viernes, agosto 29, 2008

este hombre que pasa


trabajar cansa

Atravesar una calle para escapar de casa
lo hace sólo un muchacho, pero este hombre que pasea
todo el día por las calles, ya no es un muchacho
y no escapa de casa.

Hay en el verano
tardes en que hasta las plazas están vacías, tendidas
bajo el sol que está por caer, y este hombre, que llega
por una avenida de inútiles plantas, se detiene.
¿Vale la pena estar solo, para estar siempre más solo?
Dando vueltas, las plazas y las calles
están vacías. Hay que detener a una mujer
y hablarla y decidirla a vivir juntos.
De otro modo, uno habla solo. Es por eso que a veces
hay un ebrio nocturno que comienza diálogos
y narra los proyectos de toda su vida.

No es ciertamente esperando en la plaza desierta
que se encuentra a alguien, pero que pasea las calles
se detiene cada tanto. Si fuesen de a dos,
aun andando por la calle, la casa estaría
donde está esa mujer y valdría la pena.

De noche la plaza vuelve a estar desierta
y este hombre, que pasa, no ve ya las casas
entre las luces inútiles, no alza más los ojos:
solo siente el empedrado, que han hecho otros hombres
con las manos duras, como las suyas.
No es justo quedarse en la plaza desierta.
Seguro que andará por la calle esa mujer
que, rogándola, eche mano a la casa.

De Trabajar cansa/Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Editorial Lautaro, Buenos Aires, 1961.
Traducción y notas de Rodolfo Alonso.

jueves, agosto 28, 2008

juicio


estás escuchando atento o desatento
con los ojos cerrados
nosotros somos esa sonda que sostiene tu nariz
la silla en que caíste
el cuerpo en la memoria
y yo no entiendo demasiado
pero te veo cerca (cada vez más cerca) del final
y aunque sea un golpe bajo
cierta cuestión no perimida me confirma
que también
somos los desechos que circulan por tu sangre.

silvia camerotto, lomas de zamora, 1959
inédito

miércoles, agosto 27, 2008

extra


vamos perdiendo el aura. cada vez más.
vamos ganando.
freud aseguraría que lo que nos gana, es el inconsciente.

por razones de accidente (fui despedida por una frenada antiestratégica del conductor del charter en que viajaba). estuve en cama, dolorida y machucada.
por razones de accidente, no fui a trabajar.
por razones organizativas, cuando uno falta, suele enviar un adjunto con la tarea que los alumnos realizarán en ausencia del docente.
por razones lógicas, sabiendo que no iba a ir, preparé una serie de ejercicios, detallando las actividades a seguir y dormí tranquila.

esta mañana me llegó un correo que dice: « S.: Una macana lo que te pasó!!
Con respecto a lo que adjuntaste cómo tarea no entendemos que hay que hacer. Lo adjunto son tres páginas con poemas en castellano e inglés y no hay consignas de trabajo.
Fijate y cualquier cosa avisanos.
Un beso
».

y bueno, nadie es perfecto.

salut!

martes, agosto 26, 2008

el lenguaje que tiembla

¿cuál es la forma que abre el signo?
más allá de los principios de evolución de la lengua, la operación social transforma los hechos del discurso.
¿hay operación social en la poesía?
¿cómo se escribe cuando se escribe?
se escribe en la tiniebla. se escribe en estado de ceguera auscultando la necesidad de ver la luz. los fenómenos de resonancia de nuestra lengua materna, en el poema, no están limitados al discurso. hay una cierta trascendencia. el poeta no se circunscribe, sino que excede el estatuto insistiendo en lanzarse hacia el advenimiento.
el poema no es una frase coagulada. si lo fuera, quedaría sujeto a ese lugar donde la palabra se transforma en síntoma, corrompiendo la propia génesis.

el poema es el lenguaje que se exaspera.
el que sobrevive.
es el lenguaje que tiembla.

lunes, agosto 25, 2008

cascando


cascando
1.

por qué no simplemente la desesperación
a causa
del derramamiento de palabras

acaso no es mejor abortar que ser estéril

después de tu partida las horas pesan como el plomo
comienzan a arrastrarse con premura
los escrúpulos forcejeando en la cama del deseo
regresan los huesos de los viejos amores
cuencas antes rellenas de ojos como los tuyos
todo siempre es mejor antes que nunca
el negro deseo salpicando sus rostros
diciendo nuevamente que nunca lo amado flotó durante nueve días
ni nueve meses
ni nueve vidas

2.
diciendo nuevamente
si tú no me enseñas no aprenderé
diciendo nuevamente hay una última
aún en las últimas veces
últimas veces de rogar
últimas veces de amar
de saber no saber fingir
incluso una última de las últimas veces de decir
si no me amas no me amarán
si no te amo, no amaré

el batir de palabras rancias otra vez en el corazón
amor amor amor el golpe del viejo émbolo
moliendo el inalterable
suero de las palabras

una vez más muerto de miedo
de no amar
de amar pero no a ti
de ser amado pero no por ti
de saber no saber fingir
fingir

yo y todos los otros que te amen
si te aman

3.
a menos que te amen

versión ©silvia camerotto

cascando
1.
por qué no meramente no esperar
la ocasión de
desahogarse

no es mejor abortar que ser estéril

son tan pesadas las horas cuando te vas
siempre empiezan a arrastrar demasiado pronto
las dragas arañando ciegamente el lecho de privación
rescatando los huesos los viejos amores
cuencas una vez llenas con ojos como los tuyos
siempre es mejor demasiado pronto que nunca
la negra ausencia salpicando sus caras
diciendo otra vez nueve días nunca flotó lo amado
ni nueve meses
ni nueve vidas

2.
diciendo otra vez
si no me enseñas no aprenderé
diciendo otra vez hay una última
incluso de las últimas veces
las últimas veces de pedir
las últimas veces de amar
de saber no saber simular
una última incluso de las últimas veces de decir
si no me amas no seré amado
si no te amo, no amaré

palabras rancias batiéndose de nuevo en el corazón
amor amor el golpeteo de la vieja paleta
machacando el suero inalterable
de las palabras

aterrado otra vez
de no amar
de amar y tú no
de ser amado y no a ti
de saber no saber simular
simular

yo y todos los otros que te amen
si te aman

3.
a menos que te amen

versión de Gerardo Gambolini
fuente: Poesía irlandesa contemporánea, Selección, prólogo, traducción y notas de Jorge Fondebrider y Gerardo Gambolini, Edición bilingüe, Libros de Tierra firme, Buenos Aires, 1999.




