martes, noviembre 04, 2014

olga orozco. la realidad y el deseo



La realidad y el deseo


a Luis Cernuda

La realidad, sí, la realidad,
ese relámpago de lo invisible
que revela en nosotros la soledad de Dios.

Es este cielo que huye.
Es este territorio engalanado por las burbujas de la muerte.
Es esta larga mesa a la deriva
donde los comensales persisten ataviados por el prestigio de no estar.

A cada cual su copa
para medir el vino que se acaba donde empieza la sed.
A cada cual su plato
para encerrar el hambre que se extingue sin saciarse jamás.
Y cada dos la división del pan:
el milagro al revés, la comunión tan sólo en lo imposible.
Y en medio del amor,
entre uno y otro cuerpo la caída,
algo que se asemeja al latido sombrío de unas alas que vuelven desde la eternidad,
al pulso del adiós debajo de la tierra.

La realidad,sí, la realidad:
un sello de clausura sobre todas las puertas del deseo.

Olga Orozco, Toay, La Pampa, 1920-1999
Imagen de Mi Yuming, en Triangulation

lunes, noviembre 03, 2014

carina sedevich. enciendo la lámpara de sal de la montaña



Enciendo la lámpara de sal de la montaña
junto a mi cama.
Me suelto el pelo
recordando las canas invisibles.
Me acuesto entre las sábanas de hilo
con la bata dorada de la China.
Debajo mi piel blanca no desea
ni en sus botones rosados
ni en sus lunares pálidos.
Sobre la almohada se escuchan mis anillos
porque está fresco, quizás,
y se afinaron mis dedos.
El oro, la plata, la amatista.
Afuera la noche se ha espesado
porque terminó la luna llena.
Empieza el mes que precede al invierno.

Qué ligera soy sin tus deseos.

Qué dulce corre el alma
en mi esqueleto.
Qué cierta es esta cara y estos flancos
qué ciertos son,
qué delicados.
Me admira mi gata, blanca y parda,
y yo la admiro a ella en su silencio.
Hasta el perfume rojo de las flores
tengo.

Qué ligera que soy sin mis deseos.

Carina Sedevich, Santa Fe, 1972
en Escribió Dickinson, Alción Editora, 2014
imagen de Annick Bouvattier

domingo, noviembre 02, 2014

dylan thomas. en un aniversario de bodas


En un aniversario de bodas

El cielo está desgarrado a lo ancho
de este desgastado aniversario de dos
que anduvieron por tres años de acuerdo
por el largo camino de sus votos.

Ahora su amor consiste en pérdida
y Amor y sus enfermos gritan en cadena;
desde cada nube que lleva
música o un cráter, Muerte cae sobre su casa.

Demasiado tarde bajo la lluvia equivocada
se unen aquellos que dividieron su amor:
las ventanas se derraman en sus corazones
y las puertas consumen sus cabezas.

Dylan Thomas, Swansea, Gales, 1914-1953
versión  ©Silvia Camerotto
imagen en Public Domain


On a Wedding Anniversary
                                                                                                                                                                                           

The sky is torn across
This ragged anniversary of two
Who moved for three years in tune
Down the long walks of their vows.

Now their love lies a loss
And Love and his patients roar on a chain;
From every tune or crater
Carrying cloud, Death strikes their house.

Too late in the wrong rain
They come together whom their love parted:
The windows pour into their heart
And the doors burn in their brain.

miércoles, septiembre 17, 2014

robert graves. la mañana antes de la batalla



La mañana antes de la batalla

Hoy, la pelea: mi fin está muy cerca,
y sellada la orden que limita mis horas:
lo supe mientras caminaba ayer al mediodía
por un desierto jardín lleno de flores.
... Cantando, despreocupado, me prendí unas rosas en el pecho,
sopló por el jardín desde el norte y el este
agostando toda la belleza con un aliento helado.

Miré, y ¡ah! vi de pie ante mí a mi espectro,
con la cabeza aplastada por violentos golpes:
la fruta entre mis labios en sangre coagulada
se había transubstanciado, y exudaba la pálida rosa un olor enfermizo,
que hombres muertos en el cercado jardín florecían.

Robert Graves, Wimbledon, 1895- Dejà, 1985
versión de Rolando Costa Picazo
imagen de William Robert RA, en Trench Art


The Morning Before the Battle

To-day, the fight: my end is very soon,
And sealed the warrant limiting my hours:
I knew it walking yesterday at noon
Down a deserted garden full of flowers.
...Carelessly sang, pinned roses on my breast,
Reached for a cherry-bunch −and then, then, Death
Blew through the garden from the North and East
And blighted every beauty with chill breath.


I looked, and ah, my wraith before me stood,
His head all battered in by violent blows:
The fruit between my lips to clotted blood
Was transubstantiate, and the pale rose
Smelt sickly, till it seemed through a swift tear-flood
That dead men blossomed in the garden-close.


lunes, septiembre 15, 2014

tom maver. sobre el arte de tejer



Sobre el arte de tejer

No recuerdo cuándo empecé a tejer.
En algún momento de los banquetes o de las siestas
sin darme cuenta dejé de esperar
y me dediqué a otra actividad,
también sin porvenir.

