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martes, julio 25, 2017

william carlos williams. una especie de canción

Image result for william carlos williams some sort of song

Una especie de canción

Que la serpiente espere
bajo su maleza
y la escritura
sea de palabras, pausadas y vertiginosas, agudas
para golpear, prudentes para esperar,
insomnes.

-a través de la metáfora reconciliar
personas y piedras.
Componer. (No hay ideas
sino en las cosas.) ¡Inventar!
Saxífraga es mi flor que divide
las rocas.

1944

William Carlos Williams, Rutherford 1883-1963
versión ©Silvia Camerotto


A Sort of a Song

Let the snake wait under
his weed 
and the writing
be of words, slow and quick, sharp
to strike, quiet to wait,
sleepless.

-through metaphor to reconcile
the people and the stones.
Compose. (No ideas
but in things.) Invent!
Saxifrage is my flower that splits
the rocks.


lunes, agosto 22, 2016

william carlos williams. la parábola de los ciegos















La parábola de los ciegos

Esta horrible y soberbia pintura
la parábola de los ciegos
sin un rojo

en la composición muestra a un grupo
de mendigos que se guían 
uno al otro en diagonal hacia abajo

atravesando el lienzo
desde uno de los lados
hasta dar finalmente en una ciénaga

detrás de la cual el cuadro
y la composición terminan no hay
un solo vidente pintado

sino los rostros sucios 
de los desvalidos
con sus pocas lamen-

tables posesiones
y la palangana y la choza
y la aguja de una iglesia

los rostros se alzan
como hacia la luz no hay
detalle extraño

a la composición de cada uno
sigue a los otros báculo en
mano triunfante hacia el desastre

(1962)
William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963
En La invención necesaria, Ensayos, cartas y poemas, Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, 2013
Selección, traducción, prólogo y notas de Juan Antonio Montiel
Imagen de Pieter Brugel, The Blind Leading the Blind, 1568


The Parable of the Blind

This horrible but superb painting
the parable of the blind
without a red

in the composition shows a group
of beggars leading
each other diagonally downward

across the canvas
from one side
to stumble finally into a bog

where the picture
and the composition ends back
of which no seeing man

is represented the unshaven
features of the des-
titute with their few

pitiful possessions a basin
to wash in a peasant
cottage is seen and a church spire

the faces are raised
as toward the light
there is no detail extraneous

to the composition one
follows the others stick in

hand triumphant to disaster

jueves, junio 09, 2016

william carlos williams. paisaje con la caída de Ícaro




Paisaje con la caída de Ícaro

Según Brueghel
era primavera
cuando Ícaro cayó

un agricultor araba
su campo
toda la magnificencia

del año
despierta repiqueteando
cerca

de la orilla del mar
preocupado
consigo mismo

sudando bajo el sol
que derritió
la cera de las alas

insustancial
lejos de la costa
hubo

un chapoteo casi imperceptible
era
Ícaro ahogándose


William Carlos Williams, Rutherford, Nueva Jersey, 1883 1963
de Pictures from Brueghel (1962)
en William Carlos Williams, Selected Poems, edición de Charles Tomlinson, A New Directions Book, New York, 1985
versión © Silvia Camerotto


Landscape With The Fall Of Icarus

According to Brueghel
when Icarus fell
it was Spring

a farmer was ploughing
his field
the whole pageantry

of the year was
awake tingling
near

the edge of the sea
concerned
with itself

sweating in the sun
that melted
the wings’ wax

unsignificantly
off the coast
there was

a splash quite unnoticed
this was

Icarus drowning

jueves, mayo 05, 2016

william carlos williams. los barcos



Los barcos

luchan en un mar que la tierra en parte encierra
protegiéndolos de los fuertes golpes
de un océano ingobernable, que cuando quiere

tortura los más grandes cascos, el mejor hombre sabe
contraatacar sus golpes, y los derrota sin piedad.
Como polilla entre niebla, centelleante en el insignificante

brillo de los días despejados, con amplias velas hinchadas
que vuelan al viento sacudiendo el agua costera
de sus proas afiladas, mientras la tripulación las trepa

como hormigas, preparándolas con diligencia, soltándolas,
apurándose mientras se dan vuelta, inclinándose y habiendo
atrapado otra vez al viento, hombro a hombro, se dirigen a la meta.