Cascando
1. why not merely the despaired of /occasion of /wordshed //is it not better abort than be barren //the hours after you are gone are so leaden /they will always start dragging too soon /the grapples clawing blindly the bed of want /bringing up the bones the old loves /sockets filled once with eyes like yours /all always is it better too soon than never /the black want splashing their faces /saying again nine days never floated the loved /nor nine months /nor nine lives
2. saying again /if you do not teach me I shall not learn /saying again there is a last
even of last times /last times of begging /last times of loving /of knowing not knowing pretending /a last even of last times of saying /if you do not love me I shall not be loved /if I do not love you I shall not love /the churn of stale words in the heart again/ love love love thud of the old plunger /pestling the unalterable /whey of words //terrified again /of not loving /of loving and not you /of being loved and not by you /of knowing not knowing pretending /pretending //I and all the others that will love you /if they love you
3. unless they love you*

*poesía inglesa contemporánea, ediciones librerías fausto, buenos aires, 1974.

sábado, agosto 23, 2008

si no tuviéramos las palabras


estas son las palabras que amo
si tuviéramos un oficio donde reconocernos
y ganas de envejecer
si no conociéramos tanto lugar de ocio
tanta calle desordenada y abierta
tantos bares y hoteles
pozos de perdición o de violencia
donde se usan palabras extraviadas
recursos rápidos
encuentros sin destino
vidas distintas
y hubiéramos abandonado el deseo de volver a partir
de conocer gente desorbitada
alimentos extraños
músicas fáciles
islas distantes

si no tuviéramos amigos muertos
y enemigos
amores olvidados
si no estuviéramos cansados de los diarios de la mañana
de los deportes y las ejecuciones
de las estrellas fugaces
de la ferocidad de la calle
de los ruidos de esta ciudad
a los que dentro de poco agregaremos otros ruidos
dejando que el reloj de la cocina
que el sol
recorran estas piezas
tus cosas y mis cosas
que entren aquí el calor y los gritos
que nuestras pobres cosas
sean azotadas por el sol y los malentendidos
que entre aquí la violencia
y se vaya sin saber que aquí un día
entraron la desesperación y el amor
o algo que se desesperaba por darse con el amor

si no tuviéramos las palabras
palabras de amistad de hastío de indiferencia
palabras complicadas con el amor
palabras que recuerdan el amor
aunque no le pertenezcan
si no tuviéramos los ruidos de las palabras
si no estuviéramos cansados de tanta estupidez
y tanto olvido
has pasado a mí
tu soledad que no comprendo
ha pasado a mi soledad que no comprendo

aunque siempre estás entre los ruidos de mis palabras
he encendido este fuego para reconocerte.

Gianni Siccardi
*de antología básica contemporánea de la poesía iberoamericana, ediciones p.t., buenos aires, 1976.

viernes, agosto 22, 2008

método de composición 2

edgar allan poe

fragmentos

7. [...] la verdad requiere una precisión y la pasión una familiaridad radicalmente contrarias a aquella belleza, que no es sino la excitación o el embriagador arrobamiento del alma.[...] No debe deducirse que pasión y verdad no puedan ser introducidas en un poema. [...] El auténtico artista se esforzará siempre en reducirlas a un papel propicio al objeto que se pretenda, y además en rodearlas, tanto como pueda, de la nube de belleza que es atmósfera y esencia de la poesía.

8. [...] ¿Cuál es el tono para su manifestación más alta? Toda la experiencia humana coincide en que ese tono es el de tristeza. Así pues, la melancolía es el más idóneo de los tonos poéticos.

9. [...] Me dediqué a la búsqueda de alguna curiosidad artística e incitante, que pudiera actuar como clave en la construcción del poema: de algún eje sobre el que toda máquina hubiera de girar; empleando para ello el sistema de la introducción ordinaria. [...] Me propuse causar una serie continua de efectos nuevos con una serie de variadas aplicaciones del estribillo, dejando que éste fuese casi siempre parecido. [...]Era evidente que el estribillo en cuestión había de ser breve. Ello me condujo a adoptar como estribillo ideal una única palabra: nevermore.

10. [...] La palabra nevermore había de ser proferida por un ser humano: la dificultad consistía en conciliar la monotonía aludida con el ejercicio de la razón en la criatura llamada a repetir la palabra. Surgió entonces la posibilidad de una criatura no razonable: un cuervo.

11. [...] ¿Cuál es el tema más melancólico? La muerte. ¿Cuál es el más poético? Cuando la muerte se alía con la belleza. Luego, la muerte de una mujer hermosa es el tema más poético del mundo.

12. [...] Queda fuera de toda duda que la boca más apta para desarrollar el tema es precisamente la del amante privado de su tesoro.

13. [...] Decidí primero la pregunta final, la pregunta definitiva, para la que el nevermore sería la última respuesta, a su vez: la más desesperada, llena de dolor y horror que concebirse pueda.

14. (Sobre la versificación) [...] La originalidad no es cuestión de instinto o de intuición. Por lo general, para encontrarla hay que buscarla trabajosamente.

15. [...] Para el efecto de un suceso aislado es absolutamente necesario un espacio estrecho: le presta el vigor que un marco añade a la pintura. Decidí situar al amante en su habitación. La habitación se describiría como ricamente amueblada, con objeto de satisfacer la idea que ya expresé acerca de la belleza, en cuanto única tesis verdadera de la poesía.

