lunes, julio 18, 2011

alda merini. cada poeta



**
Cada poeta
lavará en la noche
su pensamiento
y hará tantas letras cartas
imprecisas
que enviará al amado
sin un nombre.


Ogni poeta/ laverà nella notte/ il suo pensiero/ne farà tanta lettere/imprecise/che spedirà
 all'amato/ senza un nome.


**
Así haciendo la noche morado dentro de la noche
el dolor en el dolor el genio y su extravagancia
la religiosidad es muda y calla trayéndose
consigo lúgubre llamas que no piden gracias
sino sólo el sentido del fuego sino sólo el ardor
del sentimiento
se comen aguas por todas partes
como si ninguno hubiera jamás asesinado
un cordero o hallado buena la carne
se comen cosas absurdas
sobre una fingida servilleta donde cada cosa está
por extravagancia y no
por hambre sola.


Cosí facendo la notte dimora dentro de la notte/ il dolore nel dolore il genio è la sua stravaganza/ la religiosità   è   muta e tace traendosi/ dietro lugubri fiamme che non chiedono grazie/ ma solo il senso del fuoco ma solo l'adore/del sentimento/ si mangiano acque dovunque/ como se nessuno avesse mai ammazzatto/ un vitello o trovato buona la carne/ si mangiano cose assurde/ su un finto tovagliolo dove ogni cosa sta/ per stravaganza e non/ per sola fame.


**
Morirás

Morirás como una cadena dúctil
tú que has arponeado una falena feliz
de estar loca en tu vientre de hombre y negro
como un tizón del infierno.
No deberías sino cantar las infelices cadenas
de tu ocio de amor. Afortunado aquél que aplasta
las sombras de la carne y tira el infierno en el vuelo
de la pasión. Afortunado aquél que genera Arte
poniendo su mirada en la huella de una mujer que la hierba
tiene en el regazo de la ilusión, la hierba y el árbol y el hielo
que rozan las columnas del ciervo
todo has tirado en la basura de una Psiquiatra
que ha escuchado la falsa conferencia
de ti con los miles diablos de tu cuerpo.


Morirai/ Morirai come una catena duttile/ tu che hai arpionato una falena felice/di essere pazza nel tuo grembo d'uomo e nero/ come un tizzone d'inferno./ Non dovrai che cantare le infelici catene/ del tuo ozio d'amore. Fortunato colui che calca/ le ombre della carne e l'inferno getta nel volo/ della passione. Fortunato colui che genera Arte/ immettendo il suo sguardo nel calco di una donna che l'erba/ tiene nel grembo dell'illusione, l'erba e l'albero e il gelo/ che sfioran le colonne del cervo/ tutto hai buttato nel pattume di una Psichiatta/ che ha ascoltato il falso convegno/ di te coi mille diavoli del tuo corpo.


**
El beso


El beso corre veloz en mis pensamientos
por un beso he traducido a Homero
todo en un soplo luego
me he vuelto blanca como la luna
y te he amado hasta morir
dentro de la urna de un castillo de vidrio
que nadie conoce.


Il Bacio/ Il bacio corre veloce nei miei pensieri/ per un bacio ho tradotto Omero/ tutto d'un fiato poi/ sono diventata bianca come la luna/ e ti ho amato fino a morirme/ dentro l'urna di un castello di vetro/ che nessuno conosce.


Alda Merini,Milán 1931-2009
De Clínica del abandono, Hotel por hora y otras poesías, Editorial Bajo la luna, Buenos Aires, 2008
Traducción, prólogo y notas: Delfina Muschietti

imagen: Plantform, 1990, W. Carter, en William Carter. Sitio Web: William Carter , cuya publicación en este blog fuera autorizada por el autor. 

domingo, julio 17, 2011

edna st. vincent millay. limosna


Limosna

Mi corazón es lo que antes fue,
una casa donde la gente va y viene;
pero es invierno, con tu amor,
los marcos asediados ​​por la nieve.

Enciendo la lámpara y pongo el mantel,
soplo las brasas para encenderlas otra vez;
pero es invierno, con tu amor,
la escarcha se concentra en el vidrio...