En un área protegida de aguas abiertas rodeada de
naves mayores y menores que, obsequiosas -torpes
y agitándose-  los siguen, parecen jóvenes, extraños

como la brillo de un ojo feliz, viven en gracia
con todo lo que para la mente es inútil, libre y
por naturaleza deseado. Ahora el mar que los sostiene

es caprichoso, bañando sus lustrosos lados, como si buscara
una mínima falla, pero fracasando por completo.
Hoy no hay carrera. El viento regresa. Los barcos

se mueven, disputando la largada, se da  la señal y
parten. Ahora las olas los golpean, pero son muy
fuertes, se escabullen, pero ajustan las lonas.

Brazos con manos apretadas intentado aferrarse a las proas.
Cuerpos arrojados con negligencia son segregados en el trayecto.
Es un mar de caras alrededor, en agonía, en desesperación

hasta que el horror de la carrera comienza aturdiendo la mente,
todo el mar se convierte en un enredo de cuerpos mojados
perdidos para el mundo cargando lo que no pueden sostener. Rotos,

golpeados, desolados, estirándose de entre los muertos para ser llamados,
gritan, ¡fallando, fallando! sus gritos crecen
entre las olas quietas mientras los diestros barcos los ignoran.


William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963
en The Collected Poems: Volume I 1909-1939, New Directions, 1986
versión © Silvia Camerotto
J. W. W. Turner, The Slave Ships

The Yachts

contend in a sea which the land partly encloses
shielding them from the too-heavy blows
of an ungoverned ocean which when it chooses

tortures the biggest hulls, the best man knows
to pit against its beatings, and sinks them pitilessly.
Mothlike in mists, scintillant in the minute

brilliance of cloudless days, with broad bellying sails
they glide to the wind tossing green water
from their sharp prows while over them the crew crawls

ant-like, solicitously grooming them, releasing,
making fast as they turn, lean far over and having
caught the wind again, side by side, head for the mark.

In a well guarded arena of open water surrounded by
lesser and greater craft which, sycophant, lumbering
and flittering follow them, they appear youthful, rare

as the light of a happy eye, live with the grace
of all that in the mind is fleckless, free and
naturally to be desired. Now the sea which holds them

is moody, lapping their glossy sides, as if feeling
for some slightest flaw but fails completely.
Today no race. Then the wind comes again. The yachts

move, jockeying for a start, the signal is set and they
are off. Now the waves strike at them but they are too
well made, they slip through, though they take in canvas.

Arms with hands grasping seek to clutch at the prows.
Bodies thrown recklessly in the way are cut aside.
It is a sea of faces about them in agony, in despair

until the horror of the race dawns staggering the mind,
the whole sea become an entanglement of watery bodies
lost to the world bearing what they cannot hold. Broken,

beaten, desolate, reaching from the dead to be taken up
they cry out, failing, failing! their cries rising
in waves still as the skillful yachts pass over.



miércoles, septiembre 16, 2015

william carlos williams. canción de amor



Canción de amor

Aquí estoy pensando en ti:—

¡la mancha de amor
sobre el mundo!
Amarillo, amarillo, amarillo
comiéndose las hojas,
cubiertas con azafrán
¡las ramas encornadas que se apoyan
pesadas
en un tranquilo cielo púrpura!
No hay luz
solo la mancha de una barra de miel
que gotea de hoja en hoja
y de rama en rama
estropeando los colores
del mundo entero—

¡tu allá lejos bajo
el borde rojo vino del oeste!