16. [...] La narración, halla su conclusión precisamente en esa tendencia del corazón a la tortura, llevada hasta el último extremo. [...] Dos elementos se exigen eternamente: por una parte cierta suma de complejidad, dicho con mayor propiedad, de combinación, por otra cierta cantidad de espíritu sugestivo, algo así como una vena subterránea de pensamiento, invisible e indefinido.

17. [...] Es justamente el exceso en la expresión del sentido que solo debe quedar insinuado, la manía de convertir la corriente subterránea de una obra en la otra corriente, visible en la superficie.

18. [...] Quiero subrayar que la expresión 'de mi corazón' encierra la primera expresión poética. Estas palabras, con la correspondiente respuesta 'jamás', disponen el espíritu a buscar un sentido moral en toda narración que se ha desarrollado anteriormente. [...] Entonces el lector comienza a considerar el cuervo como un ser emblemático, pero solo en el último verso de la última estancia puede ver con nitidez la intención de hacer del cuervo el símbolo del recuerdo fúnebre y eterno.


jueves, agosto 21, 2008

me negaré a todo más que a matarte


Héctor

Tanto soñé con esto que pierde su realidad.
El tiempo para alcanzar tu cuerpo vivo
y besarlo mientras lo aniquilo.

En esta danza de guerra
ahogar en esa, tu boca, los gritos
alaridos de mujer que lanzarás,
aunque sos ése, el gran guerrero de Troya,
el poeta ciego nos recuerda
“El pudor estoico no había sido aún inventado”
y gritarás, te lo prometo.
Recordar así mi voz amada del que te me llevaste,
Héctor.

Tanto soñé con esto que mis manos
habituadas a estrangular el aire
ahora rendido delante de mí
no saben qué hacer.

Tanto soñé con esto,
que no podré salir de este instante
ahora que lo he conseguido.
Sobre el carro daré mil vueltas con tu cuerpo atado.
No comeré, no beberé por siete días,
como el vate tras la pérdida de su musa ninfa.

No entraré en razones.
Me negaré a todo más que a matarte
a reventar ese cuerpo nefando
que se llevó lo que era mío.

Pareceré vivo, pero hace rato
que me has matado, Héctor,
antes, quizás, de este momento
en el que te entregaré a la sucia muerte.

Tanto soñé con esto, tanto lloré y me tendí al lado de él
que sin mí ya se ha ido,
un recuerdo, una sombra
que ya nada me resta.

Sino,
hacerte fantasma,
que otros te adoren,
te echen en falta,
que se paseen tristemente
noches enteras con sus días
por los espacios deshabitados
que dejaré sin tu vida.

miércoles, agosto 20, 2008

la poesía se instala en un campo de acción virgen


«El discurso poético es un proceso cruzado y se compone de dos sonoridades: la primera de estas sonoridades es la modificación que nosotros oímos y percibimos de las herramientas mismas del discurso poético, que van apareciendo en el transcurso de su propio ímpetu; la segunda sonoridad es propiamente el discurso, es decir, el trabajo de fonética y de entonación que se realiza con las herramientas mencionadas.
Así concebida, la poesía no es parte de la naturaleza —ni siquiera de la mejor, de la más exquisita— y menos aún su reflejo, lo que finalmente llevaría a una burla de la ley de identidad; con una libertad estremecedora la poesía se instala en un campo de acción virgen, fuera del espacio, no tanto narrando, cuanto interpretando la naturaleza con ayuda de esos recursos instrumentales que comúnmente se denominan imágenes.
El discurso o el pensamiento poético puede ser llamado sonoro solo de una manera extraordinariamente convencional, porque no oímos en él sino el entrecruzamiento de dos líneas de las cuales una, tomada en sí misma, es absolutamente muda; y la otra, tomada fuera de la metamorfosis instrumental, se ve privada de toda importancia, de todo interés y se presta para ser narrada, lo que, desde mi punto de vista, es un síntoma inequívoco de ausencia de poesía, ya que allí donde la obra se deja medir con la vara de la narración, allí las sábanas no han sido usadas, es decir, que —si se me permite la expresión— allí no ha pernoctado la poesía».

*versión de selma ancira

martes, agosto 19, 2008

chaos theory - teoría del caos


For the want of a nail, the shoe was lost;
for the want of a shoe the horse was lost;
and for the want of a horse the rider was lost,
being overtaken and slain by the enemy,
all for the want of care about a horseshoe nail.
* Benjamin Franklin

Por un clavo se perdió la herradura,
por una herradura se perdió el caballo,
por un caballo se perdió el jinete,
por un jinete se perdió la batalla,
por una batalla se perdió el reino.
*versión libre

lunes, agosto 18, 2008

alumnos y definiciones

*donación de mis alumnos de español
1. mujer: spendacciona
2. hombre: tirchio


la primera fue donada por un él.
la segunda por una ella.

domingo, agosto 17, 2008

alberto girri

el motivo es el poema 3 (y última)

*
In verbis amare verum, non verba. De acuerdo, pero ¿de la fórmula por sentado que operan diferentes verdades compensando por la oposición entre verdad conceptual y verdad poética? ¿pero al servicio de qué se halla lo verbal, sino de la meta, inalcanzable y paradojal, que define a la poesía misma: arribar a verdades que no consiguen reflejarse mediante palabras?

*
Desechar el planteo, de que siendo el poema uno en su autor, uno en su lector, uno en su crítico, expone un malentendido inquietante, triunfo de lo espurio. Nada más eficaz que esa variedad de papeles, para confirmar que el poema vive.

*
Que poseemos un estilo lo deciden los demás: jurarían identificarlo. Entretanto, nuestra sola propiedad son las dudas. Como para concederles la razón a quienes predican que también un estilo es materia de fe; o sea: las dudas perturban, pero las certezas sin fe duran poco.

*
¿Y si durante las etapas de desaliento, vacuidad, torpeza del pensar, lo sano fuera alegrarnos, insistir, caer en la esperanza de que entonces quizás se inicia algo liberador? Aunque la comparación parezca impertinente, recordar cómo entre los taoístas religiosos uno de los Ocho Inmortales es pobre, iletrado, deforme.

