
**Prólogo
Sin estar viejo y sin dolencia grave,
noto que va flaqueando mi memoria
y es que el tiempo en que, según se sabe,
el hombre empieza a recordar su historia.
**Llegada
A mi pueblo natal llegué un día de fiesta,
antes de la alborada, y obtuve un homenaje
una salva de bombas y un baile a toda orquesta.
¡Y pensar que llegaba sin nombre ni equipaje!
**Patrimonio
De mi padre heredé su carácter austero
su estatura mediana y su sed de aventuras.
De mi madre, un volumen de versos y figuras
forrado con mi cuero.
**Primera salida
Mi corcel de cartón piafaba en el desván
y por un ventanal entraba, enorme, el sol.
Yo estaba, espada en mano, como aquel español
que se metió en los sesos las "Sergas de Esplandián".
**Primera empresa
Quise plasmar con humo mi ideal. (Prometeo,
con más sabiduría, usaba el barro.)
Y ahora que digo el humo, me acuerdo del mareo
y de las náuseas del primer cigarro.
**La obra
El inútil apremio de la hormiga atareada,
y al fin de tanto esfuerzo, de tanto afán prolijo,
ni un gran libro, ni un árbol que dé sombra, ni un hijo.
La tristeza, el trabajo y el amor, para nada.
**Partida
Por si el regreso es arduo de sierras y pantano
con las botas calzadas espero la partida.
¿Pena? Sí; me dan pena, y aun no partí, las manos
altas y lentas de la despedida.
**Epitafio
He respetado en todo al Dios desconocido
bajo las tres hipóstasis de Bello, Puro y Cierto.
Di al alma cinco dracmas y una a cada sentido
y, sin embargo, aquí estoy, muerto.
Ezequiel Martínez Estrada,San José de la esquina, Santa Fe, 1895- Bahía Blanca, 1964
en Las cien mejores poesías líricas argentinas, Cintra, Buenos Aires, 1953
Imagen de Ezequiel Martínez Estrada en Ay, Constanza!!!