William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963
Versión  © Silvia Camerotto
imagen s/d


Love Song

I lie here thinking of you:—
 the stain of love
is upon the world!
Yellow, yellow, yellow
it eats into the leaves,
smears with saffron
the horned branches that lean
heavily
against a smooth purple sky!
There is no light
only a honey-thick stain
that drips from leaf to leaf
and limb to limb
spoiling the colors
of the whole world—

you far off there under
the wine-red selvage of the west!


miércoles, junio 17, 2015

william carlos williams. I Wanted to Write a Poem




[...]

Antes de conocer a Ezra Pound es igual a A.C. y D.C. Ya había comenzado a escribir y anotaba mis pensamientos inmortales a diario. Pequeños poemas, poemas bastante malos. No los que le había mostrado al Sr. Bates. Eran más whitmanescos que los de Keats. Había leído Hojas de hierba y casi nada me gustó, pero quedé impresionado por las primeras líneas de 'Canto a mí mismo'. Mis espontáneos poemas, contrariamente a mis estudiados sonetos keatsianos, fueron escritos en gruesos cuadernos de tapa dura. Aún puedo verlos, encuadernados en papel marmolado. Eran dieciocho, llenos. Estaba profundamente emocionado con ellos, y los guardaba debajo de mi cama. Parecían serios e importantes. El hecho es que ahora sí tenía algo para mostrarle a Ezra Pound en nuestro encuentro. 
Él no estaba emocionado. Estaba emocionado con su propia poesía; pero, yo también estaba emocionado con mi propia poesía, así que nos llevamos muy bien.

William Carlos Williams, Rutherfo
rd, 1883- 1963
de I Wanted to Write a Poem, William Carlos Williams, Cape Editions, Londres, 1958
versión ©  Silvia Camerotto

lunes, enero 26, 2015

william carlos williams. panfleto



Panfleto

Les mostraré a ustedes mis conciudadanos
cómo celebrar un funeral
ya que lo tendrán frente a una tropa
de artistas
-a menos que rastreen los siete mares-
tienen el sentido común necesario.

¡Miren! la carroza va adelante.
Comienzo con el diseño de la misma.
¡Por el amor de Dios que no sea negra
-ni tampoco blanca- y que no vaya encerada!
Que se vea desgastada -como una carreta de granja-
con las ruedas pintadas de dorado (esto podría
aplicarse el mismo día a un costo bajo)
o que no tenga ruedas:
una carroza ruda que se pueda arrastrar sobre la tierra.
¡Rompan el cristal!
Cristal -¡por Dios, conciudadanos!
¿Con qué motivo? ¿Es para que el muerto
nos espíe o para que veamos
si está bien alojado o para ver
si hay o no flores
-o para qué?
¿Para que no le caiga la lluvia ni la nieve?

Muy pronto le caerá una lluvia más pesada:
tierra y guijarros y quién sabe qué más.
Que no haya cristal
-ni tampoco tapizado, ¡uf!
ni rueditas de latón
ni pequeñas ruedas suaves en la base-
conciudadanos, ¿qué están pensando'
Una carroza tosca y simple entonces
con ruedas doradas y sin techo.
Sobre ésta el ataúd se sostiene
por su propio peso.

                                     Nada de coronas por favor
-especialmente con flores de invernadero.
Mejor algún recuerdo cotidiano,
algo que estimara y por el cual fuera conocido:
su ropa vieja -algunos libros quizá-
¡Sabrá Dios! Ya saben
cómo somos con estas cosas
mis conciudadanos
-algo saldrá- cualquier cosa
incluso flores si a eso había llegado.
En cuanto a la carroza eso basta.

¡Pero por Dios no descuiden al conductor!
¡Quítenle el sombrero de seda! De hecho
ese no es sitio para él
-¡allá arriba arrastrando
a nuestro amigo vulgarmente hacia su propia dignidad!
¡Bájenlo -bájenlo de ahí!
¡Bajo y circunspecto! Yo no dejaría
que condujera el carro -maldito sea-
¡el lacayo del caballo del enterrador!
Que sostenga las riendas
y camine al costado
¡y con circunspección!