*
Hasta anotar la primera palabra pensar intensamente en uno mismo. Después, piensa nuestro otro.

*
Mal síntoma. Que el poema se deje ver de una ojeada.

*
Del poema nunca plasmado, de la postergación diaria del intento, surge el libro, depósito de los poemas que entretanto resolvimos.

*
Distanciamiento. Procurarlo de modo que ni proximidad sea contacto, ni el alejamiento separación.

*
Del componer. Dos instancias, el comienzo y la obstinación.

*
Artesanía. Relieve y contundencia. Impracticables sin muchas de las palabras que reconocemos que sobran. Se tratará de elegir cuáles desaparecerán.

*
Lo difícil: probar que apelamos a connotaciones prestigiosas como recurso suplementario para intensificar la sugestión perseguida, no manto que disimule el escaso crédito que nos merece el resto.

addenda: alivio del que trabaja

Alivio del que trabaja
sobre sí,
el instante
en que suspende el habitual
hacer con su persona,

ni apartarse de ella,
cerrarse, desentenderse,
ni oficiando de pastor
conducirla, urgirla, amenazarla
desde salvaje e infantil autoridad,

ni abatirla
al nivel de máscara, aritificioso
obstáculo, pesada capa,
cerco que aisla.

Con tal interrupción, aplacamiento,
se vuelve pasivo, ausente
de todo discriminar, indagar:
'¿Cómo estar cierto
de lo que comparto con ella,
y de lo que me es exclusivo?',
y da por bueno
que el azar, dios, sea quien disponga
sobre el latente vínculo,
y quien justifique, legitime,
en eso a que aspira, una actitud
de acuerdo entre amigos,
ninguno de los dos amo,
ninguno sirviente,
afán de cada cual
por aplicarse a lo que el otro precisa,
¡lo que necesitamos,
y lo que anhela nuestra persona,
pero en sus propios términos,
no en los de conjeturar
lo que supone anhela!

Naturaleza y persona
absorbiéndose al unísono,
similar gravidez, dos ramas
que se mecen rítmicamente,
e inspiradoras
del compartido espacio
por el que se mueven.

sábado, agosto 16, 2008

la plaza queda en calma


los niños tiran las monedas rojas

Los niños tiran las monedas rojas
contra la pared. (Caen esparcidas
por el suelo con un dulce rumor). Gritan
a voz en cuello con ardor de guerra.
Se intercambian magníficos apodos
y dulcísimos insultos. La tarde
incendia las frentes, encrespa los cabellos.
En el suelo caliente es como sangre.
La plaza queda en calma.
Una moneda lanzada se para
junto a otra a un palmo de distancia.
El niño aprieta contra la tierra
su mano victoriosa.

I Fanciulli* Battono Le Monete Rosse

I fanciulli battono le monete rosse
contro il muro. (Cadono distanti
per terra con dolce rumore). Gridano
a squarciagola in un fuoco di guerra.
Si scambiamo motti superbi
e dolcissime ingiurie. La sera
incendia le fronti, infuria i capelli.
Sulle selci calda è come sangue.
Il piazzale torna calmo.
Una moneta battuta si posa
vicino all'altra alla misura di un palmo.
Il fanciullo preme sulla terra
la sua mano vittoriosa.

de Poesía italiana contemporánea, Ediciones Guadarrama, Madrid, 1959.
versión y selección: Vintilia Horia y Jesús López Pacheco.
*acepciones de la palabra fanciulli: pibe, atorrante, chico. (gentileza de Jorge Aulicino).

viernes, agosto 15, 2008

hay Hombres


«aclara tu visión, serás iluminado.
alimenta tu compasión, serás imparcial.
abre tu corazón, serás aceptado.
aceptando al Mundo abrazas el Tao
».

lista para desayunar, después de hacerme un chequeo de rutina, entro a un bar de corrientes. mis cuadernos de apuntes, algún libro, el diente presto a las medialunas.
entra un chico, limpio y prolijo, y pasa mesa por mesa pidiendo que le compren un desayuno. un mandinga*. para otros, un negrito.
ante la infructuosa insistencia del chico, un señor, mayor, le dice:
—sentate ahí, que ahora te pido un café con leche.
el chico contesta:
—no, señor. no me van a dejar quedar. pídame para llevar.
el señor lo mira, me mira, mira a otro señor que está dibujando en un cuaderno. se dirije nuevamente al chico:
—mirá, tenés derecho a sentarte a desayunar como el resto de nosotros.
el chico insiste, entre sorprendido y adulado. alguien está considerándolo un 'nosotros'. el dibujante agrega:
—si no te dejan sentar, llamamos a la federal.
los tres intensificamos las miradas compartidas. el resto de los clientes, en estado argentino absoluto. entiéndase: me lavo las manos.
llega el mozo. el señor le pide que traiga un desayuno. el mozo, incómodo, responde:
—mire señor, le preparo café para llevar. él no se puede sentar acá.
el señor y el dibujante increpan al mozo a dejarlo sentar y traer la orden. el chico amaga a levantarse para irse. el señor le ordena que se quede allí sentado. al dibujante le tiemblan las manos. a mí, se me pasó el hambre.
los tres esperamos, un gesto, un movimiento, algo que nos salve de la puta deshumanidad (si la palabra es incorrecta, no importa, es lo que quiero decir). se genera un código de entendimiento y de desesperación. el chico empieza a decir:
—yo quiero trabajar, vio, señor, qué país.
el señor responde paternal:
—hay que portarse bien, eso es todo.
los tres volvemos a mirarnos sabiendo que eso no le servirá de nada.
—sí señor, pero yo quiero trabajar y no me toman. soy negro vió, y me faltan los dientes. hace un día y medio que no como.
el dibujante se levanta furioso y va a hablar con el gerente. el señor grita que lo que está pasando es una vergüenza. cuando regresa el mozo le digo que si a los clientes no nos molesta la presencia del chico él o el gerente no deberían preocuparse. el mozo dice que él no puede hacer nada. que son órdenes. me recuerda a obediencia debida y punto final. me recuerda, vió?
el chico nos mira y agradece. se levanta, va hasta la barra y sale del bar con un café con leche para llevar.
huelgan las palabras.
el señor, el dibujante y yo, pagamos.
no dejamos propina.
eso tampoco sirve para nada.

