilidad en los pies
se siente en un banco de la plaza. 

Para colmo aspira a ser alquimista

y quiere fabricar oro con la mente.
Tampoco entiende por qué se le corren los mocos
sin estar refriado y le brotan lágrimas
sin estar triste.

Le aconsejo m´hijito acuestesé,

descanse ´n la cama, ya todo está hecho;
pero él no me escucha,
va a la plaza y se amanece.

***
Hubo
¿Hubo? Hubo
pero nadie ha visto nada.

Sin testigos hallables,
sin que nadie señale algún vestigio, hubo.
 Sin que siquiera yo tenga conciencia plena,
la caricia era, venía o paloma
que se extravío en el aire o pañuelo
perdido.

Quiere decir que un poco, algo de suerte tuve
desde que venía a asentarse en mí
aunque cayó en nunca.

Ayudo a mi memoria para que me comprenda
ese algo y edifique
esta sutilísima historia de amor.

Porque el tiempo me arruga y estruja
con necesarios olvidos,
pero no me aquella quita,
la que venía a mí
y cuando yo la mano a recibirla ¡oh!,
 vino la soledad muy comedida
y efusivamente me presentó sus saludos.

Jorge Leónidas Escudero, San Juan, 1920

En Poesía Completa, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2011
imagen de Jaime Castro, El Alquimista, en Terminartors