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Mostrando las entradas de septiembre, 2015

soy lino sobre una tabla

Canción de cuna

Es una tarde de verano.
Los meses amarillos se encorvan
contra los mosquiteros cerrados
y las descoloridas cortinas
chupan los marcos de las ventanas
y desde otro edificio
una cabra canta en sus sueños.
Esta es la sala de televisión
en la mejor ala de Bedlam.
La enfermera de la noche está
repartiendo las pastillas de la tarde.
Camina sobre dos borradores
rellenos por nosotros uno por uno.
Mi pastilla de dormir es blanca.
Es una espléndida perla,
me hace flotar fuera de mí,
mi piel picada como extranjera
como un rollo de la tela desplegado.
Ignoraré la cama.
Soy lino sobre una tabla.
Dejá que los otros giman en secreto,
dejá que cada mariposa perdida
vuelva a casa. Vieja cabeza de lana,
llevame como a un mes amarillo
mientras la cabra canta arrorró. 

Anne Sexton, Newton, 1928- Weston, 1974
en To Bedlam and Part Way Back (1960),  The complete poems, Houghton Mifflin Company Boston
versión de Flor Codagnone
imagen de Anne Sexton en My Poetic Side



Lullaby
It is a summer evening. The yellow moths sag again…

después de que todos se han ido

Inmóvil en aguas extrañas
En presencia de ambos, cada uno confundió la sinceridad del otro por un complot elaborado. Y tal vez así fue ¿quién sabe? Hubo cierta hostilidad, hostilidad en la manera en que hablaban entre sí mientras las gotas de licor tibio caían.
En el llanto sensual del cielo, la loca bondad de las estatuas, los fragmentos de hojas todavía volando alrededor vanidosas después de que el invierno se ha puesto en marcha; el saludo cerrado, el firme apretón de manos, era tema suficiente para uno o más sueños, incluso malos, que sin duda algunos se oscurecían en sus contornos. Nos reíamos de estos,
creyendo que eran tema de la grandilocuente fábula para un niño sobre lo que ocurre en la mañana, después de que todos menos el gato se han ido. ¿Puedes verlo de otro modo? Oh  eufórico receptor de lo que hay para ser recibido, cómo te hicimos parir, cuánto mejor es esperar y preparar nuestra espera para la gran arremetida, la masa de detalles aun comprimida en el entusiasmo que queda por delante, como …

como una bruja cobarde

Conversación entre las ruinas

A través del porche de mi casa elegante tu acechas, con tus furias salvajes, perturbando las guirnaldas de frutas y los laúdes fabulosos y los pavos reales, desgarrando el tejido de cualquier decoro que detenga el torbellino. Ahora, la lujosa estructura de las paredes se desmorona; los grajos graznan en la aterradora ruina; bajo la luz sombría de tu ojo tempestuoso, la magia huye como una bruja cobarde, que abandona el castillo cuando la realidad amanece.
Los pilares fracturados enmarcando proyectos de roca; mientras te paras heroico con saco y corbata, yo me siento con túnica griega y rodete a lo Psique, arraigada a tu mirada oscura, convierten la obra en tragedia. Con semejante desgracia cayendo sobre nuestra casa en bancarrota ¿qué rito de palabras puede arreglar la destrucción?


Sylvia Plath, Boston, Massachusetts, 1932, Londres, 1963
en Sylvia Plath, Collected Poems, Ted Hughes, Harper, 1981 Versión © Silvia Camerotto imagen de Giorgio de Chirico, Conversation Among t…

no se cae la noche

Hans
Vas a tomar de las palabras lo que pueda servirte para decir  de las formas impronunciables que adopta la tristeza.  ¿Qué es lo que quisieras decir?  Tal vez que por las noches  salías a ver cómo se formaba la tormenta,  y la electricidad del aire te capturaba como un halo dentro del cual te convertías también en pura radiación, en pura espera decidida, tensa. O que la primera vez que te quedaste a solas con el aguacero pensaste “no se cae la noche por ser tan hermosa”,  pero sin embargo temblaste, capturada  por esa forma insólita de la pasión que es el miedo.
Mirabas las ramas torcerse bajo el peso invisible del viento, la violencia del agua arrancando las hojas, el jardín expuesto en su desnudez. Un paisaje  hecho para el sol no resiste la visita de la noche.  ¿Cómo diferenciar desastre de belleza?  Si es tan similar la devastación que ambos dejan detrás,  el desconsuelo que provocan al irse, si alguna vez han estado  cerca nuestro.  
Eras, en la oscuridad de la tormenta, como…