*mandinga, en mi idioma, equivale a: el que me recuerda lo que no doy.

miércoles, agosto 13, 2008

no fueron revolucionarios

divagues o no tanto

para iniciar mis divagues tomo el acápite del ensayo de Fruttero, La poesía de Baudelaire: «Si cabe alguna gloria en no ser comprendido, o en serlo muy poco, yo puedo decir sin vanidad que, por este pequeño libro, ya la he adquirido y merecido de un solo golpe. Jacques Crepet».
he leído, últimamente, eruditas opiniones de opinólogos escritores sobre el campo poético en la Argentina y, a decir verdad, me cansan. poco a poco, la tendencia a sintetizar incrementa la tendencia a analizar sintéticamente aquello que debería ser analizado en profundidad y con más de un conocimiento de causa. esto genera una dialéctica in-creada y artificial, que critica mucho pero no dice nada.
las generaciones poéticas en nuestro país han cambiado, evolucionado e incluso, involucionado. no abro juicios de valor, hablo de valores reales que no se alcanzan a discernir. abunda la superficie. demasiada superficie, quizá para alcanzar el sema implícito en la escritura. se rodea el texto, se trabaja en los aledaños, se destruye el real sentido revolucionario. no hay poesía sin connotación política. léase como mejor les plazca. no hay poesía sin revolución. también léase como les plazca.
estamos viviendo en la otra revolución, la de lo obvio y si no es obvio, no lo entiendo, entonces lo califico de medianía. digo/escribo lo obvio. casi una redundancia.
estoy generalizando y haciendo los particulares que competen.
si encuentro un muerto cada tanto, mientras camino por Corrientes y lo digo, estoy haciéndolo obvio. si digo/escribo tachos de basura, pasta, ladrillo. también digo lo obvio. me sostengo en una escritura versificada. escribo versitos. no trasciendo. no voy al fondo de la cuestión.
me pregunto cuánto nos falta, a nosotros, los que solo escribimos y que estamos lejos de ser llamados poetas, para lograr un verso, un solo verso de la magnitud de los que sí lo son.
porque ningún proceso coarta. ni procesos de reorganización nacional, ni de pérdidas, ni de desarraigos, ni de nada. los procesos iluminan. ningún proceso obstaculiza el pensamiento de un poeta, lo desarrolla.
además de seguir escribiendo hay que aprender a leer. debemos leer más. debemos leer todo el tiempo que nos sea posible.
y quisiera seguir escribiendo, pero me espera una pila gigante de exámenes por corregir. al menos, de esta forma, me saco un pedazo de entripado. a cada uno lo suyo. digo. a mí me importa un rabino... disculpen, un comino.

martes, agosto 12, 2008

yo te hubiera mostrado mi colección de pistolas tiraclavos


lamento desesperado por pat morita

Pat, Pat, Pat, mil veces Pat, acabo de enterarme,
te has ido. Mi amor por ti se ha vuelto imposible.
Discúlpame que te hable en español doblado,
pero es fácil, conozco tu facilidad para idiomas.
Además, aquí se habla terriblemente mal, voseando...
Tal vez debas seguirme como a un subtitulado.

Oh Pat, carita de balón (el que por aquí llamamos
pelota de cuero y chutamos en el juego balompié,
ese game en el que los españoles son tan rudos),
oh Pat, qué cruel todo, no verte más, no soñar
contigo. Dime, cómo haré para arrastras la cadena
de mi vida, dímelo, dímelo al menos en un sueño.

Oh jetilla inquieta, rebotín con visajes y mohincillos
tan mononos, de pequeño comediante de carácter,
cómo, cómo haré para hablarte, si ahora sé que estás
más allá de todo, como muerto, como ido a tu the end,
el Paraíso de la Tierra Pura... ¡Te lo digo!: siempre,
pero siempre, siempre, estarás en mi corazón, oh Pat.

Y lo juro, hubiera cogido un aeroplano a Hollywood.
Lo imaginé mil veces mientras trabajaba en la ferretería.
Cada vez que me esnifaba soñaba contigo, Pat,
hasta que me echaron —pero no por ti, no por ti,
oh Pat, sin por las faltas de pasta pegamento,
que hoy se ha encarecido tanto y tiene menos vuelo.

Me arrodillaba detrás del mostrador, oh Pat, y lo creas
o no, remiraba feliz tus tiras de la tele, oh Miyagi.
Pat, Pat, Pat, qué ojos y qué chivita de friki. Y más,
qué enorme tu cintilla de inscripciones, cubriéndote
el frontis, esa cinta o pañoleta o cubrecama blanco,
ilustrado (a menudo) con el sol naciente. Oh, oh,
oh. Cómo hago, dime, cómo hago para vivir ahora.

El amor se fue, Pat. No hay más magnetismo de ojos
perforantes, esos óculos rasgados, algo ridículos, sí,
pero que te volvían único, tan distinto de los caritersos.
Por qué, por qué, por qué no vinista a Chacabuco al 300
donde vivo. Yo te hubiera mostrado mi colección
de pistolas tiraclavos, la que hurté de la ferretería.

Oh Pat, discúlpame, voy a llorar, estoy desesperado...