Luego, brevemente con la mayor discreción:
Caminen detrás -como lo hacen en Francia
los de séptima clase, o si van a caballo
¡Lleven cortinas, qué más da! Muestren algo
de incomodidad; siéntense de cara
a la intemperie y al dolor.
¿O creen que pueden contener su dolor?
¿Qué -ante nosotros? ¿Nosotros que nada
tenemos que perder? Compártanlo
compártanlo .será como dinero
en sus bolsillos.
                              Vayan
creo que ya están listos.

***


1916

William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963
en Recordando a William Carlos William por James Laughlin, Mangos de hacha, México, 2010
traducción de Ricardo Cázares Graña
imagen Coches curiosos

jueves, diciembre 25, 2014

william carlos williams. solsticio



Solsticio

El río está lleno
El tiempo está maduro
Deja en paz a los pensamientos asesinos

Ninguna hoja en los árboles
Un sol pálido oscurece
La tierra congelada

La quietud reina
Ni pájaros ni viento
El día más corto del año

es favorable


1935
William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963
versión © Silvia Camerotto
imagen de Laurie Justus Pace© en Laurie Justus Pace

Solstice

The river is full 
The time is ripe 
Give murderous thoughts rest

No leaves on the trees 
A mild sun darkens 
the frosty earth

Quietness reigns 
No birds, no wind 
The shortest day of the year

is favorable



domingo, julio 14, 2013

william carlos williams. llegada



Llegada

Sin embargo, de algún modo uno llega,
y se descubre a sí mismo desabrochando
su vestido
en un dormitorio desconocido—
siente el otoño
que deja caer su hojas de seda y lino
hasta sus tobillos.
¡El sórdido, venoso cuerpo emerge
enroscado sobre sí
como un viento invernal . . .!

De Sour Grapes, 1921
En William Carlos Williams, Selected Poems, edición de Charles Tomlinson, A New Directions Book, New York, 1985
versión © Silvia Camerotto
imagen de Gustave Klimt, The kiss, en Wikipedia

Arrival

And yet one arrives somehow,
finds himself loosening the hooks of
her dress
in a strange bedroom—
feels the autumn
dropping its silk and linen leaves
about her ankles.
The tawdry veined body emerges
twisted upon itself
like a winter wind . . . !

martes, junio 04, 2013

william carlos williams. cada día




Cada día

Cada día cuando voy a buscar mi auto
atravieso el jardín
y a menudo deseo que Aristóteles
se hubiera
explayado sobre el poema
ditirámbico— o que sus notas hubieran sobrevivido

El yuyo arruina el delicado césped 
mientras miro de derecha a izquierda
tic tac—
Y de derecha a izquierda las hojas
del joven duraznero crecen por
el delgado tallo

Ninguna rosa es segura. Cada una es una rosa
y esta, como cualquier otra,
se abre plana, casi como un plato sin
taza. Pero es una rosa, rosa
rosada. Uno percibe como se enrosca lentamente
en su tallo de espinas

William Carlos Williams, Rutherford, 1883, Columbia, 1963   
Versión © Silvia Camerotto
En William Carlos Williams, Selected Poems, New Directions Publishing Corp, New York, 1985
de The Wedge, 1944


Every Day

Every day that I go out to my car
I walk through a garden
and wish often that Aristotle
had gone on
to a consideration of the dithyrambic
poem— or that his notes had survived

Coarse grass mars the fine lawn
as I look about right and left
tic toc—
And right and left the leaves
upon the yearling peach grow along
the slender stem

No rose is sure. Each is one rose
and this, unlike another,
opens flat, almost as a saucer without
a cup. But it is a rose, rose
pink. One can feel it turning slowly
upon its thorny stem

miércoles, enero 30, 2013

william carlos williams. postludio





Postludio

Ahora que me enfrié de ti  
Dejemos que haya en la mampostería opacada,
Templos aliviados por el sol que arruinan
Ese sueño íntegramente.
Ayúdame a bailar,
Olas en Philse, yendo y viniendo,
Y labios, mi lesbiana,
Flores silvestres que alguna vez fueron llama.

