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dialéctica






ella —lubriquemos...

él —qué grande lacan!

Comentarios

píter dijo…
Y en medio de tanta vaselina y lo de cuarta que nos parece EL tema Río Cuarto...¡magia!
sibila dijo…
oopps!! la realidad supera la no-ficción de la otra realidad...
Lázaro Vuelto dijo…
CONYUGAL (UN BONUS)

Gabi—mi ex mujer— y yo cohabitamos las ruinas del amor. Compartimos un departamento pequeño mientras cada uno intenta rehacer su vida con citas un tanto... pobres.
—Lubriquemos— propuso Gabi una tarde, libro en mano.
—Lubriquemos— adherí a la consigna dueño de un fervor casi político y la fineza de un barrabrava de Gimnasia y Esgrima de la Plata—
—Me refiero a lubricar como acción, del latin lubricare, volver algo lúbrico o resbaladizo para reducir el rozamiento y evitar el desgaste, aceitar los mecanismos del engranaje de la existencia. Y la convivencia sobre todo. ¿Cómo no entendés eso?
— Ah... comprendo... entendí otra cosa. No pensé en Virgilio precisamente.
—¿Qué entendiste?— preguntó y a esta altura me sentía Pappo discutiendo con Simone de Beauvoir.
—Vamos, ¿por qué a la hora de hablar del deseo se hacen las tontitas?—grite—. Mi vida sexual se fue al demonio...
—Estamos separados. Buscate otra.
—Entonces no calientes.
Harto de sus peroratas busqué el camino intelectual para taparle la boca. Entre mis libros y papeles tomé el seminario XX de Lacan y fingiendo que leía comencé a recitar:
«Creo en Dios, creo en el goce de la mujer. Ese goce que está de más y se asemeja a un hecho místico. Ellas saben que ESO ocurre pero de ESO ellas nada saben, escapa a su verbalización, ocurre a pesar de ellas.». «De eso ellas nada saben, de eso ellas nunca hablan... »—resalté y concluí triunfal.
Me miró durante algunos segundos como un ajedrecista contempla a un chimpancé.
—Sos un pelutudo—concluyó.

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ron padgett. cómo ser perfecto

Cómo ser perfecto
Todo es perfecto, querido amigo. Kerouac
Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Se amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta de otro deseo- ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Se escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada una de ellas.

jorge aulicino. [william carlos williams]

[William Carlos Williams]

Soy el intelectual más prestigioso de la cuadra.
Querría tener un De Carlo 1960 para estacionarlo
frente al Hospital de Infecciosos, donde pudiera verlo
desde la ventana trasera de mi departamento,
los asientos atestados de libros y bolsas de suero.


El De Carlo es blanco como la ballena,
como mi heladera.

Todo flota
lejano y fascinante
en esta hermosa ciudad.

Jorge Aulicino, Buenos Aires, 1949
de Mar de Chukotka, inédito

leticia ressia. cita con el médico

Cita con el médico

¿Cómo es su dolor?
¿A qué profundidad se le hunde en la espina?
¿De qué color es su sombra
al trasluz de la ventana abierta?
¿Su dolor es arrojado
o espera atrás de uno de sus ojos?

¿A cuántos litros por segundo
se le desborda el río?
¿Toma a horario su remedio?
¿Se pregunta por qué descarrila
cada tanto
su último vagón?

Es bello
vulnerable
peligroso como acariciar
una gata peluda a los tres años.
Así arde la pena cuando se toca.
Justamente
ya lo aprendió a esa edad
cuando las compañeras de jardín
le mordían los brazo
para negarle la muñeca pepona.
¿Siente adentro el mar? ¿Se le agita?
¿Quiere gritar y no puede?
¿Quiere salirse del cuerpo?
¿Se siente sola?
¿Quiere morir?

Quiere morir.
Haga reposo para no escaparse de sus piernas.
Coma chocolate.
Vea películas de mujeres patéticas
que salen adelante como Bridget JOnes.
Sonría.
No joda.
Sea feliz, podría ser peor.
Oculte sus espejos.

Siempre es peor cuando nos miramos
pero eso Ud. ya lo sabe.

Leticia Ressia, Pellegrin…