Reconozco el invierno, cuando llega:
las hojas quietas en las ramas;
cuidé tu amor por un tiempo,
y traje mis plantas a la casa.

Las regué y las puse mirando al sur,
arranqué el marrón muerto del tallo;
pero es invierno, con tu amor,
Sólo las cuido y las riego.

Hubo un tiempo en que permanecí y observé
las peleas de los pequeños y malvados gorriones;
amé al mendigo que alimenté,
me preocupé por lo que tenía para decir,

permanecí y lo vi majestuoso:
hoy llegué hasta la puerta
y puse un cuenco en el escalón;
mi corazón es lo que antes fue,

pero es invierno, con tu amor;
tiro migajas en el alféizar,
y cierro la ventana, y los pájaros,
si quieren, pueden tomarlas o dejarlas.

Edna St. Vincent Millay, 1892, Rockland, Maine – 1950, Austerlitz, New York
Versión © Silvia Camerotto
en Edna St. Vincent Millay, Collected Lyrics, Harper Colophon Books, New York, 1981
imagen: Self Portrait N3# de Anne Arden McDonald, bajo exclusiva autorización de la autora. Enlace:  anneadenmcdonald


Alms

My heart is what it was before,
A house where people come and go;
But it is winter with your love,
The sashes are beset with snow.

I light the lamp and lay the cloth,
I blow the coals to blaze again;
But it is winter with your love,
The frost is thick upon the pane…

I know a winter when it comes:
The leaves are listless on the boughs;
I watched your love a little while,
And brought my plants into the house.

I water them and turn them south,
I snap the dead brown from the stem;
But it is winter with your love,
I only tend and water them.

There was a time I stood and watched
The small, ill-natured sparrows' fray;
I loved the beggar that I fed,
I cared for what he had to say,

I stood and watched him out of sight:
Today I reach around the door
And set a bowl upon the step;
My heart is what it was before,

But it is winter with your love;
I scatter crumbs upon the sill,
And close the window, —and the birds
May take or leave them, as they will. 

sábado, julio 16, 2011

edna st. vincent millay. rendevous


Rendezvous

No vine por estas hermosas flores  que decoran tu habitación. De hecho,
podría haberte amado mejor en la oscuridad;
es decir, en cuartos no adornados con rosas, cuartos más informales, menos conscientes
de la historia entre bastidores, a punto de entrar con aire apacible

en pesadas puntas de pie, en el momento preciso: “Adelante”.
No es que me gusten los ceniceros llenos y el lugar hecho un caos,
o el cubículo monástico empalagosamente austero y riguroso,
pero en parte, estos adornos formales de nuestra Afrodita de la calle Ocho son demasiado griegos,
y en parte porque enriquecer las pobres paredes con nuestra natural belleza 
hubiera sido más chic.

Sin embargo, aquí estoy, te conté de mi pelea con el taxista sobre un verso de Milton, y te reíste; 

y tú eres tú, ningún otro.
Tu risa  sacude mi piel con pequeños y exquisitos toques.
Pero soy perversa: me gustaría que no hubieras refregado —con piedra pómez, supongo—
las manchas de tabaco de tus hermosos dedos. Y desearía no sentirme como tu madre.

Edna St. Vincent Millay, 1892, Rockland, Maine – 1950, Austerlitz, New York
Versión © Silvia Camerotto
en Edna St. Vincent Millay, Collected Lyrics, Harper Colophon Books, New York, 1981
imagen: Recumbent, W. Carter, en William Carter. Sitio Web: William Carter , cuya publicación en este blog fuera autorizada por el autor. 

Rendezvous

Not for these lovely blooms that prank your chambers did I come. Indeed,
I could have loved you better in the dark;
That is to say, in rooms less bright with roses, rooms more casual, less aware
Of History in the wings about to enter with benevolent air
On ponderous tiptoe, at the cue, "Proceed."
Not that I like the ash-trays over-crowded and the place in a mess,
Or the monastic cubicle too unctuously austere and stark,
But partly that these formal garlands for our Eighth Street Aphrodite are a bit too Greek,
And partly that to make the poor walls rich with our unaided loveliness
Would have been more
chic.

