lunes, abril 29, 2019

wallace stevens. de la poesía moderna




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Sobre la poesía moderna

El poema de la mente en el acto de encontrar
lo que hace falta. No siempre ha debido
encontrar: la escena precisa; repetía lo que
decía el guion.
                        Luego el teatro cambió
a otra cosa. Su pasado era un recuerdo.

Debe estar vivo, para aprender el lenguaje del lugar.
Debe enfrentar al hombre de su tiempo y encontrar
a la mujer de su tiempo. Debe pensar en la guerra
y debe encontrar lo que hace falta. Debe construir
un nuevo escenario. Debe ser en ese escenario
y, como un actor insaciable, despacio y
meditando, decir palabras al oído,
en el delicado oído de la mente, repetir,
exactamente, eso que desea oír, el sonido
que una audiencia invisible escucha,
no a la obra, sino a sí misma, dicho
con la emoción de dos personas, de dos
emociones haciéndose una. El actor es
el metafísico en la oscuridad, tañendo
un instrumento, tañendo una cuerda rígida que emite
sonidos que atraviesan la corrección repentina, que contiene
toda la mente, debajo de la que no puede descender,
más allá de la que no desea elevarse.
                        Debe
ser el hallazgo de una satisfacción, y puede ser
de un hombre que patina, una mujer que baila, una mujer
que se peina. El poema del acto de la mente.

Wallace Stevens, Reading, 1879- Hartford, 1955
En Wallace Stevens, The Collected Poetry and Prose, Knopf, 1954,
Versión ©Silvia Camerotto

Of Modern Poetry

The poem of the mind in the act of finding   
What will suffice. It has not always had   
To find: the scene was set; it repeated what   
Was in the script.
                               Then the theatre was changed   
To something else. Its past was a souvenir.

It has to be living, to learn the speech of the place.   
It has to face the men of the time and to meet   
The women of the time. It has to think about war   
And it has to find what will suffice. It has   
To construct a new stage. It has to be on that stage   
And, like an insatiable actor, slowly and
With meditation, speak words that in the ear,   
In the delicatest ear of the mind, repeat,
Exactly, that which it wants to hear, at the sound   
Of which, an invisible audience listens,
Not to the play, but to itself, expressed
In an emotion as of two people, as of two   
Emotions becoming one. The actor is
A metaphysician in the dark, twanging
An instrument, twanging a wiry string that gives   
Sounds passing through sudden rightnesses, wholly   
Containing the mind, below which it cannot descend,   
Beyond which it has no will to rise.
                                                      It must
Be the finding of a satisfaction, and may
Be of a man skating, a woman dancing, a woman   
Combing. The poem of the act of the mind.


sábado, marzo 30, 2019

eugenio montale. xenia II, 5




Xenia II, 5

Bajé, dándote el brazo, al menos un millón de escaleras,

y ahora, que no estás es un vacío cada escalón.
Aun así, fue breve nuestro largo viaje.
El mío dura aún, pero ya no preciso
los trasbordos, las reservas,
las trampas, los bochornos de quien cree
que la realidad es lo que se ve.

Bajé millones de escaleras dándote el brazo,

no porque con cuatro ojos quizá se ve mejor.
Contigo las bajé porque sabía que, de las nuestras,
las únicas pupilas verdaderas, si bien ofuscadas,
eran las tuyas.


Eugenio Montale, Génova, 1896- Milán, 1981

de Satura, 1971
en En el humo y otros poemas, Eugenio Montale, traducción Jorge Aulicino, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2019

sábado, marzo 23, 2019

irene gruss. dichosos

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Dichosos

Dichosos los que baten palmas
y hacen ruido con los pies,
y contestan a los títeres, al
actor que bromea y ríen,
dichosos
el sordo que canta y silba
y el ciego afinado que mueve su cuerpo
y apunta su cara al cielo.
Dichosos los que saludan
por la calle,
bailan, sueltos
de andar, de nada para perder,
más pudorosos que Dios,
sinvergüenzas, dichosos.
Dichosos los que copulan
dormidos, y al despertar
copulan despiertos,
los viejos que charlan con
sus atadillos, y se burlan de las palomas
y del frío.
Dichosos los que lloran
porque son tristes
y los que ríen cuando
la lluvia empapa lo puesto
a secar, dichosos
el rojo, el azul y el amarillo.

Irene Gruss, 1950-2018
De La Dicha, 2004
En La mitad de la verdad, Obra poética reunida, 1982-2007, Editorial BajoLaLuna, Buenos Aires, 2008

martes, marzo 12, 2019

ricardo molinari. el tabernáculo (selección)



VI

Quién me devolverá

el humo seco
del aire cuando quema sus espadas
sobre los árboles;
tu ancla fija
en un montón de plumas;
tu muerte
cruzada de alfileres;
tu estación
de agua estancada.

Nadie puede venir

ya hacia mí
porque estoy solo,
igual que un túnel;
igual que una medalla
de estaño en la basura.

Mañana cuando esté dormido

entre sombras y puertas,
y tu cansado destino
llegue a tus ojos:
esta flor
-rosa de la calle sin salida-
estará sobre una escalera oscura,
esperándote. Sombra
de tanta sombra,
de corazón, de triste nube
sin cielo.

Ricardo Molinari, Buenos Aires, 1898-1996

de El Tabernáculo, Poesía Pez Naúfrago, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2019

miércoles, febrero 27, 2019

robert creeley. la lluvia

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La lluvia

El ruido regresó
durante toda la noche,
y otra vez cae esta lluvia
suave, persistente.

¿Qué soy para mí
que deba recordarse,
con insistencia
tan a menudo? Será

que nunca el alivio,
incluso la solidez
de la lluvia cayendo
tendrá para mí

otra cosa que eso,
algo no tan persistente
deberé ser recluso de este
desasosiego final.

Amor, si me amas
quédate a mi lado.
Se para mí como la lluvia,
la liberación

del cansancio, de la fastuosidad, de la semi-
avaricia, de la indiferencia deliberada.
Empápate de
una digna felicidad.

Robert Creeley, Arlington, 1926- Odessa, 2005
De Selected Poems of Robert Creeley. Regents of the University of California,1991
Versión ©Silvia Camerotto
Imagen de ©Paolo Corrdadini

The Rain 

All night the sound had
come back again,
and again falls
this quiet, persistent rain.

What am I to myself
that must be remembered,
insisted upon
so often? Is it

that never the ease,
even the hardness,
of rain falling
will have for me

something other than this,
something not so insistent—
am I to be locked in this
final uneasiness.

Love, if you love me,
lie next to me.
Be for me, like rain,
the getting out

of the tiredness, the fatuousness, the semi-
lust of intentional indifference.
Be wet
with a decent happiness.


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