Tu pelo es mi Cartago
Y mis brazos el arco
Y nuestras palabras flechas
Para arrojar a las estrellas
Que desde ese mar de niebla
Se reproducen para destruirnos.

Pero tú estás allí, a mi lado
Oh, ¿cómo te desafiaré
A ti que me lastimaste en la noche
Con senos brillantes
Como Venus y como Marte?
La noche que grita Jasón
Cuando los aleros vibran con fuerza
Como con las olas encima de mí
¡Tristes en la proa de mi deseo!

¡Oh,  rezos en la oscuridad!
¡Oh, incienso a Poseidón!
Calma en la Atlántida.


William Carlos Williams, Rutherford, 1883, Columbia, 1963   
Version © Silvia Camerotto
En The Collected Poems ofWilliam Carlos Williams, Volume I, 1909-1939, © 1938 by New Directions Publishing Corp,
de The Tempers, 1913
Audio por William Carlos Williams
imagen en Digital Art Gallery  

Postlude

Now that I hâve cooled to you
Let there be gold of tarnished masonry,
Temples soothed by the sun to ruin
That sleep utterly.
Give me hand for the dances,
Ripples at Philse, in and out,
And lips, my Lesbian,
Wall flowers that once were flame.

Your hair is my Carthage
And my arms the bow
And our words arrows
To shoot the stars,
Who from that misty sea
Swarm to destroy us.

But you're there beside me
Oh, how shall I defy you
Who wound me in the night
With breasts shining
Like Venus and like Mars?
The night that is shouting Jason
When the loud eaves rattle
As with waves above me
Blue at the prow of my désire !

O prayers in the dark !
O incense to Poséidon!
Calm in Atlantis.

lunes, enero 14, 2013

william carlos williams. detalles para Paterson



Detalles para Paterson

Acabo de ver dos chicos.
A uno le pagan para distribuir folletos
y él los tira por la alcantarilla.

Le dije: ¿Eres un boy scout?
Me dijo: no.
El otro lo era.
Tengo una fe incondicional en
los boy scouts.

Si hablas de eso
el tiempo suficiente
al fin, lo escribirás.
Si llegas al punto
donde nada
puede hacerte escribir.
Si no te mueres primero.

Guardo las mejores cosas que el amor
me dio.
Nada de ellas se desvanece—
lo he comprobado
demostrado una vez más en tus ojos.

¡Cásate! Tu hijo tendrá
ojos azules y aún así
no habrá respuesta
no has encontrado la cura.
Ya nada tengo con ese enorme
ramo de flores, mi mente
milagrosamente en
el mortal golpe de la noche.

William Carlos Williams
Versión © Silvia Camerotto
imagen de Jaroslaw Jasnikowski©, Tam, gdzie slonce wschodzi szmaragdowo, en Uno de los nuestros


Details for Paterson

I just saw two boys.
One of them gets paid for distributing circulars
and he throws it down the sewer.

I said, Are you a Boy Scout?
He said, no.
The other one was.
I have implicit faith in
      the Boy Scouts.

If you talk about it
long enough
you'll finally write it—
If you get by the stage
when nothing
can make you write—
If you don't die first.

I keep those bests that love
      has given me.
Nothing of them escapes—
I have proved it
proven once more in your eyes.

Go marry! your son will have
blue eyes and still
there'll be no answer
you have not found a cure.
No more have I for that enormous
wedged flower, my mind
miraculously upon
the dead stick of night.

lunes, octubre 29, 2012

william carlos williams. estas son las desoladas




Estas

son las desoladas y oscuras semanas
en las que la naturaleza iguala en su aridez
la estupidez del hombre.

