domingo, enero 07, 2018

jonio gonzález. historia natural III



Historia Natural III

en la mesa del desayuno
el cuenco con diamantes
junto al plato
la probabilidad que espera una respuesta
y el contexto que en ocasiones
desvirtúa parte del día:

hacia el bosque sin embargo
internándose en él
el final de una época
y su comienzo
la armonía fragmentaria
donde se descubren razones
la aparición del deseo
mientras se cuentan los árboles

Jonio González, Buenos Aires, 1954
Inédito
Imagen de Martin Kippenberger

sábado, enero 06, 2018

carlos drummond de andrade. liquidación



Liquidación

La casa fue vendida con todos los recuerdos
todos los muebles todas las pesadillas
todos los pecados que se cometieron en vida
o por cometer.
La casa fue vendida con sus golpes en la puerta
con su viento acanalado su vista del mundo
sus imponderables
por veinte, veinte contos.

Carlos Drummnond de Andrade, Itabira, 1902- Río de Janeiro, 1987
En Unidos por las manos y otros poemas, Edición digital, Muestrario de Poesía Nº 12, Santo Domingo República Dominicana
S/D del traductor

viernes, enero 05, 2018

alberto girri. el juicio final



El Juicio Final

Criaturas que andan como breves cañas,
que andan y no se dan cuenta si dialogan o afirman,
tienen buenos amigos entre los muertos.
Y su alma, momentáneamente exiliada,
ya no quiere ser facultad amante,
se impacienta por salir,
pues siente que el tiempo se mueve muy despacio
mientras modela universales ejemplos
aptos para cambiar las armonías conocidas del cuerpo,
tranquilizándolo más el ojo que la idea.

Cuando llegue el último instante
no deberemos examinar genealogías sino el rostro.
Su floja benevolencia admitirá que el infierno
es castigo tonto, pues castigo de verdad
es encontrarse con una memoria alimentada y lúcida.
Y a medida que las secretas culpas se descarguen
el alma leerá un libro de bitácora
donde las diversas estaciones pasadas reflexionan
sobre cosas de la tierra desierta, de los suspiros
premeditados y mundanos como una reverencia.
Y si el alma no es especialmente cobarde
podría intentar esta razonable excusa:
Amigos muertos, llego hasta ustedes
como una bestia enferma, más pálida,
más flaca que de costumbre.
Yo tengo miedo, tal vez no encuentre lugar
porque mis lágrimas buscaron objetos infamantes,
fuera de la penitencia.

Ay amigos, qué exquisita es sin embargo
la indecisión que compone una partida,
elegir entre quedarme en un páramo llamado cama,
y la raíz que casi veo y toco.
Deseo ser lo que me espera, apariencia muda,
y nadie habrá cambiado menos que yo
por el minucioso eclipse que disuelve el cuerpo.

Ya voy, amigos.

Alberto Girri, Buenos Aires, 1919-1991
 De Coronación de la espera, 1947

En Obra poética I, Corregidor, Buenos Aires, 1977
imagen de Wassily Kandinsky

jueves, enero 04, 2018

pablo chacón. el oficio y otros/ in memoriam



el oficio

Causa gracia escucharlo:
al borde de una pileta de natación,
el niño está quieto y el padre le grita,
antes de empujarlo. La templanza exige oficio,
y él, acaso,
¿no quiere un oficio? El niño tiembla -no sabe
cuando la admiración se transformó
en odio- el niño no sabe nadar.
Y ahora intenta flotar y no ahogarse,
y escucha, patalea y escucha,
la sorda voz del padre, "jovencito", le dice,
"si logra usted salir,
habrá atravesado
la primera prueba de amor".

en El grano del invierno, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1994

***

Yo sé donde estás
y por qué no me ubicás.
Quiero llamarte
pero acá no hay teléfono.
No hay luz.
No hay diarios.
Hay un correo cerrado.
Y un mar, estancado ahí,
detrás de los médanos.


***
Olvidar lo que pasó,
vender la casa, entregar las llaves, el gato,
borrar la agenda: empezar de cero

es una ilusión que puede cultivarse un tiempo,
lo que se tarda en conquistar la seguridad
para salir y decir: consagré mi vida a los demás
y los resultados aquí están, a la vista.

en El espía, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1997


miércoles, enero 03, 2018

diane di prima. canción para un bebé-o, no nacido




Canción para Bebé-O, Por Nacer

Cariño
cuando salgas
encontrarás
aquí a un poeta
no exactamente lo que uno escogería.
No prometeré
que nunca tendrás hambre
o que no estarás triste
en este quebrantado
y destrozado
mundo
pero puedo mostrarte
bebé
suficiente amor
para romper tu corazón
por siempre

Diane Di Prima, Brooklyn, 1934
de Pieces of a Song: Selected Poems, City Lights Books, 1990
Traducción de Juan Arabia
Ph Diane Di Prima


Song for a Baby-O, Unborn

Sweetheart
when you break thru
you’ll find
a poet here
not quite what one would choose.
I won’t promise
you’ll never go hungry
or that you won’t be sad
on this gutted
breaking
globe
but I can show you
baby
enough to love
to break your heart
forever
–-



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martes, enero 02, 2018

silvina ocampo. envejecer



Envejecer

Envejecer también es cruzar un mar de humillaciones cada día; 
es mirar a la víctima de lejos, con una perspectiva 
que en lugar de disminuir los detalles los agranda. 
Envejecer es no poder olvidar lo que se olvida. 
Envejecer transforma a una víctima en victimario.

Siempre pensé que las edades son todas crueles, 
y que se compensan o tendrían que compensarse 
las unas con las otras. ¿De qué me sirvió pensar de este modo? 
Espero una revelación. ¿Por qué será que un árbol 
embellece envejeciendo? Y un hombre espera redimirse 
sólo con los despojos de la juventud.

Nunca pensé que envejecer fuera el más arduo de los ejercicios,
una suerte de acrobacia que es un peligro para el corazón. 
Todo disfraz repugna al que lo lleva. La vejez 
es un disfraz con aditamentos inútiles. 
Si los viejos parecen disfrazados, los niños también. 
Esas edades carecen de naturalidad. Nadie acepta 
ser viejo porque nadie sabe serlo, 
como un árbol o como una piedra preciosa.

Soñaba con ser vieja para tener tiempo para muchas cosas. 
No quería ser joven, porque perdía el tiempo en amar solamente. 
Ahora pierdo más tiempo que nunca en amar, 
porque todo lo que hago lo hago doblemente. 
El tiempo transcurrido nos arrincona; nos parece 
que lo que quedó atrás tiene más realidad 
para reducir el presente a un interesante precipicio.

Silvina Ocampo, Buenos Aires 1903-1993
en Poesía Completa II, Emecé, 2003
imagen de Evale Warner, Raven Keeper