joaquín giannuzzi. cuando el mundo es puesto en duda

Cuando el mundo es puesto en duda
Entre verso y verso se instala una pausa  donde el mundo es puesto en duda: entonces pongo mi amarga cabeza a circular por el jardín. Busco un rumor terrenal a un costado de la escritura consciente. Palpo un higo maduro, una dalia inclinada por el peso del agua hacia este oscuro planeta. No residen aquí, en estos suaves, acuerdos, las negaciones de la existencia, su sonido negro. Al pie del muro un susurro de violetas, la humedad feliz de la vida individual. Del otro lado los días de la muchedumbre que alza los puños poseída por un conocimiento decisivo. Estas cosas han optado por sí mismas. Toman la tierra por asalto, la fecundan con un sentido que me estoy debiendo. Ahora suena un disparo: ¿debo elegir? ¿Mentir en la oscuridad de mi  habitación? ¿Cómo ser exacto? La época apresura su pánico dentro de mi cabeza, allí donde un aullido oscila oscuramente de un extremo a otro de lo desconocido.
Joaquín Giannuzzi,  Buenos Aires, 1924-2004 En Violín obligado, Li…

juana bignozzi. tantas flores a la madrugada

Tantas flores a la madrugada tanto vino blanco con los amigos...
Tantas flores a la madrugada tanto vino blanco con los amigos
íntima perdida última
tanta vida para la literatura
tanta hermosa fantasía desplegada
corazoncitos en los vidrios empañados en vez de amor
tanto lúcido ascendente iluminista buen alumno
aquellos mis amiguitos con su pacífico partido de izquierda
tanta prueba de amor colgada de un clavito
tanta vida tirada a los perros y a los cobardes
el recuerdo de algunos que en lo mejor de mi vida
en fin cambiemos de tema
después de besar a los íntimos todos los días
como si fuera la despedida del alma
puedo asegurarles que no les crearé ningún problema
soy muy inofensiva
no me pasearé por el mundo con plumas doradas
ni gritaré a destiempo
sólo que tal va consiga un bote al exilio
o todo termine en un claustro con una labor de petit point

Juana Bignozzi, Buenos Aires, 1937-2015 De Regreso a la patria, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1989 imagen de Jessica Doyle, en Art a…

eran de acero

Peso ancestral
Tú me dijiste: no lloró mi padre; tú me dijiste: no lloró mi abuelo; no han llorado los hombres de mi raza, eran de acero.
Así diciendo te brotó una lágrima y me cayó en la boca... más veneno. Yo no he bebido nunca en otro vaso así pequeño.
Débil mujer, pobre mujer que entiende, dolor de siglos conocí al beberlo: ¡Oh, el alma mía soportar no puede
todo su peso!
Alfonsina Storni, Sala Capriasca 1892- Mar del Plata 1938.
DeAlfonsina Storni, Poesía, Ensayo, Periodismo, Teatro, Tomo I, Losada, Buenos Aires, 1999 imagen de Sarrita King, Ancestors, en Tali Gallery

no vas a poder describir este momento

Tranquilo, no vas a poder describir en este momento este momento
Traaaanquilo, Mariano no vas a poder describir en este momento este momento. Aunque ahora que mi 111 semi vacío deja atrás Federico Lacroze me acomodo contra el vidrio y apenas miro pasar la Avenida Guzmán la Avenida del Campo la calle Llerena la Avenida Constituyentes.
Hace un rato no hace mucho hace un rato a ese skater flaco y tranquilo que viaja sostenido del pasamanos le sonó el celular. Algo me puso contento: iba a escuchar cómo hablaba. Pero no, por suerte. Se llevó el aparatito al oído, sí, y vi que hablaba, sí, aunque suave, inaudible. Qué alegría el chico que me gusta habla bajo cuando está con desconocidos. Qué tristeza el chico que me gusta tiene los ojos oscuros y hundidos. Además, para peor o para mejor el sol entra oblicuo y naranja. Siempre estarás conmigo querido barrio de Parque Chas. Antes de bajar paso bien cerca suyo. Le huelo el cuello y apenas con la punta de la lengua le toco el lóbulo de la oreja. Yo me bajo acá, amigo, esa es mi casa. ¿Vos seguís…

el ojo que nada espera

Se dice que las sombras del hinojo

cuando se ven de pronto, sobre un lecho
de lajas, figuran el futuro.
La lectura es oscura. Sólo el ojo

que nada espera
ve lo que le espera. Ve la primavera
salpicada de rojo, ve el verano
del piojo y el ratón

–sin goce y sin enojo–, ve el otoño
que desnuda su hueso y, en el beso
de mármol del invierno,
su epitafio, su infierno.
Hugo Padeletti, Alcorta, 1928 De El Andariego, Poemas 1944 1980, Fondo de Cultura Económica, 2007 imagen s/d

no seai zonzo

Reto a la nostalgia

Ahora la nostalgia viene a mí
para que la escriba, y me digo:
¿para qué voy a recordar cosas tristes?
Tal vez sea mejor no manosear
lo que quedó fuera del tiempo.

