jueves, agosto 29, 2013

r.s. thomas. charla


Si el fin de las palabras
es ocultar el pensamiento

nuestra conversación sólo sirvió
para mantener a raya el sentido.

Entrada la noche
sobre un fuego que declina

éramos como el murmullo
del viento en la chimenea

de los siglos. Uno nos aventajaba
con el humo de su pipa

aunque al final se sobrepasó

Otro era un oyente
pero tenía el aspecto de alguien

que había sido convocado desde muy lejos.
Imaginamos que participábamos

otra vez en el simposio
de Platón, pero Diótima

estaba ausente. Esta era
una charla de hombres, roncos

tratando de aumentar la sabiduría
de bolsillo, pero fracasando

al final,  tanto como
para fragmentar la única verdad.

R.S. Thomas, Cardiff,  1913 – Criccieth, 2000
De Uncollected Poems, editado por Tony Brown y Jason Walford Davies, Bloodaxe Books, Northumberland, 2013
Versión © Silvia Camerotto
imagen de Paul Klee


If words’ purpose
is to conceal thought

our conversation served only
to keep meaning at bay.

Far into the night
over a sinking fire

we were as a murmur
of wind in the centuries’

chimney. One ran rings
round us with his pipe’s

smoke though overrunning
himself in the end.

One was a listener
but had the look of one

being addressed from far off.
We imagined we played

Plato’s symposium
over again, but Diotima

was absent. This
was male talk, gruffly

trying to grow wisdom’s
moustache, yet failing

in the end so much as
to split truth’s single hair.



lunes, agosto 26, 2013

john ashbery. solo en el negocio de la madera

Solo en el negocio de la madera

Todavía es temprano para hacer concesiones.
Mientras tanto la noche larga se escurría,
intentando una aventura propia, como un perro
que sueña con un hueso. Pero bajo del escudo de rebabas

se hallaban las piedras, y estaban despiertas, el deseo
quieto se marchitaba en el brote, pero estaban allí,
prontas a arder. Como el árbol se embellece
durante un período de varios meses, todas las cosas

hacen morada en las preguntas que plantea,
y sin soñar con ellas, quizás. Pobre peregrino equivocado,
dice, alcanzado por cada nueva tempestad
que llega, tu manto -la mitad que conservaste- cubierto de barro.

La vida, piensa, es como crecer
encomendado al único cuidado de una institutriz francesa,
sin saber nunca nada de tus padres,
mientras las luces de la ciudad se encienden  a través de la bahía.

Entonces, de repente es una orgía para nombrarlas,
nombres con guión, nombres con  un ‘Dr.’ pegados a ellas,
las flores esperando a ser nombradas, los días
del mes, y así sucesivamente. Y las medicinas.

Y es como no ser más adulto,
como ser un niño de cincuenta y siete o por ahí,
el secreto se ha filtrado otra vez. Ningún
nombre combina. Vino y sidra

saben como elde un restaurante chino.
Uno ha improvisado una especie de vida en común,
la nube y los contornos del césped
aun brillando, anhelando tocarte con el fuego

que nos da forma, y luego nos reemplaza en el estante.
Aquí es seguro, de todos modos. Algo
en la oscuridad comprende, trata de compensar todo.
Pero es como una enfermedad nueva, una cepa resistente.

¿Dónde estabas cuando todo esto ocurría?
Ahora la noche está llena de almas gemelas,
voces, fotografías de los seres amados, rostros
salidos de los periódicos, sonrisas ansiosas sopladas como hojas

antes de que se conviertan en hongos. No hay tiempo para dar crédito
ahí donde se debe, aunque los actos, como antes,
hablan más que las palabras. Ponerle el punto a las íes,
cruzar las tes y afianzar todo.

En un paquete endeble sellado con: “no deseado en el viaje”.
Hubo flores en un jardín una vez,
negocios sucios, embustes. Pero todo
es superado. No tendría sentido

responder a las preguntas más selectas, ya que vivimos
en un gran paisaje cuadrado y abierto. El puente
que los tontos cruzaron una vez, hay ajustes que hacer.
Perodebes acomodarte para ver estas cosas.