El año se hunde en la noche
y el corazón se hunde
más bajo que la noche

en un lugar vacío y barrido por los vientos
sin sol, estrellas o luna
sino una luz extraña como la del pensamiento

que teje un fuego oscuro—
girando sobre sí hasta que
en el frío, se inflama

para que un hombre no se de cuenta de nada
de lo que conoce, ni de  la misma
soledad— Ni un fantasma

que fuera abrazado—el vacío de
la desesperación— (ellos
gimen y aúllan) entre

los fogonazos y  estruendos de la guerra;
casas en cuyas habitaciones
el frío es más grande de lo que podemos imaginar,

la gente que amamos se ha ido,
las camas están vacías, los sofás
húmedos, las sillas sin usar—

Escóndelo en algún
lugar de tu cabeza, deja que eche raíces
y crezca, sin relación con los celosos

oídos y ojos— por sí mismo.
A esta mina vienen a cavar — todos.
¿Es este el contrapunto de la música

más dulce? La fuente de la poesía que
viendo el reloj detenido, dice:
¿Se ha detenido el reloj que ayer

andaba tan bien?
y escucha el sonido del agua del lago
salpicando —que ahora es piedra. 

Carlos Williams, Rutherford, Nueva Jersey, 1883 –1963
de Collected Later Poems, 1950, en William Carlos Williams, Selected Poems, editado por Tom Tomlinson, A New Directions Book, New York, 1985
Versión © Silvia Camerotto
imagen de Aleksander Balos© – The Present, en Uno de los nuestros


These

are the desolate, dark weeks
when nature in its barrenness
equals the stupidity of man.

The year plunges into night
and the heart plunges
lower than night

to an empty, windswept place
without sun, stars or moon
but a peculiar light as of thought

that spins a dark fire—
whirling upon itself until,
in the cold, it kindles

to make a man aware of nothing
that he knows, not loneliness
itself — Not a ghost but

would be embraced — emptiness
despair — (They
whine and whistle) among

the flashes and booms of war;
houses of whose rooms
the cold is greater than can be thought,

the people gone that we loved,
the beds lying empty, the couches
damp, the chairs unused —

Hide it away somewhere
out of mind, let it get to roots
and grow, unrelated to jealous

ears and eyes — for itself.
In this mine they come to dig — all.
Is this the counterfoil to sweetest

music? The source of poetry that
seeing the clock stopped, says,
The clock has stopped

that ticked yesterday so well
and hears the sound of lakewater
splashing — that is now stone.

miércoles, febrero 22, 2012

william carlos williams. los árboles botticellianos




Los árboles botticellianos

El alfabeto de
los árboles

se desvanece entre
el canto de las hojas

los trazos
cruzados de las delgadas

letras que escribió  
el invierno

y el frío
han sido iluminados

por  un
verde intenso

por la lluvia y el sol—
Los simples y estrictos

principios
de las ramas erguidas

son modificados
por síes

privados de su color, estados
devotos

las sonrisas del amor—
…………………………….

hasta que las frases 
desnudas

se muevan como los muslos
de una mujer debajo de la ropa

y alaben en secreto
apasionadas

la supremacía del amor
en el verano—

En el verano la canción
se canta a sí misma

por encima de las palabras ocultas 
William Carlos Williams, RutherfordNueva Jersey1883 –1963
Versión © Silvia Camerotto
imagen de Sandro Botticelli, La primavera



The Botticellian Trees

The alphabet of
the trees

is fading in the
song of the leaves

the crossing
bars of the thin

letters that spelled
winter

and the cold
have been illuminated

with
pointed green

by the rain and sun—
The strict simple

principles of
straight branches

are being modified
by pinched-out

ifs of color, devout
conditions

the smiles of love—
. . . . . .

until the script
sentences

move as a woman's
limbs under cloth

and praise from secrecy
quick with desire

love's ascendancy
in summer—

In summer the song
sings itself

above the muffled words—