Yet here I am, having told you of my quarrel with the taxi-driver over a line of Milton, and you laugh; and you are you, none other.
Your laughter pelts my skin with small delicious blows.
But I am perverse: I wish you had not scrubbed—with pumice, I suppose—
The tobacco stains from your beautiful fingers. And I wish I did not feel like your mother.

miércoles, julio 13, 2011

william carlos williams. esto es solo para decir


Esto es solo para decir

que me he comido
las ciruelas
que estaban
en el refrigerador

y que
probablemente
guardabas
para el desayuno

Perdóname
estaban deliciosas
¡tan dulces
y tan frías!

de Collected Poems 1921-1931 (1934)

William Carlos Williams, Rutherford, Nueva Jersey, 1883 1963 
en William Carlos Williams, Selected Poems, edición de Charles Tomlinson, A New Directions Book, New York, 1985
versión © Silvia Camerotto
imagen: Icarus de Henri Matisse, en In my life today

This is just to say

I have eaten
the plums
that were in
the icebox

and which
you were probably
saving
for breakfast

Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold!

**
II. Paisaje con la caída de Ícaro

Según Brueghel
era primavera
cuando Ícaro cayó

un agricultor araba
su campo
toda la pompa

del año estaba
despierta  repiqueteando
cerca

de la orilla del mar
concernido
por él  mismo

sudando bajo el sol
que derritió
la cera de las alas

insignificante
lejos de la costa
hubo

un chapoteo casi imperceptible
era
Ícaro ahogándose


de Pictures from Brueghel (1962)
versión © Silvia Camerotto


II. Landscape with the fall of Icarus

According to Brueghel
when Icarus fell
it was spring

a farmer was ploughing
his field
the whole pageantry

of the year was
awake tingling
near

the edge of the sea
concerned
with itself

sweating in the sun
that melted
the wings’ wax

unsignificantly
off the coast
there was

a splash quite unnoticed
this was
Icarus drowning

martes, julio 12, 2011

thom gunn. puerta de la muerte



Puerta de la Muerte

Por supuesto que los muertos nos superan
—¡Cómo crecen sus ejércitos!
Mi madre ahora arcaica como Minos,
ella, quien murió hace cuarenta años.

Después de sus procesamientos, los muertos
se sientan en grupos y miran la tv,
por la que deben estar interesados,
pues en ella nos ven a usted y a mí.

Estos cuatro, que jamás se conocieron
murieron en un mes, juntos, sentados
uno al lado del otro, frente a la misma pantalla
sin una guía televisiva.

Los brazos relajados rodeando los hombros,
aunque no sienten nada, quienes
cuando elegantemente ignoran el dolor
abandonan también los sentimientos.

Así que miran amigo y pariente
y vida allí, tal como la piensan
—en blanco y negro, repetitiva
como las comedias de situación.

Con placer y lágrimas al comienzo
dan la bienvenida a cada programa en las estaciones de la muerte,
pero al final pierden el interés,
su aburrimiento torna en impaciencia.

“¿Él me extraña? Debe estar bromeando
—esta semana se acuesta con un policía”.
“Ella ahora solo lee Little Gidding”.
“Se están poniendo viejos. Quisiera que pararan”.

El hábito de la compañía
falla —rompen el contacto:
alejando lentamente brazo y cadera,
hasta que separados, en el sofá

coquetean con la amnesia, desvían la mirada
como si no estuvieran ya en otra parte,
pero cuando la nieve desdibuja la imagen,
de espaldas, la miran posesivos.

La nieve sopla hacia ellos, hasta que su asiento
lleno de copos se convierte
en un banco nevado, en un paisaje nevado y allí
se encuentran a sí mismos con todos los muertos,

cuando la luz inmóvil de la corteza de la nieve les revela
a Minos dando vueltas y a mi madre.
Aunque ninguno de los reclutas los conoce,
ni se reconocen entre sí,

han sido magníficamente entrenados
en la disciplina perfecta
de un presentador arcaico, y apartados
del recuerdo brevemente acuartelado.

