jueves, enero 11, 2018

ezra pound. hugh selwyn mauberley (IV)


V.

Una miríada murió,
y de los mejores, entre ellos,
por una vieja loba que ya no puede masticar,
por una civilización jodida,
atracción, que sonríe ante una boca sana,
ojos agudos tapados bajo los límites de la tierra,

por dos asquerosas estatuas rotas,
por unos pocos miles de libros maltrechos.


Ezra Pound, Hailey, Idaho, 1885 – Venecia, 1972
De Hugh Selwyn Mauberley, 1920
Versión ©Silvia Camerotto

V.
There died a myriad,
And of the best, among them,
For an old bitch gone in the teeth,
For a botched civilization,
Charm, smiling at the good mouth,
Quick eyes gone under earth’s lid,

For two gross of broken statues,
For a few thousand battered books.

miércoles, enero 10, 2018

hilda doolittle. the flowering of the rod 3




III

En la resurrección, hay confusión
si comenzamos a argumentar; si nos detenemos y observamos,

no sabemos a dónde ir;
en la resurrección, hay una simple afirmación,

pero no para juntar al resto,
a lo largo y ancho de la calle; que te vayas

en un momento como este, es la prueba más verdadera
de que sabes el camino;

¿acaso el primer ganso salvaje se detiene para
dar explicaciones a los otros? nose va;

lo siguen o no
eso es asunto de ellos;

¿acaso le importa al primer ganso salvaje
si lo siguen o no?

No lo creoes feliz de irse
sabe a dónde va;

entonces debemos ser atraídos o debemos volar,
como la perdiz blanca del Ártico,

a las Carolinas o a Florida
o como aquellas bandadas migratorias

que aun (según dicen) revolotean
sobre la isla perdida, Atlantis;

buscando lo que supieron una vez,
sabemos que al final encontraremos

la felicidad; hoy tu estarás
conmigo en el Paraíso.


H.D (Hilda Doolittle), Bethlehem, Pennsylvania, 1886 – Zurich, 1961
selección de The Flowering of the Rod,  Trilogy by H.D.,  New Directions, 1998
Versión © Silvia Camerotto


III

In resurrection, there is confusion
if we start to argue; if we stand and stare,

we do not know where to go;
in resurrection, there is simple affirmation,

but do not delay to round up the others,
up and down the street; your going

in a moment like this, is the best proof
that you know the way;

does the first wild-goose stop to explain
to the others? no—he is off;

they follow or not
that is their affair;

does the first wild-goose care
whether the others follow or not?

I don’t think so—he is so happy to be off—
he knows where he is going;

so we must be drawn or we must fly,
like the snow-geese of the Arctic circle,

to the Carolinas or to Florida,
or like those migratory flocks

who still (they say) hover
over the lost island, Atlantis;

seeking what we once knew,
we know ultimately we will find

happiness; to-day shalt thou be
with me in Paradise.

lunes, enero 08, 2018

margaret atwood. historias verdaderas



Historias verdaderas

i

No preguntes por la historia verdadera,
¿Para qué la querés?

No es por donde yo empiezo
ni lo que llevo conmigo.

Ni con lo que navego,
un cuchillo, un fuego azul,

suerte, dos o tres palabras buenas
que todavía funcionan, y la marea.

ii

La historia verdadera se perdió
en el camino a la playa, es algo

que nunca tuve, esa maraña negra
de ramas bajo una luz cambiante,
mis pisadas borrosas
llenándose de agua

salada, este manojo
de huesos diminutos, esta cacería de lechuzas;
una luna, papeles abollados, una moneda,
el resplandor de un picnic viejo,
los huecos que los amantes 
dejaron en la arena hace

cien años: ni idea.


iii

La historia verdadera está
entre las otras historias,
un lío de colores, como la ropa revuelta,
tirada o desparramada,

como los corazones sobre el mármol, como las sílabas
como las sobras del carnicero.

La historia verdadera es mezquina
y múltiple y falsa
después de todo. ¿Para qué 
la querés? Nunca preguntes

por la historia verdadera.

Margaret Atwood, Otawa, Canadá, 1939
de True Stories, Oxford University Press, 1981
Versión de Sandra Toro


True Stories

I

Don't ask for the true story;
why do you need it?

It's not what I set out with,
or what I carry.

What I'm sailing with,
a knife, blue fire,
luck, a few good words 
that still work, and the tide.

ii

The true story was lost
on the way down to the beach; it's something 

I never had, that black tangle 

of branches in a shifting light,

my blurred footprints 

filling with salt 

water, this handful 

of tiny bones, this owl's kill.
a moon, crumpled papers, a coin,
the glint of an old picnic,
the hollows made by lovers 
in the sand a hundred 

years ago: no clue.


iii


The true story lies 

among the other stories,
a mess of colors, like jumbled clothing,
thrown off or away,

like hearts on marble, like syllables, like 
butchers' discards.

The true story is vicious
and multiple and untrue

after all. Why do you 
need it? Don't ever 

ask for the true story.

domingo, enero 07, 2018

jonio gonzález. historia natural III



Historia Natural III

en la mesa del desayuno
el cuenco con diamantes
junto al plato
la probabilidad que espera una respuesta
y el contexto que en ocasiones
desvirtúa parte del día:

hacia el bosque sin embargo
internándose en él
el final de una época
y su comienzo
la armonía fragmentaria
donde se descubren razones
la aparición del deseo
mientras se cuentan los árboles

Jonio González, Buenos Aires, 1954
Inédito
Imagen de Martin Kippenberger

sábado, enero 06, 2018

carlos drummond de andrade. liquidación



Liquidación

La casa fue vendida con todos los recuerdos
todos los muebles todas las pesadillas
todos los pecados que se cometieron en vida
o por cometer.
La casa fue vendida con sus golpes en la puerta
con su viento acanalado su vista del mundo
sus imponderables
por veinte, veinte contos.

Carlos Drummnond de Andrade, Itabira, 1902- Río de Janeiro, 1987
En Unidos por las manos y otros poemas, Edición digital, Muestrario de Poesía Nº 12, Santo Domingo República Dominicana
S/D del traductor