John Ashbery, Rochester, 1927
De Notes from the Air, Selected Later Poems, Harper Collins, New York, 2007
Versión ©Silvia Camerotto
imagen de Kandinsky, Estudio en blanco y negro

Alone in the lumber business

It’s still too early to make concessions.
Meanwhile the long night glided on,
Intent on some adventure of its own, like a dog
Dreaming of a bone. But under the coat of burrs

Lay the stones, and they were awake, desire
Still shriveled in the bud, by they were there,
Soon to be on fire. As the tree beautifies itself
Over a period of several months, all things

Take up their abode in the questions it asks,
And don’t even dream of them, perhaps. Poor, misguided pilgrim,
It says, overtaken by every new tempest
That comes along, your cloak, the half your kept, caked with mud.

Life, it thinks, is like growing up
Entrusted to the sole care of a French governess,
Never knowing anything about your parents,
As lights come on in the city for across the bay.

Then it’s suddenly an orgy of name-giving,
Of hyphenated names, names with “Dr.” attached to them,
The flowers waiting to be named, the days
Of the month, and so on. And the medicines.

And it’s like not being grown up anymore,
Like being a fifty-seven-year-old child or something,
The secret having leaked out again. No
Name quite sticks. Wine and cider

Taste like Chinese-restaurant tea.
One has cobbled a kind of life together,
The cloud and outlines of the sod
Still glowing, longing to touch you with the fire

That shapes us, then replaces us on the shelf.
It’s safe around here though. Something
In the darkness understands, tries to make up for it all.
But it’s like a new disease, a resistant strain.

Where were you when it was all happening?
Night is full of kindred spirits now,
Voices, photos of loved ones, faces
Out of the newspaper, eager smiles blown like leaves

Before they become fungus. No time to give credit
Where it is due, though actions, as before,
Speak louder than words. To dot the i’s,
Cross the t’s and tie everything up.

In a loose bundle stamped “not wanted on the voyage”.
There were flowers in a garden once,
Monkey business, shenanigans. But it all
Gets towered over. There would be no point

In replying to the finer queries, since we live
In our large, square, open landscape. The bridge
Of fools once crossed, there are adjustments to be made,
But you have to settle in to looking at these things.

jueves, agosto 22, 2013

tiffany atkinson. pensamiento adulto

Pensamiento adulto

Tomemos, por ejemplo, esta playa: más bien una lonja de cuero de chancho
empapada de moscas, y difícilmente el lugar para comerse un helado
o papas fritas, mucho menos para enredarse con un amante, menos aún
para traer a los niños; el mar mismo un disco de lata magullada
con olor a cadáver y un filo oxidado y letal; pero la verdad
es que es tarde, te duele la base de la espalda,
y sin nadie para aconsejarte, casi no te importa
que las moscas no te distingan de la carroña, si la roca ésta
tiene justo la forma de tu columna y boca arriba
ves una panorámica de cielo abierto, y si el sol apareciera,
bueno, estarías acá para tomarlo; así que se te ocurre
tras prender uno de los cigarrillos que dejaste la semana pasada
que en estos días te estás conformando con menos, que, al mismo tiempo,
hay cosas peores, no, cosas infinitamente peores.

Tiffany Atkinson, Berlin, 1972
Versión de © Inés  Garland
De El Hombre cuya mano izquierda pensaba que era un pollo, Antología, Traducción de Inés Garland y Silvia Camerotto, Gog y Magog Ediciones, Buenos Aires, 2013
imagen de Van Tho, en Vietnam Art

Adult thinking

Take, for example, this beach: more a stretch of pigskin
swabbed with flies, and scarcely the place to savour your
or chips, much less knuckle down with a lover, less still
to bring your kids; the sea itself a disc of hammered tin
with a corpsy tang and rusting, lethal edge; but the truth
is it’s late, there’s an ache in the pan of your back,
and with no one to tell you better, you barely care
that the flies don’t know you from carrion, not when this rock here
has just the curve of your spine so your upturned face
gets a widescreen gape of sky, and if the sun were to come round,
well, you’d be here for the taking; so it strikes you
as you spark up one of the cigarettes you quit last week
that you’re settling for less these days, that, at the same time,
there are worse, no, infinitely worse things.