*Javier Adúriz, de La verdad se mueve, El pez plátano, Ediciones del Dock, 2008.

domingo, agosto 10, 2008

método de composición 1


edgar allan poe


fragmentos

1. .[...]no se me podrá censurar que salte a las conveniencias si revelo aquí el modus operandi con que logré construir una de mis obras. Escojo para ello El cuervo debido a que es la más conocida de todas. Consiste mi propósito en demostrar que ningún punto de la composición puede atribuirse a la intuición ni al azar; y que aquélla avanzó hacia su terminación, paso a paso, con la misma exactitud y la lógica rigurosa propias de un problema matemático.
2. [...]La consideración primordial fue ésta: la dimensión.
3. [...]ningún poeta puede renunciar a todo lo que contribuye a servir su propósito, queda examinar si acaso hallaremos en la extensión alguna ventaja, cual fuere, que compense la pérdida de unidad.
4. [...]la extensión de un poema debe hallarse en relación matemática con el mérito del mismo, esto es, con la elevación o la excitación que comporta.
5. [...] yo considero la belleza como el ámbito de la poesía, porque es una regla evidente del arte que los efectos deben brotar necesariamente de causas directas, que los objetos deben ser alcanzados con los medios más apropiados para ello —ya que ningún hombre ha sido aún bastante necio para negar que la elevación singular de que estoy tratando se halle más fácilmente al alcance de la poesía. En cambio, el objeto verdad, o satisfacción del intelecto, y el objeto pasión, o excitación del corazón, son mucho más fáciles de alcanzar por medio de la prosa aunque, en cierta medida, queden también al alcance de la poesía.
6. [...] considerando lo bello como mi terreno propio, me pregunté entonces: ¿cuál es el tono para su manifestación más alta? Éste había de ser el tema de mi siguiente meditación. Ahora bien, toda la experiencia humana coincide en que ese tono es el de la tristeza. Cualquiera que sea su parentesco, la belleza, en su desarrollo supremo, induce a las lágrimas, inevitablemente, a las almas sensibles. Así, pues, la melancolía es el más idóneo de los tonos poéticos.

jueves, agosto 07, 2008

«destruye pues toda creación proviene de la destrucción»

*marcel schwob, el libro de monelle

«¿a quién se dirigen los trazos dejados sobre el margen de un papel, garabateados cuando la ideas apremian y hay que anotarlas antes de que se esfumen?», pregunta gérard pommier en nacimiento y renacimiento de la escritura.
apoderarse de la lengua como hecho cultural, depende del acto de aprehensión propio. en la práctica del arte, y sólo en la práctica del arte, esta adquiere la dimensión de la forma.
para llegar a la forma, debemos trabajar.
no pretendo (nunca pretendí) convertir este espacio en un juego oracular. connotaciones al margen de nombres y subterfugios y aledaños, ya va siendo hora de lavarnos la cara y empezar de nuevo. es necesario transformar la realidad en conocimiento de la realidad misma. otros, antes, girri entre los otros, lo dijeron mejor que yo.
no creo que quede nada que pueda o deba agregar.
a todos, gracias.

miércoles, agosto 06, 2008

qué otra cosa


teliká
1
En un sueño, ponías junto a una ventana
rosas cantábricas; tal vez rosas tártaras.
Digo que eran cantábricas,
pero podría decir tártaras o abisinias.
Eran simultáneamente rosas rojas y rosas amarillas,
y eran rosas o palabras.
Con tu gesto, todo tenía calidad de rosa.
La perceptible certeza del mundo se alejaba.
Ponías las rosas como una mirada.

2
He visto al dios de los perros,
y en general canté las pupilas, no los párpados.
De esta pobreza de verdad recuerdo
cómo estallaban los malecones,
y toda avanzadilla o espiga sobre el mar.

3
Aguas de azotea. Cuando el pique en el cielo
abunda, la caña resulta indiferente.
Reinan los arpones de la lluvia. Espero en
el cielo ver el cielo, aguadas entre peñas
gris ahumado o violeta.
Qué radiante distancia. Qué otra cosa.
Esa esfera de objetos que el ojo intenta componer
es el círculo de tu majestad. Y salta el pez.

jorge aulicino
de máquina de faro, pez plátano, ediciones del dock.

martes, agosto 05, 2008

saldré del mundo sin ser visto




Oda a un ruiseñor


Me duele el corazón y una modorra aturde mis sentidos
como si hubiera bebido cicuta o vaciado una pipa de opio
hasta el fondo, hace solo un minuto, y ante mí,
se hubieran hundido las defensas de Leteo.
No es porque tenga envidia de tu suerte feliz
sino porque soy feliz en tu felicidad,
ya que tú, Dríade de alas livianas de los árboles,
en cierta melodiosa trama
de color de haya verde y de sombras innumerables,
cantas el Verano con fácil y plena garganta.


¡Oh, es com un vino nuevo que fue enfriado
durante mucho tiempo en las profundidades de la tierra,
con sabor a Flora y a campo verde,
a danzas, canciones provenzales y bronceada alegría!
¡Oh, es una copa de vino del Sur caliente,
llena de verdad, modesto Hipocrene;
con espumosas burbujas guiñando en sus bordes
y en la boca de labios púrpuras!


Beberé ese fuerte trago y saldré del mundo sin ser visto
y contigo me desvaneceré en el bosque oscuro,
muy lejos, hasta olvidar por completo
que tú entre las hojas nunca conociste el cansancio,
la fiebre y el enojo de esta tierra
donde se sientan los hombres para intercambiar sus lamentos;
donde sacude la parálisis unos tristes cabellos blancos;
donde crecen pálidos los jóvenes como espectros y mueren;
donde solo pensar está cubierto de amargura
y los plomizos ojos desesperan;
donde no logra la Belleza mantener encendidos sus ojos
y el nuevo Amor desfallece más allá del mañana.


¡Fuera! ¡Fuera! Quiero volar hacia ti,
pero no en el carruaje de Baco y sus compinches
si no en las alas invisibles de la Poesía.
Aunque el entorpecido cerebro dude y se retrase,
¡ya estoy contigo! Tierna es la noche
y la reina Luna está contenta en su trono
custodiada por sus hadas de estrellas.
No hay luz aquí, salvo la que llega a veces en ráfagas
a través de lóbregas vegetaciones y caminos musgosos.