Un amigo me dijo no seai zonzo
ponerte a escribir sobre la mortandá de cosas.
Y así es nomás porque está de más
sacar trapos de recuerdos deshilachados
que sólo sirven para enjugar lágrimas,
si es que me quedaran.

Es como si cuando el tiempo ya se fue
apareciera yo en un andén
mirando a lo lejos y hablando solo.

Sí, tiene razón aquel amigo,
pero la nostalgia es hermosa.
Jorge Leónidas Escudero, San Juan, 1920 De Aún ir a unir, Ediciones En Danza, Buenos Aires, 2010 Imagen s/d


el rigor ha tejido la madeja

Para una versión del "I King"

El porvenir es tan irrevocable
como el rígido ayer. No hay una cosa
que no sea una letra silenciosa
de la eterna escritura indescifrable
cuyo libro en el tiempo. Quien se aleja
de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres. La ergástula es oscura,
la firma trama es de incesante hierro,
pero en algún recodo de tu encierro
puede haber una luz, una hendidura.
El camino es fatal como la flecha,
pero en las grietas está Dios, que acecha.

Jorge Luis Borges, Buenos Aires, Buenos Aires 1899 - Ginebra 1986
imagen s/d

sobre el mundo

Canción de amor
Aquí estoy pensando en ti:—
¡la mancha de amor sobre el mundo! Amarillo, amarillo, amarillo comiéndose las hojas, cubiertas con azafrán ¡las ramas encornadas que se apoyan pesadas en un tranquilo cielo púrpura! No hay luz solo la mancha de una barra de miel que gotea de hoja en hoja y de rama en rama estropeando los colores del mundo entero—
¡tu allá lejos bajo el borde rojo vino del oeste!
William Carlos Williams, Rutherford, 1883- 1963 Versión  © Silvia Camerotto imagen s/d

Love Song
I lie here thinking of you:—  the stain of love is upon the world! Yellow, yellow, yellow it eats into the leaves, smears with saffron the horned branches that lean heavily against a smooth purple sky! There is no light only a honey-thick stain that drips from leaf to leaf and limb to limb spoiling the colors of the whole world—
you far off there under the wine-red selvage of the west!

la espalda contra la corteza

***
Heroica

Acurrucado apoya la mejilla contra el frío negro y húmedo
la espalda contra la corteza áspera
La noche te devuelve el agujero negro delante de los ojos
los gritos
y ya es mañana
No salgas
Y suena el teléfono y caminás las cuatro
cuadras
y hay sangre en la vereda
Cierra los ojos y ve las ramas cargadas de hojas tocando el suelo
un hueco verde y húmedo envuelve el
amarillo
suculento
La noche te guarda un cuerpo acurrucado

*** Sinai *

let me fly or let my soul rest
patas de pájaro que escarben huellas en la arena
todos los que se van                         vuelven
no hay horizonte
solo

no llevado por el viento

Como un bastión
Firme. Reprimido por el poder que lo sostiene: una paradoja. Reprimido. En apuros, aceptas la culpa y permaneces intacto. ¿Degradado al fin? No llevado por el viento. Comprimido; afirmado por la potencia de la crítica, todavía entero,  como un bastión contra el destino; honrado con salvas, ¿con salvas honrado? Como si enarbolaras la bandera americana en el mástil.
Marianne Moore, Kirkwood, 1887 - Nueva York, 1972 en Like a Bulwark, 1956 versión ©Silvia Camerotto imagen de © Gerard Kavanagh

Like a bulwark
Affirmed. Pent by power that holds it fast- a paradox. Pent. Hard pressed,   you take the blame and are involate.     Abased at last?     Not the tempest-tossed. Compressed; firmed by the thrust of the blast    till compact, like a bulwark against fate;     lead-saluted,     saluted by lead?
As though flying Old Glory full mast.

esa tarde no era la apropiada

Por esta noche

hasta cuándo continuaremos lo decía con tono más
bien cómico no había 
podido decir nada
esa tarde no era la apropiada era
la menor de todas
oh si hubiese ocurrido antes
entre peces entre flores esas
informaciones las recibirá Ud. a su debido tiempo
lo decía con tono de ir a buscar
volver con ella volver a 
allí una visita breve unos días
nada más veré
al encargado lo decía con tono más
y cuando entramos a su casa a su departamento
es muy pequeño lo decía con 
y cuando entramos una visita
muy corta me gusta
estar aquí mira
qué cosa todos Uds.
me gustaron siempre mucho
todas todos
no digo que 
te quiera para siempre
pero en este instante
por esta noche


Edgar Bayley, Buenos Aires, 1919-1990
de El día, 1960-1963
en Edgar Bayley, Antología poética, Selección y prólogo de Jorge Aulicino, FCE, Buenos Aires, 2015
imagen de Linda Apple, Yearning