Thom Gun, Gravesend, 1929 – San Francisco, 2004
en Worlds, seven modern poets, editado por Geoffrey Summerfield, Penguin Education, Middlesex, Inglaterra, 1979
versión © Silvia Camerotto
 imagen: Thom Gunn en Poetry society org.

Death's Door
Of course the dead outnumber us
– How their recruiting armies grow!
My mother archaic now as Minos,
She who died forty years ago.
After their processing, the dead
Sit down in groups and watch TV,
In which they must be interested,
For on it they see you and me.
These four, who though they never met
Died in one month, sit side by side
Together in front of the same set
And all without a TV Guide.
Arms round each other's shoulders loosely,
Although they can feel nothing, who
When they unlearned their pain so sprucely
Let go of all sensation too.
Thus they watch friend and relative
And life here as they think it is
– In black and white, repetitive
As situation comedies.
With both delight and tears at first
They greet each programme on death's stations,
But in the end lose interest,
Their boredom turning to impatience.
"He misses me? He must be kidding
–This week he's sleeping with a cop."
"All she reads now is Little Gidding."
"They're getting old. I wish they'd stop."
The habit of companionship
Lapses – they break themselves of touch:
Edging apart at arm and hip,
Till separated on the couch
They woo amnesia, look away
As if they were not yet elsewhere,
But when snow blurs the picture they,
Turned, give it a belonging stare.
Snow blows out toward them, till their seat
Filling with flakes becomes instead
Snow-bank, snow-landscape, and in that
They find themselves with all the dead,
Where passive light from snow-crust shows them
Both Minos circling and my mother.
Yet none of the recruits now knows them,
Nor do they recognize each other,
They have been so superbly trained
Into the perfect discipline
Of an archaic host, and weaned
From memory briefly barracked in.

sábado, julio 09, 2011

charles causley. en la tumba de john clare



En la tumba de John Clare

Caminando por el cementerio segado, alrededor de la iglesia cerrada,
caminando entre los robles y los caracoles y las inscripciones mohosas
no pudimos encontrar la tumba, al principio.
Hasta que una chica dijo: “Ahí está, ahí está John Clare”.
Y nos quedamos en silencio, al lado de la piedra dentellada,
una piedra de queso gris.
No había flores para el labrador muerto
cuando el reloj dorado disparó la hora.
Sólo las palabras:
Un poeta nace no se hace.

El pueblo gris perla  en el paisaje holandés:
los pasos a nivel y los campos de cebada húmeda.
los hospicios, la escuela, la capilla Ebenezer,
los dos bares, y los carteles
a Stamford, a Maxey
de las páginas biográficas.
Y después, sentados en la iglesia
entre los cojines sin relleno,
y fumando una pipa en la puerta
en Maxey Crossing.
Pensé en el poeta muerto:

en los libros y las cartas en el Museo de Peterborough,
La escritura enorme, loca.
De su modo de caminar, con un pie en el surco,
o corriendo, aterrorizada, como un niño a buscar la leche de Maxey
esperando en cada esquina un Calibán.
De Londres, Charles Lamb y Hazlitt,
la mala gramática, la ortografía, las palabras inventadas,
y la poesía estallando como una bomba de diamante.
Pensé en los últimos días, el viejo
sentado solo en el porche de All Saints en Northampton.
y el poeta muerto marchando lentamente a casa en Helpston.

¡Oh Clare! Tu poesía clara, transparente
como tu bello nombre.
Te saludo con lágrimas.
Y al salir del parque de Parting Pot,
veo una llanta de bicicleta
colgando de las plumas de piedra en lo alto de tu monumento.


Charles Causley, Launceston, Cornwall, 1917 -2003
en Worlds, seven modern poets, editado por Geoffrey Summerfield, Penguin Education, Middlesex, Inglaterra, 1979
versión © Silvia Camerotto
 imagen: John Clare Memorial por Jan Fuller en Poet's Graves


At the Grave of John Clare

Walking in the scythed churchyard, around the locked church,
Walking among the oaks and snails and mossed inscriptions
At first we failed to find the grave.
But a girl said: “There he is: there is John Clare.”
And we stood, silent, by the ridged stone,
A stone of grey cheese.
There were no flowers for the dead ploughman
As the gilt clock fires off the hour.
Only the words:
A poet is born not made.