No puedo ver las flores que hay a mis pies
ni el blando incienso que cuelga de las ramas
pero en la embalsamada sombra adivino cada dulzura
con que el mes de la estación adorna
la hierba, el matorral, las frutas silvestres,
el espino blanco y el escaramujo agreste,
las violetas cubiertas de hojas que rápido se desvanecen,
y el antiguo niño de mediados de mayo,
la rosa de almizcle, toda cubierta de rocío de vino,
las susurrantes, hechizadas moscas de las tardes de verano.


A oscuras escucho. Más de una vez
estuve medio enamorado de la muerte fácil,
llamándola con suaves y cadenciosos nombres,
tomando del aire mi tranquilo hálito.
Ahora más que nunca parece agradable morir:
¡Irse a la medianoche sin dolor
mientras tú viertes mi alma en semejante éxtasis!
Aun cantas y yo escucho en vano...
Tu alto réquiem se convierte en polvo.


¡Tú no naciste para la muerte, ave inmortal!
Ninguna generación hambrienta ha pasado sobre ti;
la voz que escucho la han escuchado
en antiguos tiempos emperadores y payasos;
quizá esta canción encontró camino
a través del afligido corazón de Ruth,
cuando, añorando su casa, lloró ante el grano extranjero.
Es la misma que a menudo abrió cajas mágicas
sobre la espuma de mares peligrosos,
en desamparadas tierras de hadas.
¡Desamparo! La palabra suena como una campana
cuyo sonido me devuelve a mi propia soledad.
¡Adiós! La fantasía no puede trampear tanto como es fama,
duende chapucero.
¡Adiós! ¡Adiós! Tu lastimero himno se apaga
sobre los prados cercanos, sobre la corriente calma.
Sube por la ladera de la colina y ahora está enterrado
en los claros del valle.
¿Es una visión o el despertar de un sueño?
Voló la música. ¿Estoy despierto o dormido?

John Keats, Londres, 1795- Roma, 1821
Versión © Jorge Aulicino



Ode to a nightingale


My heart aches, and a drowsy numbness pain/My sense, as though of hemlock I had drunk,/Or emptied some dull opiate to the drains/One minute past, and Lethe-wards had sunk:/'Tis not through envy of thy happy lot,/But being too happy in thy happiness,--/That thou, light-winged Dryad of the trees,/In some melodious plot/Of beechen green, and shadows numberless,/Singest of summer in full-throated ease.


O for a draught of vintage, that hath been/Cooled a long age in the deep-delved earth,/Tasting of Flora and the country green,/Dance, and Provencal song, and sun-burnt mirth!/O for a beaker full of the warm South,/Full of the true, the blushful Hippocrene,/With beaded bubbles winking at the brim,/And purple-stained mouth;/That I might drink, and leave the world unseen,/And with thee fade away into the forest dim:


Fade far away, dissolve, and quite forget/What thou among the leaves hast never known,/The weariness, the fever, and the fret/Here, where men sit and hear each other groan;/Where palsy shakes a few, sad, last gray hairs,/Where youth grows pale, and spectre-thin, and dies;/Where but to think is to be full of sorrow/And leaden-eyed despairs;/Where beauty cannot keep her lustrous eyes,/Or new love pine at them beyond tomorrow.


Away! away! for I will fly to thee,/Not charioted by Bacchus and his pards,/But on the viewless wings of Poesy,/Though the dull brain perplexes and retards:/Already with thee! tender is the night,/And haply the Queen-Moon is on her throne,/Clustered around by all her starry fays;/But here there is no light,/Save what from heaven is with the breezes blown/Through verdurous glooms and winding mossy ways.


I cannot see what flowers are at my feet,/Nor what soft incense hangs upon the boughs,/But, in embalmed darkness, guess each sweet/Wherewith the seasonable month endows/The grass, the thicket, and the fruit-tree wild;/White hawthorn, and the pastoral eglantine;/Fast-fading violets covered up in leaves;/And mid-May's eldest child,/The coming musk-rose, full of dewy wine,/The murmurous haunt of flies on summer eves.


Darkling I listen; and for many a time/I have been half in love with easeful Death,/Called him soft names in many a mused rhyme,/To take into the air my quiet breath;/Now more than ever seems it rich to die,/To cease upon the midnight with no pain,/While thou art pouring forth thy soul abroad/In such an ecstasy!/Still wouldst thou sing, and I have ears in vain--/To thy high requiem become a sod


Thou wast not born for death, immortal Bird!/No hungry generations tread thee down;/The voice I hear this passing night was heard/In ancient days by emperor and clown:/Perhaps the self-same song that found a path/Through the sad heart of Ruth, when, sick for home,/She stood in tears amid the alien corn;/The same that oft-times hath/Charmed magic casements, opening on the foam/Of perilous seas, in faery lands forlorn.


Forlorn! the very word is like a bell/To toll me back from thee to my sole self!/Adieu! the fancy cannot cheat so well/As she is famed to do, deceiving elf./Adieu! adieu! thy plaintive anthem fades/Past the near meadows, over the still stream,/Up the hill-side; and now 'tis buried deep/In the next valley-glades:/Was it a vision, or a waking dream?/Fled is that music:--do I wake or sleep?

lunes, agosto 04, 2008

alberto girri


el motivo es el poema 2.
*
Placer extra. Que un poema trasluzca que su autor se aplicó tanto a aprovechar sus intuiciones creadoras, cuanto los clisés más grises y habituales del pensamiento. ¿Este concederles idéntica validez como materiales de composición, no constituiría lo que doctrinas indias llamaron 'un acto de verdad', testimonio asimismo por la poesía cabe ser fiel al cumplimiento del dharma, deber moral de no introducir distingos, categorías, entre lo que nos fue conferido?

*
Desagrado extra. Una crítica que sólo hable de las palabras del poema, no del poema.

*
Keats, concepto de que el poeta carece de identidad. Tomarlo, acaso, con referencia indirecta al sentido interno de su labor: despojarse, mientras el poema progresa (esto a expensas de aquello), de los incontables yoes que en él conviven, y cuya fase última, el sentimiento de nulidad, coincidiría con la culminación del poema.