Así es que ahora tejo historias increíbles
que cada noche destejo
y cada día recomienzo
con esa inocencia imperturbable
del que mira los templos, las guerras,
los sacrificios y los día como lo que son.

Troya, las hazañas de mi marido,
las naves, la victoria, los dioses, el regreso,
¿quién sabe cuántas cosas más pasaron
en estas historias
que me cuento y que al día siguiente
ya no existen más?

Porque, díganme, ¿qué se puede pretender
de lo que, quizá, venga con el tiempo?

Por eso, amigos, no se engañen.
Esto que parece una obstinada espera
es, en verdad, una desgarrada
fidelidad a lo pasajero:
cuando el tiempo me envuelva
con este sudario interminable,
sentirá en sus manos el filo
de mi vida
deshecha por las noches
y vueltas  a empezar por las mañanas.

Tom Maver, Buenos Aires, 1985
de Yo, la incesante nieve, Huesos de Jibia, 2009
imagen de John Flaxman, El encuentro de Ulises y Penélope

domingo, septiembre 14, 2014

lilián cámera. para esta hora siempre fuimos



***
Para esta hora siempre fuimos preparados. Sin
enaltecer la noche se toma el agua del mediodía. En 
la punta extrema de las cosas, en su costado blando,
en el terror mismo de un sol sin concesiones. Vinimos
para rondar aquí por un lago estrecho, la cabeza
vuelta hacia el olvido, como quien inventa una sed.


***
Así se pule el día. Cada
pregunta en su bolsillo, las
caras al frente, un gesto
torcido. En fila nacidos, en 
fila idos hacia dónde?


***
Cada uno de estos mapas nada indica
sobre el continente perdido de las horas.
Ni de remos con que sortear esa lágrima que
escampa en los pretiles de la duda. Divididos
como un ojal toda carencia se nos asoma como
una pierna que el paso imprime para huir

Lilián Cámera, Montevideo, s/d
De Maut, arteBA 2014, Buenos Aires, Argentina

jueves, septiembre 11, 2014

javier adúriz. acaso sea el tiempo



***
Acaso sea el tiempo,
el solo tiempo
de la noche sola
en que la soledad
es uno mismo.

de Palabra Sola, 1971
Javier Adúriz, Buenos Aires, 1948-2011
en Javier Adúriz, Poesía Completa, Ediciones del Dock, Pez Náufrago, Buenos Aires, 2014 
imagen de Joan Miró, La escalera de la evasión

martes, agosto 26, 2014

irene gruss. buenas palabras



Buenas palabras

Por caridad
aquí se mueren todos
de amor,
por caridad. 
Por piedad, aquí 
se muere de amor,
por piedad.
Por fortuna, aquí
todo se mueve
como un magma
insólito, indescriptible
pero
vivo,
finalmente vivo.

Irene Gruss, Buenos Aires, 1950
de El mundo incompleto, 1987
en Irene Gruss, La mitad de la verdad, Obra poética reunida 1982-2007, Ediciones Bajo la luna, Buenos Aires, 2008
imagen de Gregory Crewdson en Looks like good

domingo, agosto 03, 2014

irene gruss. entre la pena y la nada



Entre la pena y la nada
Habría que nacer riendo a carcajadas
como hilo de fe, como costumbre.
Pero amor y dolor es lo que expulsa.

Curioso, la gana del llanto primero,
"que grite, que llore, que respire de una vez",
y el alivio, así. Curioso, la palmada en la nalga.

Y luego chupar, prenderse, y el hambre: la necesidad.

Saciados o no, a dormir
se ha dicho.

La mañana y la noche,
asombro por lo que hace la luz con uno.

Y el despertar y el moverse;
crecer, dormir.

El cielo es otro mundo. La calle
es otro mundo. El otro
es otro.

La risa llega después. Como
alegría o canto.

La burla llega después, y
es puro rictus, pura alegoría.

Hay dicha entre la pena y la nada,
entre el sonido y la furia, la duda, el estertor.

Gracia y piedad. Sí,
como reír a carcajadas.

Irene Gruss, Buenos Aires, 1950
de Entre la pena y la nada, todavía inédito. Será publicado por 
Ediciones del Dock
imagen de Moonassi en Moonassi Official Website

viernes, agosto 01, 2014

césar vallejo. absoluta


Absoluta

Color de ropa antigua.
Un julio a sombra,
y un agosto recién segado. Y una
mano de agua que injertó en el pino
resinoso de un tedio malas frutas.

Ahora que has anclado, oscura ropa,
tornas rociada de un suntuoso olor
a tiempo, a abreviación... Y he cantado
el proclive festín que se volcó.

Mas ¿no puedes, Señor, contra la muerte,
contra el límite, contra lo que acaba?
¡Ay, la llaga en color de ropa antigua,
cómo se entreabre y huele a miel quemada!

¡Oh unidad excelsa! ¡Oh lo que es uno por todos!
¡Amor contra el espacio y contra el tiempo!
Un latido único de corazón;
un solo ritmo: ¡Dios!

Y al encogerse de hombros los linderos
en un bronco desdén irreductible,
hay un riego de sierpes
en la doncella plenitud del 1.
¡Una arruga, una sombra!


César Vallejo, Santiago de Chuco, Perú, 1892- París, 1938
de Los Heraldos Negros, Editorial Losada, Buenos Aires, 1961
imagen de Wall to Watch