The dove-grey village lay in the Dutch landscape:
The level-crossing and the fields of wet barley.
The almshouses, the school, the Ebenezer Chapel,
The two pubs, and the signposts
To Stamford, To Maxey
From the pages of biography.
And later, sitting in the church
Among the unstuffed hassocks,
And smoking a pipe on the gate
At Maxey Crossing.
I thought of the dead poet:

Of the books and letters in the Peterborough Museum,
The huge, mad writing.
Of the way he walked, with one foot in the furrow,
Or hurried, terrified, as a child to fetch the milk from Maxey
Expecting from every turn a Caliban.
Of London, Charles Lamb and Hazlitt,
The bad grammar, the spelling, the invented words,
And the poetry bursting like a diamond bomb.
I thought of the last days, the old man
Sitting alone in the porch of All Saints’ in Northampton.
And the dead poet trundling home to Helpston.

O Clare! Your poetry clear, translucent
As your lovely name.
I salute you with tears.
And coming out on the green from the Parting Pot,
I notice a bicycle-tyre
Hanging from the high stone feathers of your monument.

viernes, julio 08, 2011

como el color



El ruido del motor te aturde
¿Vas a subir al auto?
¿A esgrimir movilidad cuando el aire que choca contra los árboles
se ha detenido y la violencia de las flores permanece encerrada en un cuadro
amarillo como el color de las enfermedades mortales?
Otra vez vas a subir y a escuchar los alegatos a favor o en contra de la belleza y de sus formas
y de los que llevan sus formas hasta el límite
el sonido de las gomas apretadas contra el piso
Vas a perder la noción del tiempo
ahora que el tiroteo, después del odio y de la fiebre, parece haber cedido
Rebajes a ciento veinte kilómetros por hora
pájaros volando directo al parabrisas
y el resplandor que cae sobre el pavimento mojado y los campos al costado de la ruta
Nada más, complejidades del bien
y del mal

Silvia Camerotto, Lomas de Zamora, 1959
Inédito
imagen de Reinfried Marass, Black and White Spider Awards - Nomination Professional Sports Photography - Classic Racing quien autorizara su publicación en este blog. Sitio web:  reinfriedmarass.com 

jueves, julio 07, 2011

sylvia plath. nick y la palmatoria


Nick y la palmatoria

Soy una minera. La luz azul arde.
Estalactitas de cera
gotean y se espesan, lágrimas

el útero terrenal
exuda en su hastío mortal.
Me envuelven aires de murciélago negro,

chales gastados,
fríos homicidios.
Se me pegan como ciruelas.

Vieja cueva de hielos
calcificados, antiguos ecos.
Hasta los tritones son blancos,

estos San Josés.
Y los peces, los peces—
¡Cristo! Son láminas de hielo.

Un juego de cuchillos,
una religión
piraña, tomando

su primera comunión de los vitales dedos de mis pies.
La vela
da una bocanada y recupera su corta altura,

sus amarillos se avivan.
Oh, amor, ¿cómo llegaste aquí?
Oh, embrión

que recuerdas hasta en sueños
tu posición fetal.
La sangre brota clara

en ti, rubí.
El dolor
al que despiertas no es tuyo.

Amor, amor,
he llenado nuestra cueva de rosas.
Con mullidas alfombras victorianas—

las últimas.
Deja que las estrellas
caigan en picada hacia su oscura morada,

deja que los átomos
de mercurio que gotean inconstantes
caigan dentro de ese pozo fatal.

Tú eres la única solidez
donde descansan los espacios, envidiosos.
Tú eres el niño del pesebre.


Sylvia Plath, Boston, 1932- Primrose Hill, 1963
Versión © Silvia Camerotto
El original del inglés en Sylvia Plath, Poesía Completa, Edición de Ted Hughes, Traducción y notas de Xoán Abeleira, Bartebly Editores, Madrid, 2009
imagen: Sylvia Plath y Nicholas Hughes, obtenida de Desde el manicomio


Nick and the candlestick

I am a miner. The light burns blue.
Waxy stalactites
Drip and thicken, tears

The earthen womb
Exudes from its dead boredom.
Black bat airs

Wrap me, raggy shawls,
Cold homicides.
They weld to me like plums.