*
...un hombre puede engañarse a sí mismo muy fácilmente y tener el resultado 'obtenido' por el resultado deseado, es decir, creer que ha ganado cuanto en suma ha perdido. De Fragmentos de una enseñanza desconocida.
Algo similar, siempre que nos enfrentemos con el papel en blanco, rutinaria advertencia de que nuestros estados de ánimo, voluntad de hacer desoyendo las propias, ilusorias promesas de frutos, sean los adecuados.

*
El espíritu, sin duda, sopla donde quiere. Actitud, desdén, arbitrariedad de los Julien Benda de este mundo, respecto de poetas (mallarmeanos de hoy y de ayer), no les impiden, no obstante, sostener que sin amor no hay legítima crítica.

*
El espíritu ridiculiza donde quiere. Benda, mencionando un obviedad de Claudel acerca de que mientras la lógica antigua tenía por órgano el silogismo, en la poesía el órgano es la metáfora.

*
No escribir poesía cuando no se entiende: 1)Que por encima del talento (presunto) lírico, importa el grado de aptitud combinatoria que concilie los elementos a nuestro alcance: enigmas y evidencias. 2) Que esa aptitud guarda relación inmediata con la inteligencia para dosificar, tal porcentaje de enigmático, tal de lo evidente.

*
Juvenil prurito: no parecerse a nadie: confesión de no saber qué hacer con uno.

*
En el Contrato Social (nunca leído), habría un epígrafe donde Rousseau advierte que debe recorrérselo pausadamente, ya que él, autor, carece del arte de ser bien inteligible para los que se resisten a leer con atención. ¡Animarnos a adoptarlo!

*
«... arte de ser bien inteligible», sin que lo claro se confunda con lo fácil, ni que la diafanidad trivialice. Arte como acto de indulgencia de lo oscuro, que domina en lo profundo de todo, para que, al menos provisoriamente, la expresión se le imponga.

sábado, agosto 02, 2008

tengo la voluntad avergonzada


una rosa para stefan george

No es la paciencia de la sangre la que llega a morir,
ni el sueño ni el mármol de Delfos, sino el polvo
que se calienta en las uñas.

Qué importa morir, que se borren las paredes como un río seco;
que no quede una flor en la calle con su borde de luto en la frente,
ni el viento sobre las piedras podridas.

Qué haces allí, tronchado de humedad,
con tu dicha sin aliento con tu muerte tendida a los pies.
Con tu espuma llena de ceniza. Desdeñoso.

Ya vendrán los hombres con el ruido, con los gestos;
pero el odio seguirá intacto.

Todos te habrán estrechado la mano alguna vez,
y tú habrás bebido la cicuta en la soledad,
como un vaso de leche.

Adiós país de nieve, de ventisca agria, sin gentes que digan mal
de ti. Eterno. Desnudo.

La sangre metida en su canal de hielo
—fuego sin aire— Jordán perdido. Si el tiempo tuviera sentido
como el sol y la luna presos;
si fuera útil vivir,
si fuera necesario,
qué hermoso espanto: tengo la voluntad avergonzada.

Yo soy menos feliz que tú. Me quedo combatiendo sin honor,
con un haz de ramas en las manos.

Duerme. Dormir para siempre es bueno, junto al mar;
los ríos secos debajo de la tierra con su rosa de sangre muerta.

Duerme, lujo triste, en tu desierto solo.

¡Esta palabra inútil!

12/5/1933

ricardo molinari

viernes, agosto 01, 2008

alberto girri

el motivo es el poema
*
Que entre los signos atendibles del poeta se destaque la tendencia a un orden no necesita demostración. Basta el poema; su existir, objeto creado, lo prueba. Que tal afán es también máscara, paralizaría comprobarlo. Máscara de cultivar un papel cuya intensidad fascina, dejándonos creer que se cumple con una órbita individual, autónoma, mientras que, en rigor, lo que efectivamente actúa es el poder creador que es el mundo. Hacedores de poema ocupando sus respectivos, prefijados lugares; sólo instrumentos.
*
Grado superior de austeridad. Cuando del ensimismamiento de componer el poema se pasa a la enajenación de estar cultivándolo, viéndolo crecer. El tránsito consiste en que aquello de 'el ritmo de lo escrito es el ritmo del que escribe' caduca, y a partir de allí no se escuchará sino el ritmo del poema.
*
Manera de leer. El poema, presente que se reitera sin cesar. La vida (movilidad) del texto indisolublemente unida a la sensación de tiempo.
*
Budismo y lectura. ¿Y si el alcance de lo que leemos no se nos revelara gracias a la atención puesta en juego, sino por una iluminación —variable—, que se produciría en nosotros, lectores observadores: un espontáneo compromiso con el texto?
*
R. imagina una escuela para poetas, cuyas primeras lecciones debieran ser: a) el gusto es naturalmente malo, sólo el artificialmente bueno es bueno; b) los aspirantes habrán de habituarse a trabajar como si las técnicas no tuvieran para ellos ningún secreto, comenzando por la que eligieron.
Se trataría de que lo uno enseñara a desconfiar de la 'sinceridad' indiscriminada, y lo otro a reconocerla cuando es sinceridad.
'Se contará, es seguro —dice R.—, con dos tipos de aspirantes, los empeñados en llegar a escribir buenos poemas, y los que se esforzarán por se tenidos por poetas...'.
*
La comprensión, enseñan, depende del nexo entre el saber y el ser. Entonces, la comprensión del poema significaría una consecuencia de fundir la palabra (ser) con la idea (saber). Y se contará, además, con otras propuestas; como la de Paulhan: las ideas son también palabras y éstas pueden tomarse insensiblemente por aquéllas.
*
Puerilidad. La poesía, sustitutivo de la religión (M. Arnold). Dan ganas de divagar acerca de los actos del culto, cómo se establecerían, por ejemplo, los equivalentes de la bendición mística, el incienso, las campanas, y demás circunstancias de la liturgia.
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