miércoles, agosto 21, 2013

t.s. eliot. coros de la roca

Coros de La Roca

El Águila se eleva en la cima del cielo,
El cazador con sus perros sigue su circuito.
¡Оh revolución perpetua de estrellas organizadas!
¡Оh repetición perpetua de estaciones establecidas!
¡Оh mundo de  primavera y otoño, de nacimiento y muerte!
El ciclo sin fin de la idea y el acto,
Invención sin fin, experimento sin fin,
Trayendo conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;
Conocimiento de la palabra, pero no del silencio;
Conocimiento de las palabras, e ignorancia de la Palabra.
Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,
Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,
Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.
¿Dónde está la Vida que hemos perdido en vivir?
¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en el conocimiento?
¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido en la información?
Los ciclos del Cielo en veinte siglos
Nos alejan más de Dios y nos acerca al Polvo.

T. S. Eliot, St. Louis, 1888 - Londres, 1965
De The Rock, Faber & Faber, Londres, 1934
Versión © Silvia Camerotto
 imagen de J.M.W. Turner, A Pink Sky above the Sea, 1822, en ArtObserved 

Choruses from “The Rock”
The Eagle soars in the summit of Heaven,
The Hunter with his dogs pursues his circuit.
О perpetual revolution of configured stars,
О perpetual recurrence of determined seasons,
О world of spring and autumn, birth and dying!
The endless cycle of idea and action,
Endless invention, endless experiment,
Brings knowledge of motion, but not of stillness;
Knowledge of speech, but not of silence;
Knowledge of words, and ignorance of the Word.
All our knowledge brings us nearer to our ignorance,
All our ignorance brings us nearer to death,
But nearness to death no nearer to GOD.
Where is the Life we have lost in living?
Where is the wisdom we have lost in knowledge?
Where is the knowledge we have lost in information?
The cycles of Heaven in twenty centuries
Bring us farther from GOD and nearer to the Dust.

domingo, agosto 18, 2013

fernando pessoa. a veces

A veces

A veces, en días de luz perfecta y exacta
Cuando las cosas tienen toda la realidad que pueden tener, 
sin prisas me pregunto
por qué llego a atribuir siquiera
la belleza a las cosas.

Una flor, ¿tiene acaso belleza?
¿Es bello, acaso, un fruto?
No. Tienen forma y color,
y la existencia apenas.

Belleza es el nombre cualquiera de una cosa que no existe
y que doy a las cosas a cambio del placer que me dan.
No significa nada.
Entonces, ¿por qué digo de las cosas que son bellas?

Hasta mí, que vivo tan sólo de vivir,
invisibles vienen a encontrarme las mentiras del hombre
ante las cosas,
ante las cosas que simplemente existen.

¡Qué difícil es ser uno mismo
y no ver sino cuanto es visible!

Fernando Pessoa,Lisboa, 1888-1935
en Fernando Pessoa, Antología Poética, Selección, traducción y prólogo de Rodolfo Alonso, Editorial Argonauta, Buenos Aires, 2009. No bilingüe.
Imagen de Chris Pagani, en Chris Pagani Art

 Às Vezes

Às vezes, em dias de luz perfeita e exata,
Em que as cousas têm toda a realidade que podem ter,
Pergunto a mim próprio devagar
Por que sequer atribuo eu
Beleza às cousas.

Uma flor acaso tem beleza?
Tem beleza acaso um fruto?
Não: têm cor e forma
E existência apenas.

A beleza é o nome de qualquer cousa que não existe
Que eu dou às cousas em troca do agrado que me dão.
Não significa nada.
Então por que digo eu das cousas: são belas?
Sim, mesmo a mim, que vivo só de viver,

Invisíveis, vêm ter comigo as mentiras dos homens
Perante as cousas,
Perante as cousas que simplesmente existem.

Que difícil ser próprio

e não ver senão o visível!