Old cave of calcium
Icicles, old echoer.
Even the newts are white,

Those holy Joes.
And the fish, the fish—
Christ! They are panes of ice,

A vice of knives,
A piranha
Religion, drinking

Its first communion out of my live toes.
The candle
Gulps and recovers its small altitude,

Its yellows hearten.
O love, how did you get here?
O embryo

Remembering, even in sleep,
Your crossed position.
The blood blooms clean

In you, ruby.
The pain
You wake to is not yours.

Love, love,
I have hung our cave with roses.
With soft rugs—

The last of Victoriana.
Let the stars
Plummet to their dark address,

Let the mercuric
Atoms that cripple drip
Into the terrible well,

You are the one
Solid the spaces lean on, envious.
You are the baby in the barn.

October 29th, 1962

miércoles, julio 06, 2011

emilio sosa lópez. epístola de amor


Epístola de amor

Como el silencio de los bosques a medianoche escribo
repitiendo en alta voz lo redactado, lo inseguro,
lo que aún me está vedado comprender o sentir,
estas palabras que me obligan a extremas decisiones,
a congratulaciones, a aflicciones y equívocos,
a minutos tenaces que hunden en lo profundo
un extraño sentido de espera y sobresalto.

A medianoche escribo como un mar que se evapora
dejando un fondo blanco de amargura y de sal,
sintiéndome ya ajeno a la pasión que me seduce,
al día que me traspasa con su largo plañido
o equivocadamente cual nube derramando
lo abrumador del tiempo que tiende hacia la sombra
o un lento adiós que cae como una hoja seca.

Emilio Sosa López, Córdoba, 1921- 1992


Love-Letter

Like the forest silences I write at midnight
Repeating aloud the written, the uncertain
That which is forbidden to understand or feel,
Words which compel me to the utmost decisions,
To congratulations, sorrows and mistakes,
To stubborn moments that gather in their depths

A queer sense of waiting and of sudden dead.
I write at midnight like a sea evaporating,
Leaving a white tract of salt and bitterness,
Feeling already foreign to the passion that seduces me,
To the day that pierces me with its hug cries,
Or by mistake, like a cloud outpouring
The time’s annoyance, bending towards shadows
Or a slow “Goodbye” that falls like a dry leaf.


Traducción de Lawrence Durrell, Julundur, 1912 - Sommières, 1990

en La traducción literaria, Antología del poema traducido de Lysandro Z.D. Galtier, Tomo III, Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires, 1965
Imagen: de Self Portrait #26, de Anne Arden McDonald, bajo exclusiva autorización de la autora. Enlace: anne arden macdonald

martes, julio 05, 2011

yannis ritsos. el guante que llevas



El guante que llevas...

El guante que llevas
no puedes examinarlo
por dentro.
Tienes que quitártelo
volverlo del revés
entrada la noche
en la estrecha habitación
ya que todo el día habrás saludado
a propios y extraños
con la mano desnuda.

De De papel
Versión de Coloma Chamorro, Javier Lentini y Dimitri Papagueorguiu

El significado de la sencillez

Tras las cosas sencillas me oculto para que me encontréis;
si no me encontráis, encontraréis las cosas,
tocaréis lo que tocó mi mano,
las huellas de nuestras manos se unirán.

La luna de agosto brilla en la cocina
como una olla de estaño (ocurre así también por lo que digo)
alumbra la casa desierta y su silencio arrodillado…
el silencio está siempre de rodillas.

Cada palabra es un camino
hacia un encuentro a menudo frustrado,
y es palabra verdadera, mientras insiste en el encuentro.

de Paréntesis
Versión de Abraham Gragera

Yannis Ritsos, Monemvasia, 1909 - Atenas, 1990
imagen: de Self Portrait #38, de Anne Arden McDonald, bajo exclusiva autorización de la autora. Enlace: anne arden macdonald